Viernes 16.11.2018
La policía analiza el papel de los medios de Ulibarri

La UDEF investiga extorsiones periodísticas en el “Caso Enredadera”

El sumario del último gran asunto de corrupción municipal muestra las pugnas de empresarios para controlar a los medios de comunicación que acababan usando para hundir a la competencia y captar contratos públicos

Fotomontaje de José Luis Ulibarri.
Fotomontaje de José Luis Ulibarri.

El sumario del “Caso Enredadera”, que instruye el juzgado de instrucción número 2 de Badalona y que afecta a empresarios y a decenas de ayuntamientos en distintos punto de España, constata cómo algunos de los imputados habrían utilizado a sus medios de comunicación para presionar a las administraciones con el objetivo de que que contratasen los servicios de las  principales empresas imputadas.

La UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal) sobre este punto presentó al juzgado un informe en el que detallaba el entramado societario-periodístico alrededor de una de las figuras clave de esta presunta trama corrupta, el empresario José Luis Ulibarri, una de las personas más influyentes de la comunidad de Castilla y León.

Chantaje mediático

Coincidiendo con su imputación en la Gürtel, Ulibarri, propietario de la constructora BEGAR, se hizo con el control del diario del León (por el que pagó 5 veces el precio de tasación de la empresa). Actualmente dispone, además, de participaciones en El Mundo de Castilla, la TV de esa comunidad, la agencia de noticias ICAL y de Canal Nou.

Este prohombre de negocios castellano-leones también extendió sus tentáculos hasta esdiario, un medio nacional de comunicación que se ha caracterizado por informar ampliamente de distintos casos de corrupción de distintas administraciones públicas. Además, tomó  control de distintas emisoras de radio del Grupo Esradio, así como un importante paquete accionarial del antiguo diario de Soria.

En concreto y a título de ejemplo, la UDEF ha detectado sospechosas “gestiones” de Ulibarri con el diario El Heraldo de León para favorecer sus negocios al margen de la legalidad.

Práctica habitual

Fuentes próximas a la investigación han explicado a Estrella Digital que en más de una ocasión, Ulibarri intercedía para que tal o cual ayuntamiento de su esfera de influencia adjudicase la concesión de servicios o contratos a las sociedades bajo su control personal o con las que tenía algún tipo de acuerdo, como por ejemplo, GESPOL, filial de Sacyr, la principal imputada en el “Caso Enredadera”.

Si los ayuntamientos de entrada no accedían, según la UDEF, Ulibarri utilizaba entonces los medios bajo su control para hacerles diana de constantes informaciones negativas para los intereses municipales. Era su forma de “desencallar el asunto, “pura intimidación, pura extorsión”, ha comentado a este medio una fuente próxima a la investigación sumarial.

Todos con su altavoz

La UDEF sitúa el entramando mediático alrededor de Ulibarri, creador de más de 232 empresas de todo objeto, como pieza  fundamental para el desarrollo de la mecánica corrupta que la fiscalía anticorrupción atribuye al investigado.

El otro gran constructor leonés, Martínez Núñez, también vio la necesidad de hacerse con  su propio altavoz mediático cara a los eventuales problemas de mercado que pudiera depararle la expansión de los negocios del todopoderoso Ulibarri en la región. Se trata del diario Crónica de León, que mas tarde acabó vendiendo.

El diario Crónica de León ha destapado una de la piezas secretas del “Caso Enredadera”, la que hace referencia al tráfico de influencia y los sobornos alrededor de la construcción de diversos parques infantiles en diversas localidades castellano-leonesas, una  información que dejaba en muy mal lugar a Ulibarri.

No hay dos sin tres

Otro constructor leonés,  Méndez Pozo, se acaba de hacer con el control del diario de Burgos. Estas tres constructoras, (Begar, Martínez Núñez y Méndez Pozo) aglutinan  la concesión de la mayoría de la obra pública en la comunidad.  Los medios de comunicación propiedad o participados por estos constructores financian  sus presupuestos en gran parte, en ocasiones más del 50%, gracias a subvenciones de la comunidad de Castilla y León y de las diputaciones.