miércoles 03.06.2020
PRECAMPAÑA ELECTORAL

El verano más mediático de Rajoy

El presidente del Gobierno ha pasado de exhibir durante tres años una especial alergia a los periodistas, a conceder 11 ruedas de prensa en menos de dos meses, mantener sucesivos encuentros informales con los medios de comunicación y pararse en los pasillos del Congreso tres veces en un día

El presidente Rajoy en Portomarín (Lugo). | Foto PP
El presidente Rajoy en Portomarín (Lugo). | Foto PP

Dieciséis veces ha atendido Mariano Rajoy a los medios de comunicación en menos de dos meses. Y no dos meses cualquiera, sino los que históricamente registran menos actividad política. Claro que 2015 no es un año cualquiera. Hasta cuatro convocatorias electorales está previsto que se registren antes de que concluya el año; y eso ha agilizado y mediatizado la agenda política en época estival. Muy especialmente la de Mariano Rajoy, un presidente cuyos tres primeros años de legislatura se han caracterizado por su especial alergia a los periodistas. En 2014, el presidente del Gobierno sólo concedió tres entrevistas. En 2015 no sólo ha triplicado esta cifra, sino que en estos dos últimos meses ha concedido hasta once ruedas de prensa, no ha huido de los micrófonos indiscretos, y ha mantenido encuentros informales con los periodistas. Lo nunca visto.

El pasado 2 de diciembre lo advirtió, pero nadie le creyó. El líder conservador anunció durante el último Comité Ejecutivo Nacional de Partido Popular de 2014 que la formación se pondría las pilas en materia de comunicación. Durante los seis primeros meses del año no sólo amplió sus apariciones públicas, sino que también multiplicó las portavocías tanto en el Gobierno (con José Luis Ayllón en el papel de portavoz adjunto gubernamental), como en el Partido Popular. Rajoy no es amigo de los cambios, pero los dos primeros resultados electorales del año (Andalucía y las elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo) no le dejaron más margen de maniobra. Apartó a Carlos Floriano, escondió a María Dolores de Cospedal; y sacó de debajo de las piedras caras nuevas que pudieran aparentar ser portavoces JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados).

Podemos, el huracán político que había generado la televisión debía de ser combatido: convirtió en un círculo su logotipo y comenzaron a apelar al asambleísmo y los encuentros en las plazas públicas. Desde hace meses, los supuestos JASP del Partido Popular no se ausentan de ninguna de las tertulias políticas o radiofónicas donde les reclaman. Las ruedas de prensa en la sede nacional, que en tiempos de graves crisis (veáse el caso de Bárcenas) han brillado por su ausencia, únicamente han fallado algún lunes de agosto por motivos vacacionales. Aunque el cambio más radical probablemente se haya producido en la sobreexposición pública de Mariano Rajoy durante este verano, que no ha descansado ni estando de vacaciones.

Ya advirtió a los suyos que este año no habría vacaciones. Y así ha sido. Julio fue uno de los meses con más actividad política del año. La nueva crisis griega acaparó gran parte de su energía y no ha sido para menos. Había que intentar sacarle rédito político a la desgracia ajena. Rajoy compareció el 15 de julio en el Congreso para anunciar que sometería a votación el nuevo rescate a Grecia. No lo hizo con el rescate financiero a España, pero sí lo haría esta vez, a menos cinco meses de las próximas elecciones generales. 

Igual que ha ocurrido con los encuentros internacionales en La Moncloa. Suele ser habitual que al final de este tipo de cumbres bilaterales ambos líderes comparezcan ante los medios de comunicación, pero no son pocas las veces que estas ruedas de prensa limitadas a cuatro preguntas no se han producido. El equipo de comunicación monclovita alega que si la delegación visitante se niega a la comparecencia, entonces no se celebran. Aunque en julio se han llegado a producir hasta cuatro. Rajoy compareció el 1 de julio junto al presidente de Perú, Ollanta Humala; el 13 junto al presidente de Rumanía, Klaus Iohannis, el 16 junto a la primera ministra polaca, Ewa Kopacz, y el 21 junto al primer ministro de Argelia.

Aunque éstas no han sido las únicas veces que Rajoy ha tenido contacto con la prensa. El presidente también compareció el 12 de julio desde Bruselas para anunciar las conclusiones de la cumbre europea extraordinaria sobre la situación económica de Grecia. Así como también intervino en el Campus FAES, donde a continuación atendió durante unos minutos y de manera informal a los periodistas. Y posteriormente durante la Conferencia política que el PP celebró los pasados 11 y 12 de julio en Madrid, donde sorprendió a propios y extraños convirtiéndose en el primero que subía al escenario para el pistoletazo de salida al cónclave conservador. Un importante tour mediático que concluyó el pasado 31 de julio con la habitual rueda de prensa de balance que este año se vio empañada por el nombramiento de 'tapadillo' del exministro de Educación, José Ignacio Wert, nuevo embajador de la OCDE.

Ahora bien, si hubiera que elegir una de las grandes sorpresas del verano, ésa ha sido verle todas las semanas de agosto atender a los medios de comunicación. La convocatoria oficial del 27S y la polémica reunión de Rato y Fernández Díaz en el Ministerio de Interior han servido de excusa, pero lo cierto es que Rajoy no ha perdido la oportunidad de hacer campaña a lo largo de todo el mes. Lo hizo el pasado 4 de agosto cuando atendió a los medios de comunicación desde La Palma del Condado (Huelva) para valorar la nueva convocatoria electoral catalana. Lo hizo el 7 de agosto en la rueda de prensa posterior al encuentro que mantuvo con el Rey Felipe VI en Marivent. El 11 y 14 de agosto en Mondariz (Pontevedra)Ordes (A Coruña) cuando salió a defender al su ministro del Interior. El 19 de agosto en Ourense. Y lo ha hecho esta semana en el Congreso de los Diputados, durante la presentación de los Presupuestos Generales del Estado de 2016.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha sido el encargado de presentar las nuevas cuentas públicas; aunque la verdadera guerra electoral se ha producido en los pasillos de la Cámara Baja. Un escenario muy poco frecuentado por Rajoy en esta legislatura, pero que parece haberle vuelto a coger el gusto. Hasta tres veces se paró este martes el presidente del Gobierno para atender a los medios de comunicación. La primera para sentir públicamente la muerte del histórico dirigente socialista Txiki Benegas y valorar la crisis económica China. La segunda para anunciar el indulto a la famosa abuela de Fuerteventura, Josefa Hernández, en prisión desde el pasado lunes por negarse a abandonar su casa. Esta es la primera vez que el Gobierno, y en particular el presidente Rajoy, hace un anuncio de este tipo. Normalmente se incluyen en la referencia del Consejo de Ministros de los viernes y ya está. Y la tercera declaración se produjo por la tarde, después de la comparecencia del líder del PSOE, Pedro Sánchez, que no sólo le tocó sufrir los despiadados ataques del titular de Hacienda, sino que después tuvo que ver cómo el presidente le afeaba "su nivel y conocimiento" presupuestario.

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