La mítica película Taxi Driver todavía no sale de la cabeza de Robert De Niro. Y es que el actor que diera vida a Travis Bickle, el taxista más violento de la gran pantalla ha reconocido que le gustaría ver dónde estaría su personaje en la actualidad.

Lo cierto es que a Robert De Niro pocas veces, o más bien nunca, le han faltado proyectos. Con dos premios Oscar - por Toro salvaje y El padrino II- a sus espaldas, el actor lleva una media de tres, cuatro películas por año.

Incluso ahora, tiene cinco películas en el aire. Tres de ellas (American Hustle, La gran revancha y The Bag Man), que ya han finalizado su proceso de grabación, otra que todavía está filmando (Hands of Stone), y una última (Candy Stone), que verá la luz en 2015.

Pero, ni siquiera, una agenda tan apretada ha conseguido que, después de 37 años, Robert De Niro se olvide de Travis Bickle, y que su mente todavía esté dándole vueltas a una posible secuela de Taxi Driver.

"Me gustaría ver dónde está Travis ahora. Había algo en él... toda esa rabia que tenía", declara el oscarizado actor, quien apunta que la pregunta a cómo continuaría hoy su personaje es "algo interesante", ya que el sanguinolento taxista acababa en fatídicas situaciónes en la cinta de Scorsese.

Ya se rumoreó, durante un tiempo, sobre la posible secuela de Taxi Driver, y en una entrevista con The Guardian, De Niro ha dado todavía más fuerza a esa teoría después de reconocer que fue él quien tuvo la idea de hacer la segunda parte de la película.

"Hablé con Scorsese y con Schrader -el guionista de la cinta- e intentamos algo. No recuerdo bien si fue un borrador o un guión, pero no nos pareció demasiado bien, y decidimos no seguir adelante", concluye De Niro.