QUINTO BALÓN DE ORO

Cristiano desploma la 'Era Messi'

El portugués se ha ganado a pulso un hueco al lado del argentino en la historia del fútbol, al que ha igualado tras recibir en París el quinto galardón

Cristiano Ronaldo posa con el Balón de Oro. | Real Madrid Televisión
Cristiano Ronaldo posa con el Balón de Oro. | Real Madrid Televisión
Cristiano desploma la 'Era Messi'

Era un secreto a voces desde que Cristiano presentó sus nuevas botas doradas y Real Madrid Televisión anunció una programación especial. Este jueves se ha hecho oficial. Cristiano Ronaldo ha recibido en París su quinto Balón de Oro, que le coloca a la altura de Messi. Un lustro marcado por el argentino, que ha conseguido hacerse un hueco al lado del argentino en la historia del fútbol.

Ni la Liga de los 100 puntos de Mourinho, ni el éxito de España en la Eurocopa frenaron a Leo Messi en 2012, que cerró el año natural con 91 tantos. Méritos más que de sobra para alzar su cuarto balón de oro consecutivo y dejar atrás a figuras como Marco Van Basten, Johan Cruyff o el francés Michel Platini. En aquella gala celebrada el 7 de enero en Zúrich el argentino pareció confirmar una nueva era liderada únicamente por él, una época que se recordaría únicamente por su nombre y su fútbol, más allá de la época dorada del Barcelona.

Cinco años después, la sensación es que esa ‘era Messi’ se ha desplomado. El argentino, al que algunos ya tildan como el mejor futbolista de la historia, se verá obligado a compartir recuerdos con Cristiano Ronaldo. El luso ha igualado este jueves a Messi con cinco coronas, cuatro en el último lustro. También acumula cuatro botas de oro, las mismas que su rival, y dos ‘The Best’ por ninguno del futbolista de Rosario. Galardones más que suficiente para equipararle en la escala histórica y compartir huella en esta etapa con Messi.

El portugués consiguió su primera conquista en 2008, cuando aún era futbolista del Manchester United. Su contribución en la final de la Champions (pese a fallar un penalti en la tanda) le permitieron elevarse a las alturas y, poco después, convertirse en el traspaso más caro de la historia. Tras soportar la hegemonía de Messi recuperó el timón en 2013, gracias a su demoledor olfato goleador. Ese fue el principio de una insaciable racha en la que el portugués siempre se ha visto beneficiado por el auge del Real Madrid.

En su discurso siempre ha sido sincero. “Este trofeo es gracias al equipo”, ha repetido últimamente. Razón no le falta. El colectivo ha vuelto a tomar peso y el argentino al fin ha conseguido saborear ambos éxitos. En 2014 la Décima, con un Cristiano de récord en Europa, no dejaron discusión alguna, pese a que el argentino nunca ha bajado los brazos. En 2015 el triplete del Barcelona volvió a relegarle a un segundo plano, pero el idilio del Madrid con la Champions levantó rápidamente su ánimo.

El pasado año fue el “mejor” de su dilatada trayectoria. La consecución de la Eurocopa, que todo gran futbolista ansía, le hizo cumplir su sueño. Por si fuera poco, los blancos lograron la Úndecima, otra vez frente al Atlético de Madrid. El éxito, para imponer un nuevo récord en la historia, se repitió en la pasada temporada. Y ahí, Cristiano volvió a ser decisivo, sobre todo en las rondas finales. Él sólo tumbó al Bayern, a los rojiblancos, y a la Juventus en la final. El galardón que ha recibido este jueves en París, junto a la Torre Eiffel, no tenía, por tanto, discusión alguna.

En la presente campaña Ronaldo atraviesa una profunda crisis en la competición doméstica, con sólo dos tantos. Sin embargo, en Europa sigue de récord: nueve goles en seis envites, y el primero en anotar en todos los encuentros de la fase de grupos. El portugués ya conoce el camino al éxito y la décimo tercera puede ser el tren al que aferrarse para adelantar a Messi. De momento, aunque hace un lustro nadie contaba con ello, ya ha conseguido igualarle.