lunes 24/1/22
Final de la Copa del Rey

La historia reciente convierte al Sevilla en un rival temible para el Barça

Este domingo habrá una lucha de dobletes en el Calderón y las casas de apuestas otorgan una gran ventaja a los azulgranas, pero el carácter ganador de los hispalenses no se puede despreciar de ninguna manera

Emery quiere desesperar a Luis Enrique
Emery espera desesperar a Luis Enrique.

El Barcelona y el Sevilla protagonizarán este domingo una final inédita. Estos dos equipos nunca antes se han cruzado en el partido decisivo de la competición del K.O, pese a que los azulgranas son los grandes dominadores de la Copa con 27 títulos ganados y 37 finales disputadas.

El Sevilla es séptimo en el palmarés de la competición, ya que ha sido campeón en cinco ocasiones y ha disputado siete finales, con un porcentaje de triunfos en finales bastante llamativo. Sin embargo, desde que Monchi se hizo con la dirección deportiva de la entidad y se produjo el último ascenso a Primera División, la estadística de los de Nervión en las finales es impecable. En las grandes competiciones, el Sevilla ha jugado siete finales desde entonces y ha ganado las siete. Con Juande Ramos y con Unai Emery, los andaluces han hecho suya la máxima que dice que “las finales no se juegan, se ganan”.

En ese tiempo, sí han caído en tres Supercopas de Europa (en una de ellas frente al Barcelona, aunque también le ganó otra a los azulgranas) y en una Supercopa de España, pero en la Europa League (cinco ganadas) y en la Copa del Rey (dos ganadas) por muy mal que se les haya puesto el partido, como ocurrió frente al Liverpool, contra el Benfica o contra el Espanyol, los hispalenses siempre se las han apañado para levantar el trofeo. La suerte les ha sonreído incluso en los penaltis por dos veces.

Asimismo, el equipo del Sánchez Pizjuán es un experto en ganar finales en las que no parte como favorito, puesto que lo hizo en la que ganó el pasado miércoles y en la Copa del Rey de la 2009/2010 frente al Atlético de Madrid. Por el contrario, los azulgranas han tenido suerte dispar en las últimas finales locales, puesto que han ganado tres veces al Athletic Club de Bilbao, pero también han perdido dos veces con el Real Madrid. También han perdido dos Supercopas, pero han ganado cinco desde el 2000.

Emery deja al Barça toda la presión

Sin embargo, en lo técnico el partido está muy desequilibrado, puesto que el Barcelona volverá a alinear a su once de gala. Luis Suárez llega en una racha imparable, mientras que Messi y Neymar también querrán decir su última palabra. Además, los barcelonistas han superado la pájara física que pasaron hace poco más de un mes y vuelven a ser una máquina perfecta. No obstante, saben que la derrota en este partido producirá una sensación de fracaso para esta temporada, pese al título de Liga, más aún si su eterno rival consigue ganar la Champions.

El Sevilla llega con las bajas de Tremoulinas y Krohn-Dehli, pero puede recuperar a Rami y a José Antonio Reyes para este choque. Además, el cansancio no puede ser una excusa para los blanquirrojos frente al Barcelona, ya que el equipo sesteó en las últimas jornadas de Liga consciente que el éxito de su temporada pasaba solo por las dos finales coperas.  No obstante, en los enfrentamientos directos entre ambos clubes en las últimas temporadas ha habido poco lugar para las sorpresas. El Sevilla ganó el partido de ida en la Liga de esta temporada el Pizjuán frente al Barcelona (con Messi lesionado), pero en las últimas cuatro temporadas no ha salido victorioso en ningún enfrentamiento más frente a los catalanes. De hecho, los de Nervión no ganan al Barça con ‘la Pulga’ en el campo desde la ida de la Supercopa de 2011.

Por otra parte, Unai Emery es un entrenador que se maneja como pez en el agua en el papel de víctima. "Ellos son los favoritos en la final pero vamos a por ella", explicó el vasco en la rueda de prensa previa. Pese a todo, el triple campeón de la Europa League espera "exponer los argumentos para romper el favoritismo del Barcelona".

Finalmente, Luis Enrique sabe que no todo será coser y cantar en la lucha por su doblete, aunque no pierde la fe en sus jugadores. "En la final nos va a tocar sufrir, y además contra un rival que ahora es todo optimismo, además de ser un gran equipo, pero soy optimista y pienso que vamos a ganar. Pero va a costar", concluye el asturiano.

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