lunes 09.12.2019

William Goldman, de "La princesa prometida" a "Los gondoleros silenciosos"

Madrid, 21 may (EFE).- En el 45 aniversario de "La princesa prometida", de William Goldman, la editorial Ático de los Libros reedita otra de sus novelas, "Los gondoleros silenciosos", la única que publicó con el seudónimo de S. Morgenstern tras estrenarlo con su obra cumbre, que llevaría al cine Rob Reiner en 1977.,Goldman (Illinois, 1931) publicó "La princesa prometida" como S. Morgenstern en 1973, y diez años después rescataría su seudónimo favorito con "Los gondoleros silenciosos", que se pub

Madrid, 21 may (EFE).- En el 45 aniversario de "La princesa prometida", de William Goldman, la editorial Ático de los Libros reedita otra de sus novelas, "Los gondoleros silenciosos", la única que publicó con el seudónimo de S. Morgenstern tras estrenarlo con su obra cumbre, que llevaría al cine Rob Reiner en 1977.

Goldman (Illinois, 1931) publicó "La princesa prometida" como S. Morgenstern en 1973, y diez años después rescataría su seudónimo favorito con "Los gondoleros silenciosos", que se publica ahora en una edición de lujo, con las ilustraciones que el pintor Paul Giovanopoulos realizó para la edición original.

Se trata del resultado de la investigación sobre por qué los gondoleros de Venecia, los "mejores cantantes del mundo", un día de repente empezaron a cantar tan horriblemente que desde entonces los clientes les pidieron que remasen en silencio.

La respuesta a este enigma está en la historia de Luigi, un joven de sonrisa bonachona que toda su vida soñó con ser gondolero.

Morgenstern, el narrador de "Los gondoleros silenciosos", recuerda unas Navidades que pasó en Venecia de niño, de las que todavía conserva fresco el eco de las maravillosas canciones que cantaban los gondoleros.

Goldman utiliza a S. Morgenstern, un homenaje a Johann Carl Simon Morgenstern -que acuñó el término "Bildungsroman" para describir el género de la historia de formación-, a la vez como seudónimo y como una herramienta narrativa inventada para añadir un segundo nivel de lectura a su obra.

Así, el narrador sigue a Luigi, un joven con una habilitad casi sobrenatural manejando la góndola, pero pésimo cantante. Tanto es así que su novia, la chica más guapa de Venecia, lo abandona a pesar de haber soñado siempre con casarse con un gondolero.

Luigi trabaja en esa taberna durante diez años. Pero, un día, decide que ya ha ahorrado lo bastante y va en busca del gran Sorrento, el mejor maestro de canto del mundo, quien, tras escucharlo cantar, lo rechaza y le dice que es un caso perdido.

Otros maestros lo rechazan también hasta que el último de ellos, que lleva muchos años sin enseñar y se ha quedado sordo, lo acepta. Luigi estudia durante años y, al parecer, mejora mucho. Cuando se siente preparado, regresa a Venecia, se sube a una góndola y vuelve a cantar, pero sigue haciéndolo fatal.

"Los gondoleros silenciosos" une elementos fantásticos y reales, combinados con un agudo sentido del humor, y se incorpora a la línea narrativa clásica de Ático, en la que ya se encuentran autores como James Thurber o Kiran Millwood Hargrave. EFE

pcc/cb/mcm

Comentarios