martes 07.04.2020
10 años sin el '10'

Ferenc Puskás, el espejo donde debería mirarse Cristiano Ronaldo

'Cañoncito Pum' llegó al Real Madrid con 31 años, la edad que en estos momentos tiene la estrella portuguesa, y fue capaz de ganar tres Copas de Europa y marcar más de 150 goles, siempre con una sonrisa en la cara y con un peinado inmaculado

Puskas y Cristiano tienen algunas cosas en común.
Puskas y Cristiano tienen algunas cosas en común.

Muchos de los futboleros actuales se echan las manos a la cabeza, cuando ven que el Real Madrid ha renovado a Cristiano Ronaldo hasta 2021, cuando el jugador franquicia del Real Madrid ya tiene 31 años. Sin embargo, algo parecido pasó en Madrid cuando Ferenc Puskás comenzó a vestirse de blanco en la década de los 50 y con esa misma edad. Nadie apostaba ni un duro por él. 

No obstante, el delantero húngaro silenció todas las críticas gracias a un juego espectacular que le llevó a marcar 159 goles en 179 partidos, lo que ayudó al club de Chamartín a levantar tres Copa de Europa. En cambio, da la sensación de que Cristiano y Pancho tenían unas características muy diferentes, aunque también algunas similitudes, puesto que comparten su obsesión por un peinado impecable y con el paso de los años ambos fueron adelantando su posición hasta convertirse en delanteros puros. Nadie sabe hasta que punto Cristiano sabe lo que significó Puskás para el Real Madrid, pero lo cierto es que al menos lo tiene como referente para algunas cosas. “Ya solo me quedan 16 para alcanzar a Pancho Puskás como goleador de las selecciones Europeas”, comento el luso tras sus últimos tantos frente a Estonia.

Además, los dos consiguieron que por mucho que pase el tiempo su recuerdo quede grabado con letras doradas en la historia blanca. Cristiano todavía puede escribir unas cuantas páginas, mientras que el próximo 17 de noviembre se cumplirán 10 años de la muerte de la mejor zurda que defendió la camiseta del Real Madrid.

Por eso, la Embajada de Hungría en España, con Eniko Gyori a la cabeza, organizó un homenaje en el palco de honor del Bernabéu para recordar a la leyenda merengue. En él estuvieron otros futbolistas históricos como Gento, Amancio, Santamaría y Pachín y ninguno de ellos fue capaz de decir nada malo de un futbolista que para todos fue admirable también como persona.

Puskás llegó con 31 años a España, huyendo de la situación que se vivía en su país tras la Revolució y, después de un año sin entrenar, y se reconvertió para adaptar su juego a sus condiciones físicas. Controlaba y tocaba o disparaba con rapidez, cuando en sus comienzos en Hungría fue un centrocampista con mucho recorrido, pero con más olfato que cualquier delantero. Poco a poco parece que Cristiano también entiende eso y centra cada vez más su posición.

Puskás fue cinco veces Pichichi a pesar de su avanzada edad y Cristiano pretende emularle, ya que su idea es jugar hasta los 41 años. El magiar posee el honor de ser el máximo goleador del siglo XX y Cristiano quiere serlo del XXI. Un argentino, Alfredo Di Stéfano robó parte del protagonismo al '10' húngaro y otro argentino, Lionel Messi, hace sombra al '7' portugués.

Amancio no pudo esconder su profunda admiración

Cañoncito Pum fue el mejor jugador del Mundial de 1954, pero su equipo perdió la final por culpa de que jugó lesionado, mientras que Cristiano se lesionó en el último partido de su Eurocopa, aunque abandonó el campo y su equipo fue capaz de ganar. El legendario futbolista, que también triunfó como entrenador en todos los continentes, fue más de 80 veces internacional con la selección húngara y cuatro veces con España, en su etapa como jugador. Tenía una musculatura similar a la de Cristiano, a pesar de que su forma física era muy diferente ya que “olía una Cerveza y cogía un kilo. Ni siquiera hacía falta que se la bebiera”, comentó Amancio entre bromas.

De hecho, 'El Brujo' puso la nota de humor en la reunión al recordar las anécdotas que ambos compartieron. “Cuando hablo de Pancho, me pongo de pie. No he visto a nadie que siendo jugador de medio campo y se le han ido los años acumulando, se ha ido hacia delante, en lugar de retrasarse. Antes las patadas las daban de medio cuerpo para arriba para que no cojearas, y hacer eso era muy difícil”, explicó el gallego.

Asimismo, Amancio explicó que Di Stéfano también sentía especial devoción por Puskás. “Pancho se enfadaba conmigo si no le daba el balón al pie. Alfredo era un todoterreno, pero como delantero no he visto a nadie como Panchol, con esa zurda que tenía el... cabrón (risas). Siempre vi en Alfredo un respeto a Pancho que habla del nivel que tuvo nuestro querido amigo. Estuvimos en el hospital cuando estaba enfermo, pero ya no nos reconocía. Al ver el reportaje nos hemos emocionado”.

Además, Amancio tampoco tiene dudas de que Puskàs marcaría diferencias también en el fútbol actual. “Sin lugar a dudas tendría cabida con 31 años y la misma barriga. Con los campos de hoy y los balones de hoy, daría titulares todos los días y estaría siempre en primera plana. Era muy meticuloso, ha sido tan bueno que he tratado de llegar hasta él, pero me ha sido imposible”.

En cambio, parece que Cristiano y Puskás si son muy diferentes en cuanto a las formas y a la filosofía en la que se tomaban la vida. “Nunca le vi enfadado, ni tener una pelotera con nadie. Siempre tienes algún roce con los compañeros, pero a él nunca le vi nada”, comentó Amancio, mientras que reconocía que en más de una ocasión le echó broncas sobre el césped, pero siempre con buen talante.

Por su parte, Paco Gento prefirió quedarse con el Pancho persona. “Todo cariño, todo amabilidad, siempre hablaba bien de todo el mundo. Dormíamos en la misma habitación y cuando me destapaba, venía y me tapaba (risas)”, explicó el presidente de honor del Real Madrid.

Sin embargo, Santamaría se deshizo en elogios con su zurda. “La primera jugada que hizo acreditó que era un jugador enorme. Tenía un pie pequeño que le permitía pegarle tan bien al balón”. Y por último Pachín reconoció que le volvió loco en un partido en el que tuvieron que enfrentarse, a pesar de que pensaba que por su físico no podría hacerle daño. Finalmente, la embajadora dio las gracias al fútbol español por la acogida que ofreció a la mejor generación del fútbol húngaro, un hecho que contribuyó a la creación de un vínculo especial entre ambos países. Este mismo año se cumplen 50 año de la Revolución Húngara.  

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