martes 19/1/21
CURIOSIDADES

Champán, puros, chicas guapas: los líos de Joan Laporta

Joan Laporta siempre fue una persona muy peculiar. Acostumbrado a vivir rodeado de polémicas, el expresiente del Barça es experto en lidiar con este tipo de informaciones

Laporta posó para sus fans en la playa de Pals. | Twitter
Laporta posó para sus fans en la playa de Pals. | Twitter

Joan Laporta siempre fue una persona muy peculiar. Acostumbrado a vivir rodeado de polémicas, el expresiente del Barça es experto en lidiar con este tipo de informaciones que lo único que provocan es revuelo en la sociedad. La última fue la negativa a contestar al juez, Mario Conde, en castellano. "Tengo todo el derecho a declarar en catalán, que es mi lengua y la de mi país", replicó Laporta de malas maneras. Su comparecencia ante la justicia fue por  la demanda de 100 millones de euros que interpuso MCM al club blaugrana por un contrato que se firmó durante su época como presidente.

'Enchufa' a su amante, Flavia Massoli, en el Barça

No ha sido la única polémica en la que se ha visto envuelto. Durante sus últimos años como presidente, Laporta rompió su matrimonio con la que hasta entonces era su mujer Constanza Echevarría, y colocó a dedo en el Departamento de Protocolo del club a su amante, la brasileña Flavia Massoli. En 2009 decidió despedirla para evitar suspicacias tras la moción de censura impulsada por Oriol Giralt en 2008. La brasileña, despechada, decidió recorrerse los platós de televisión para hablar de su romance con el catalán.

"Al loro, que no estamos tan mal"

Los aficionados culés nunca olvidarán aquel encuentro mundial de peñas del Barça en el que Joan Laporta grito: “Al loro, que no estamos tan mal”. Y era cierto, corría el mes de Abril y el Rijkaard estaba viviendo sus últimos días como entrenador culé. Ese verano llegaría Guardiola y de ahí en adelante, buen fútbol, magia y seis títulos en un mismo año.

Streeptease en el aeropuerto del Prat

Corría el año 2005, pretemporada. El FC Barcelona se disponía a coger un vuelo en el aeropuerto del Prat pero el detector de metales de la terminal se cebó con Laporta. Pitaba una y otra vez hasta que el presidente culé perdió los papeles y empezó a desnudarse delante de toda la seguridad del aeropuerto. Su cinturón y zapatos volaron literalmente por los aires, al igual que los insultos.

Champán, puros y chicas guapas

Laporta era el alma de la fiesta en las noches de Barcelona. Gracias a él se hizo famosa la discoteca Luz de Gas. Era muy usual verle rodeado de chicas guapas, con puro en boca y copa de champán en la mano.  Esta imagen dio la vuelta al mundo. Incluso en el Camp Nou se hizo muy habitual el siguiente cántico: "Hemos venido a emborracharnos, con Laporta en Luz de Gas".

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