Lunes 19.11.2018
Mecanismo Cooperación estructurada permanente

La UE lanzará su mecanismo de Defensa común antes de 2018

El Consejo Europeo urge a los países que quieran participar en la llamada PESCO, unos 20 en total, a notificarlo cuanto antes para poder poner en marcha. Los escollos pueden surgir en materia de industria de defensa, en la que Francia y Alemania buscan imponerse

Los líderes europeos se reunieron en Bruselas el 19 y 20 de octubre. | Acción Exterior UE
Los líderes europeos se reunieron en Bruselas el 19 y 20 de octubre. | Acción Exterior UE

Continúan los pasos para avanzar en la Europa de la Defensa. Los países europeos se acercan sus metas a corto plazo para lanzar antes de que acabe el año la llamada Cooperación Estructurada Permanente (PESCO). De hecho, el Consejo Europeo ha instado a los países que quieran formar parte del mecanismo que lo comuniquen “rápidamente” para poder implementar los compromisos y sacar adelante los primeros proyectos.

La fecha marcada en el calendario para dar el sí definitivo es el 13 de noviembre, según fuentes europeas citadas por Europa Press, aunque lo previsto inicialmente es que fuera en el Consejo de la pasada semana cuando se diera el avance definitivo, tras un intenso verano de negociaciones.

La lista de requisitos formales para poder participar se ha ido estableciendo en los últimos meses, con Francia y Alemania como impulsores formales e Italia y España, en el núcleo duro de la iniciativa. Los últimos meses han acelerado la puesta en marcha de la medida, especialmente desde diciembre de 2016, cuando se decidió impulsar de manera definitiva -con el acicate del Brexit, lo que ha hecho que el tradicional opositor a esta iniciativa esté con un pie fuera de la UE, y Donald Trump desde el otro lado del Atlántico-. El pasado 22 de junio se hizo un llamamiento formal a poner en marcha el mecanismo y las ministras de Defensa de los principales países impulsores se reunieron con la alta representante para Asuntos Exteriores, Federica Mogherini, como muestra de impulso a la PESCO. 

Las ministras de Defensa de Italia, Alemania, Francia y España, junto a la alta representante de Política Exterior de la UE, durante una reunión a mediados de julio. | Ministerio de Defensa

Las ministras de Defensa de Italia, Alemania, Francia y España, junto a la alta representante de Política Exterior de la UE, durante una reunión a mediados de julio. | Ministerio de Defensa

Aun así, las divergencias siguen estando en los principales países. Para Francia, las operaciones militares europeas deberían incluir las de “alta intensidad militar”, pero Alemania defiende centrarse en proyectos de capacidades. Por el momento, los países han presentado un total de 40 proyectos.

La industria, el escollo real

Sin embargo, los requisitos formales a nivel militar son solo una parte de la negociación de facto. El aspecto fundamental de las negociaciones, en las que precisamente parece haber más desacuerdo, es la industria. El Consejo Europeo de la pasada semana se felicitó por los avances alcanzados en el Programa de Desarrollo de la Defensa Europea (EDIDP) y pidió que se llegara a un acuerdo también a finales de año con el Parlamento Europeo, de modo que los primeros proyectos identificados por los países estén financiados para 2019.

Y aquí es donde pueden venir los problemas. Casi todos los países tienen claro que hay que activar el PESCO, un mecanismo al que cada país puede aportar las que considere oportuno dentro de los requisitos prefijados. Pero el asunto puede complicarse más en lo que a la gestión de la industria se refiere, con París y Berlín liderando ya de facto la industria de la defensa europea y sin ninguna intención de ceder mercado. De hecho, muchas fuentes apuntan a que las reticencias -no públicas- de Italia y España están precisamente en ese punto

Públicamente, las cosas van viento en popa. En la reunión de los jefes de Gobierno de la pasada semana se acordó desarrollar “herramientas flexibles y mecanismos de financiación sólida” para mantener y/o crear capacidades a a la vanguardia. “El objetivo es proporcionar capacidades, asegurar una base competitiva, innovadora y equilibrada para la industria de la Defensa europea en toda la UE”, según recogen las conclusiones de la reunión.

Además, los líderes europeos se felicitaron también por la puesta en marcha del sistema Coordinated Annual Review on Defence (CARD), que servirá para “implementar la sincronización gradual y adaptación mutua de los ciclos de defensa nacionales y las prácticas de capacidad de desarrollo”. 

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