martes 9/3/21
Real Madrid

James, el futbolista de las dos caras

El futbolista colombiano rompió a llorar al abrazar a un niño con cáncer en Colombia, mientras que en España solo se publicita todo lo malo de él  

El Real Madrid tiene un problema muy serio en la configuración de su plantilla que arrastra desde hace varios años. En estos momentos, cuenta con tres mediapuntas (James, Isco y Asensio) cuando en su esquema de juego no hay cabida para un solo jugador en esa posición. Al jugar con extremos y con un solo pivote defensivo puro las posibilidades se reducen muchísimo y eso afecta a hombres con muchísima clase.

Lucas Vázquez es el único extremo suplente y eso permite que estos jugadores puedan tener algunos minutos en esa zona, pero generalmente jugarán en la posición de Modric o Kroos, algo alejados de su zona de influencia. El principal problema de James en el equipo es que le piden cosas para la que no le ficharon en un principio, cosas que ni siquiera se le demandaron en su primera gran temporada de blanco.

El colombiano no destacaba por tirarse al suelo para recuperar balones, pero siempre fue decisivo en zona de tres cuartos. De hecho, ni siquiera cuando los entrenadores dejaron de confiar en él, sus números se resintieron. El año pasado logró marcar ocho goles y repartió diez asistencias en solo 1.858 minutos de juego. El curso anterior jugó el doble y sus goles-asistencias por minuto fueron prácticamente las mismas.

Además, Isco Alarcón, el hombre por el que un sector de la prensa no se cansa de pedir oportunidades, hizo cinco goles y firmó doce asistencias en 2.627 minutos (una acción menos de gol que el ‘10’, pero en muchos más minutos de juego). No obstante, los dos jugadores tienen la misma capacidad para desesperar al Bernabéu. El público se cansa de los constantes caracoleos estériles del malagueño, mientras que exige más derrote físico al colombiano. Por eso, resulta evidente que la mayoría de los madridistas están más del lado de Asensio, aunque seguramente Isco o James tendrán que luchar por ser el otro jugador importante en la rotación.

El club intentó que el malagueño saliera este verano porque considera que ya ha tenido muchas ocasiones para reivindicarse (desde su llegada hace tres años es el jugador que ha participado en más partidos), pero él se empeñó en quedarse. Sin embargo, la convivencia entre los dos, cuando uno se tiene que quedar sin jugar, es un tema muy goloso para un buen sector de la prensa.

Los colombianos creen que existe una persecución 

De hecho, llama la atención que James era una especie de santo en 2014, mientras que se convirtió en el fiestero número uno en cuanto dejó de jugar. Para muchos, sus entrenamientos perdieron toda la intensidad e incluso le tacharon de mujeriego y le asignaron una serie interminable de infidelidades, mientras que nadie hablaba de la vida personal de Isco, que tampoco pasaba por su mejor momento.

Por el contrario, la prensa colombiana hacía todo lo contrario y centraba su defensa en que todo lo malo que le pasaba a James era fruto de las invenciones del periodismo español. Sus compatriotas le defendieron incluso cuando acudió a Valdebebas a más de 200 km/h con la Policía detrás. Por eso, se puede concluir que en esta historia no todo es tan negro como unos lo quieren ver ni tan blanco como lo quieren pintar, puesto que la gama de grises es muy amplia.

No obstante, de lo que no hay ninguna duda es de que James se encuentra mucho más cómodo en Colombia que en España, puesto que es muy sensible a unas críticas a las que no está nada acostumbrado. Por eso, aprovecha sus partidos con la selección para sacar su cara más amable y esta semana decidió reunirse con un niño enfermo de cáncer al que abrazó visiblemente emocionado, mientras que hacía un esfuerzo por no llorar. Asimismo, el mejor jugador del Mundial 2014 siempre ha sido especialmente sensible con este tipo de casos.

James abraza a un niño con cáncer

El futbolista atiende a todos los menores con problemas que se lo piden y dona dinero a diferentes causas relacionadas con los más pequeños, pero parece que en España este tipo de acciones solo tienen la máxima repercusión cuando las protagoniza Cristiano Ronaldo. En cualquier caso, tanto unos como otros no deberían cometer el error de juzgar a los futbolistas por lo que sucede fuera del terreno de juego, siempre y cuando no condicione su trabajo.  

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