martes 25.02.2020
MADRID 3-0 ESPANYOL

La máquina vuelve a estar engrasada

El equipo de Ancelotti estuvo intratable y no dio ni una sola opción, a pesar de jugar con diez hombres durante una fase importante del partido. Bale marcó un golazo antológico, pero su público no se lo reconoció

James abrió la lata. | Real Madrid
James abrió la lata. | Real Madrid

El Real Madrid derrotó al Espanyol (3-0) en la penúltima jornada de la primera vuelta de la Liga. Los blancos no tuvieron rival en ninguna fase del encuentro y supieron dominar las operaciones tanto con diez como con once hombres. Los madridistas ni siquiera necesitaron forzar la máquina para ganar ampliamente y durante algunas fases pensaron en reservarse de cara a la tarea casi imposible que les espera en Copa.

Cristiano Ronaldo volvió a vestirse de asistente y continuó con su particular ‘minicrisis’ de cara al gol, puesto que se marchó sin marcar. Bale sí hizo un gol para enmarcar en la primera parte, pero su estadio le pitó por fallar una oportunidad clara en la segunda. Kroos hizo un gran encuentro y se marchó con una ovación de las que ponen los pelos de punta, mientras que Varane y Pepe fueron un muro insuperable para los pericos.

Ancelotti apostó por un once muy parecido al que cayó entre semana en Copa, con Cristiano Ronaldo de titular y con Ramos fuera de la convocatoria. Marcelo no pudo jugar de inicio en el último momento por culpa de unas molestias en la espalda y su sitio lo ocupó Coentrao. Por su parte, Sergio salió sin complejos con sus dos delanteros, pero sorprendió con un centro del campo en el que apareció Joan Jordán. Además, el Madrid ofreció la Copa de campeón del mundo de clubes a su público antes de comenzar el partido y todo el estadio guardó un respetuosísimo minuto de silencio en memoria de las víctimas de Paris.

En cambio, los primeros minutos fueron un poco descafeinados y al Madrid le costó desperezarse después de shock copero. No pasó absolutamente nada en los diez primeros minutos e incluso parecía el Espanyol le podía discutir el mando. Después, James firmó el primer acercamiento peligroso, que pudo taponar un defensa, y Benzema dio el primer susto al recoger un balón suelto en el área y conectar una volea al poste. Parecía que el Madrid volvía a su senda de juego y no tardó en traducirlo en el marcador. Bale metió un pelotazo cambiando el frente de ataque, Cristiano la paró y la dejó muerta, para que James superase a Casilla por bajo.

Pocos tiran las faltas como Bale

 A partir de ahí, el Madrid dominó con mucha más solvencia y se lució en algunas jugadas, pese a que las llegadas al área no eran constantes. Benzema sacó el artista que lleva dentro y tiró de su repertorio de controles y taconazos para combinar con los suyos, pero Bale no estaba tan acertado y a poco que fallaba la afición se lo echaba en cara.

Sin embargo, pasado el ecuador de la primera mitad, el galés se encontró una falta perfecta para su perfil, la pegó como los ángeles y el resultado fue inmejorable. El balón entró en la puerta de Casilla, tras golpear en el palo con fuerza. L a diferencia para los blancos ya era lo suficientemente amplia como para no temer por el resultado y los de Ancelotti se olvidaron de la necesidad que tenían de agradar a su público. El partido entró en una fase aburrimiento muy larga, que ni siquiera el paso por los vestuarios alivió.

Pero una decisión del colegiado volvió a encender los ánimos de los merengues. Fernández Borbalán expulsó a Coentrao por un choque en el que entró peligrosamente sobre Cañas. Los dos quedaron doloridos sobre el terreno de juego, pero el árbitro solo amonestó al portugués. Cristiano se quejó al Bernabéu y también vio la amarilla. El público se enfadó y trasladó su rabia al equipo, que lo intentó con más ganas en los siguientes minutos.

Cristiano tuvo el tercero en dos ocasiones, pero no terminó de acertar, mientras que Ancelotti reconstruía al equipo con las entrada de Nacho e Illarramendi. Asimismo, Varane también probó suerte en un remate de cabeza tras la salida de un córner, pero el balón salió por encima de la portería, pese a que se había impuesto en el salto con muchísima solvencia. El francés tampoco daba ninguna oportunidad atrás, donde Pepe demostraba que en estos momentos está mucho más en forma que Ramos.

Posteriormente, Bale encontró espacio para correr y se impuso a toda la defensa, pero falló solo ante Casilla al quererla colocar demasiado con un toque sutil. Entonces el estadio se volvió contra su '11' y solo los cánticos de la grada sur consiguieron que los pitos se tornasen en aplausos cuando Bale conectó varias veces con el balón. Sin embargo, fue Nacho el que marcó el gol de la absoluta tranquilada tras una gran jugada colectiva que terminó con un centro de Arbeloa, que encañonó a la perfección el canterano madridista. Finalmente, el partido murió sin que ninguno de los equipos hiciesen nada para cambiar el marcador.

REAL MADRID: Casillas; Arbeloa, Varane, Pepe, Coentrao; Kroos (Khedira, min.81), James (Naho, min.54), Isco; Bale, Benzema (Illarramendi, min.63) y Cristiano.

ESPANYOL: Casilla; Arbilla, Colotto, González, Fuentes; Cañas, Jordán (Stuani, min.68), Montañés, Victor Sánchez (Luque, min.62); Sergio García (Abraham, min.81) y Caicedo.

Goles

1-0, min.12. James Rodríguez.

2-0, min.28. Gareth Bale.

3-0, min.77. Nacho.

Árbitro: Fernández Borbalán (C. Andaluz). Expulsó con roja directa a Coentrao (min.53) y amonestó a Cristiano (min.53) por parte del Real Madrid y a Fuentes (min.27), Victor Sánchez (min.58), Arbilla (min.69), Montañés (min.76) por parte del Espanyol.

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