jueves 12.12.2019

El tercer hombre (y dos mujeres) en Cibeles

Al contario de lo que mucha gente indocumentada piensa, la inclusión de Ana Botella en la lista del PP al Ayuntamiento de Madrid en 2003 no es imposición de Aznar

El cambio en el Ayuntamiento de Madrid va de mujeres. Debemos empezar, como es lógico, por la primera, Ana Botella, que será la primera en la historia de Madrid que llegará a la Alcaldía. Otras capitales españolas ya habían tenido esa opción, pero nuestro querido “poblachón manchego” era reticente a entregarle el bastón de Regidor a una mujer. Pues ha llegado el momento.

Al contario de lo que mucha gente indocumentada piensa, la inclusión de Ana Botella en la lista del PP al Ayuntamiento de Madrid en 2003 no es imposición de Aznar. Cuando, el entonces presidente del PP y del Gobierno, le propuso a Gallardón ser el candidato a la alcaldía de Madrid, el hoy ministro de Justicia, aceptó con la “condición” de que Ana Botella fuera en su lista en los comicios municipales de aquel año. 

Si algo tiene Gallardón es que dice lo que piensa y piensa lo que dice. Y aquello, que algunos ignorantes consideraron un ejercicio de “peloteo al jefe”, fue una apuesta ciega por quien creía que era capaz de sustituirle. Si algo tiene Gallardón,  salvo su “desliz” ocurrido hace cuatro años, es que no se marca plazos y, al tiempo, demuestra fe en los que le rodean si los que le rodean le responden.  Y Ana Botella le ha respondido y le ha sido leal.

Y si Botella está ahora en lo más arriba, por abajo empuja una mujer de carácter. Una mujer que tuvo el coraje de enfrentarse a Esperanza Aguirre.
Carmen Rodríguez Flores, se quedó a unos pocos votos de resultar elegida en las anteriores elecciones municipales después de ser vilipendiada y maltratada por la presidenta de su partido y de la Comunidad de Madrid. Rodríguez Flores fue, conjuntamente con Alfredo Prada, la diputada autonómica madrileña objeto de espionaje de la “gestapillo” de la Puerta del Sol, como bien definió Manuel Cobo, también objeto de seguimientos.

La entonces diputada regional y popular pidió amparo a Esperanza Aguirre y lo único que encontró de ella fue el desamparo y el vacío, hasta el punto de que no la incluyó en la lista de la Asamblea de Madrid en las elecciones del marzo pasado. Su trayectoria de lealtad al partido le abrieron un hueco simbólico en la candidatura del ayuntamiento de Madrid y que, ahora con los nuevos nombramientos, se ve recompensada.  No tanto, que también, por su dedicación al PP, sino más por su compromiso con Madrid.

Y entre ellas, la primera y la última, un hombre podría adquirir un protagonismo que será fundamental, por su experiencia, para el desarrollo y la gobernanza de la capital: José Manuel Berzal Andrade. Este político, ferviente creyente en el municipalismo y con una vasta experiencia en la administración y hacienda pública puede ser, sin duda, un pilar fundamental en el nuevo equipo de Ana Botella. De hecho Berzal ha sido uno de los concejales en lo que más se ha apoyado Manuel Cobo estos últimos años y conoce como nadie todos los entresijos de la política municipal.

Además, preside un distrito, Latina, que ha sabido salvaguardar del poder casi absoluto de Esperanza Aguirre en el partido. Otra de las mujeres en las que, por su experiencia, tendrá que apoyarse la nueva alcaldesa, es Concepción Dancausa, una política que ha recorrido todos los tramos de la administración, tanto de la central, como de la autonómica –fue presidenta de la Asamblea de Madrid- y concejala en el Ayuntamiento de la capital.

Todos ellos tienen también algo en común, su lealtad al partido popular y, de manera especial, a Rajoy con quien han estado en los peores momentos cuando más fuertes llegaban los ataques internos.

El buen gobierno en el Ayuntamiento de Madrid está garantizado con gentes responsables. Desde la primera edil –Ana Botella-, hasta la última que entra en la Casa de la Villa –Carmen Rodríguez Flores- y, por descontando, quienes como Berzal y Dancausa permanecen al pie del cañón, todos deben asumir que Madrid es capital.

Es causa común.