ROBERT FERNÁNDEZ

Dembelé y Coutinho, motivo de dimisión en el Barcelona

El secretario técnico del equipo azulgrana advirtió tras el cierre del mercado veraniego que gastarse 270 millones en dos jugadores sería cruzar la línea roja

Robert Fernández.
Robert Fernández.
Dembelé y Coutinho, motivo de dimisión en el Barcelona

Lejos queda un mes de agosto convulso para el Barcelona. El conjunto azulgrana, que iniciaba un nuevo ciclo con la llegada de Valverde, vislumbró como su eterno rival, que llegaba de un doblete, les pasó por encima en la Supercopa de España. Se avecinaba una debacle mayúscula en el nuevo curso, o eso pensaban. Más, tras la marcha de Neymar, que puso en el foco de todas las críticas a dos hombres: Bartomeu y Robert Fernández. Cuatro meses después nadie parece recordar este periodo. El Barcelona permanece invicto en pleno mes de enero, como líder indiscutible en la Liga y como serio candidato a Copa y Champions.

La llegada de Coutinho, además, ha sido todo un bálsamo para esa afición a la que Dembelé no le parecía suficiente para contrarrestar la marcha de Neymar. Lo cierto es que el nuevo brasileño que llega sí levanta pasiones y promete dar muchas alegrías, aunque al igual que el francés se perderá partidos por lesión. Era la pieza que faltaba, la de la ilusión, aquella por la que Robert Fernández, encargado de fichajes, tanteo y rechazó por su elevado coste. Parecía ir contra los principios del club el desembolsar una millonada por dos jugadores.

“No habrá dimisiones. Las decisiones se toman cuando acaba la temporada. Hoy podríamos habernos presentado aquí con dos jugadores por valor de 270 millones y entonces sí que hubiésemos cruzado esa línea roja. No queremos entrar en ese juego”. Estas fueron las palabras textuales de Robert Fernández el pasado 2 de septiembre, tras el cierre de un mercado donde no ataron a Verrati y a otros de los jugadores pretendidos. Este mes de enero, ha sido precisamente el procedimiento que ha seguido, pagar lo que pedía el otro club aunque esto excediera la política del club.

Marcó esa cifra de 270 millones por dos jugadores, como línea roja para presentar su dimisión. Y ambos, con variables, podrían suponerle al Barcelona un gasto final de 290 millones de euros. Su dimisión prometida en caso de que eso sucediera no se llevará a cabo, ya que la ha realizado bajo el mejor escenario posible, ahora que el equipo se encuentra en una dinámica sobresaliente y que suplentes como Vermaelen han despegado. Lo cierto es que con otros nombres, la cifra se eleva por encima de los 300 millones de euros. Una cuantía que no sólo deja en evidencia a Robert Fernández, sino también a otros nombres propios de la entidad azulgrana.

El primer retratado es el presidente, Bartomeu, que desde su llegada ha hecho aval de su cantera. Sin embargo, lo cierto es que el Barcelona cada vez recurre menos a los jóvenes. Ahora mismo el equipo cuenta con un exceso de jugadores en plantilla, y eso que no ha hecho ficha a importantes jugadores que han asomado la cabeza en competiciones como la Copa del Rey. El club busca desprenderse de algunos de esos futbolistas como Rafinha, Arda Turán o Deulofeu, que regresó a casa este mismo verano.

Piqué es otro de los jugadores cuya frase merece ser recordada. No hace mucho tiempo el central del Barcelona acusó al Madrid de su poderío económico y de desembolsar una importante cantidad de dinero cada vez que estos se quedaban una temporada en blanco. La más sonada fue en el año 2009. Ese verano Florentino trajo, entre otros, a Cristiano y Kaká para alegrar a su afición y apagar el énfasis mediático que había generado el Barcelona con el sextete de Guardiola. La realidad muestra que esta temporada el equipo azulgrana ha seguido el mismo guión y no ha dudado en tirar de cartera, cuando además el equipo ya brillaba por si sólo. La hemeroteca deja en mal lugar a todos ellos.