lunes 2/8/21
EL ANáLISIS DEL CHOQUE

Las cinco claves del clásico

Media Liga se decide este fin de semana en el Bernabéu en un encuentro muy diferente en lo táctico a los anteriores duelos entre los grandes

Bale e Iniesta llegan completamente en forma. | Estrella Digital
Bale e Iniesta llegan completamente en forma. | Estrella Digital

Los Real Madrid – Barça no entienden de lógica. Este tipo de encuentros se juega más con el escudo que con el balón y poco importan los estados de forma. A priori, pese a los últimos buenos resultados de los de azulgrana, el Real Madrid debería arrasar en su casa, pero la historia reciente indica que los clásicos se han convertido en los últimos años en auténticas batallas tácticas.

Lejos del discurso facilón que lleva a personalizar el duelo en Cristiano Ronaldo y en Leo Messi, el partido esconde aspectos mucho más importantes. Si a los de arriba no les llega la bola, poco podrán hacer. Además, el resultado también juega y en este caso el empate no parece un resultado horroroso para los blancos. Con otras nueve jornadas por delante, si hay reparto de puntos, el Barça necesitaría al menos  dos tropiezos de los blancos para poder soñar. El Atlético quedaría contento, pero todavía estaría un punto por debajo de su vecino. Sin embargo, en lo puramente futbolístico el partido se definirá por varios aspectos importantes:

Las bandas.  Desde la era Guardiola, los clásicos se han decidido por la acumulación de hombres en el centro. Mourinho siempre apostó por las ayudas y en la primera oportunidad que tuvo Ancelotti desplazó a Bale al centro, para que Di María se dedicase a defender más por ese lado. Sin embargo, este partido romperá esa tendencia con el galés y CR7 jugando como extremos puros.

De esa forma, el Tata Martino tendrá que pensar en la posición de sus laterales. Dani Alves y Jordi Alba son muy ofensivos, dan una gran profundidad a su equipo y muchas opciones ofensivas, pero si suben tendrán que pensar en lo que dejan atrás. Si Mascherano o Piqué se desplazan al centro, la diferencia de velocidad en la contra es brutal. Las superestrellas madridistas pueden defender sin bajar, obligando a que sus marcadores no suban demasiado.

El físico. Este apartado es clave para los merengues. Pese a que Messi y especialmente Iniesta llegan en el mejor estado de forma de la temporada, un ritmo alto favorecería a los blancos. El Madrid tendrá que ver hasta dónde le aguanta la presión porque en la etapa Mourinho solo le dio para correr la mitad del partido y esperar durante la otra. En este mismo sentido, ver hasta qué punto la edad empieza a condicionar a Xavi es uno de los alicientes del partido, aunque como en los últimos años todo dependerá del sistema de ayudas del Madrid funcione.

La posesión. Todo parece indicar que el Barça jugará con todos los bajitos. Iniesta, Cesc, Xavi y Messi intentarán monopolizar el balón como casi siempre. Por ahí pasan todas las opciones de los culés, que tienen muchas más papeletas de perder si el Madrid no pierde por mucho en ese apartado. En este tipo de partidos, el Madrid sigue teniendo más pegada.

El Barça está recuperando el  toque en los últimos meses, pero en la primera vuelta el Madrid consiguió ya el 44% en esa estadística y el Rayo le dio un disgusto a los amantes del estilo. Por primera vez, desde el nacimiento del Pep Team, el Real Madrid tiene alguna opción de adueñarse del esférico, aunque habrá que ver si lo quiere.

Los experimentos. Los ataques de entrenador son celebres en este tipo de duelos. ¡Qué se lo digan a Ancelotti y a Ramos! Sin embargo, las opciones de los dos equipos pasan porque sus técnicos respeten al máximo el sistema de juego preferido por los jugadores. El Tata Martino ya intentó que su equipo jugara a la contra, pero es muy difícil que cambie el plan para un encuentro tan importante. Ancelotti parece haber escarmentado, pero puede salir con Illarramendi y un trivotazoo o con un ‘falso nueve’ sacado de la manga a última hora. Nunca se sabe en los compromisos en los que hay títulos en juego.

Los banquillos. Parece que el conjunto catalán tiene más gasolina por si las cosas van mal. Dos de sus tres extremos goleadores (Neymar, Alexis y Pedro) verán el inicio en el banco y pueden ser un soplo de aire fresco en un final ajustado. Por parte del Madrid, Isco es un jugador de partidos completos, aunque puede cambiar cualquier encuentro, por lo que el peso de ser el revulsivo recaía sobre Jesé, que cayó lesionado el martes en Champions.

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