Sábado 16.02.2019
Nueva etapa en el Ministerio de Defensa

Los suboficiales de las Fuerzas Armadas reclaman a Cospedal un “cambio de talante”

Asfaspro, la asociación más representativa de la categoría, solicita a la nueva ministra de Defensa un mayor acercamiento a las Fuerzas Armadas. Además, se muestran críticos con la labor de Pedro Morenés, su antecesor en el cargo, al que “sólo” han visto en la sesión inaugural del Consejo de Personal

Militares del ejército de Tierra durante una maniobra. | Asfaspro
Militares del ejército de Tierra durante una maniobra. | Asfaspro

El cambio de cartera en el Ministerio de Defensa ha sido acogido con esperanza e incertidumbre a partes iguales por los suboficiales de las Fuerzas Armadas. De momento, no han podido mantener ninguna reunión con la ministra de Defensa María Dolores de Cospedal, pero aseguran que su primera demanda será “un cambio de talante” en las relaciones con el personal militar, según Miquel Peñarroya i Prats, presidente de Asfraspro.

Esta petición llega después de que su antecesor en el puesto, Pedro Morenés, sólo hiciera acto de presencia en el Consejo de Personal en su sesión inaugural. En este sentido, esperan que las nuevas directrices del Ministerio de Defensa estén encaminadas a transmitir al personal militar la idea de que pertenecer a una asociación no es nada malo y que sobre todo no les va a perjudicar en sus futuras valoraciones para ascender de puesto. Algo que Asfaspro denuncia que sí ocurre en la actualidad.

Para conseguir una normalización de las asociaciones militares hace falta visibilidad y compromiso en los Consejos de Personal. Por este motivo, la mayor asociación de suboficiales reclama un avance en los derechos de representación y participación de los militares. Precisamente, la participación es uno de los pilares en los que se debe de fundamentar esta relación con la nueva ministra de Defensa. Para ello exigen que acabe el veto y la prohibición de realizar charlas informativos dentro de los cuarteles. En la actualidad, sólo pueden colgar algunos carteles en los tablones de anuncios de las unidades de fuerza, “una medida del siglo XIX”, señalan. Ésta creen que es una de las razones por las cuales las asociaciones no gozan de popularidad entre el personal militar.

Además de voz también exigen voto. Es decir, reivindican que los asuntos y cuestiones que aprueben en el Consejo de Personal sean vinculantes y que se rebajen las condiciones o las barreras para presentar cualquier propuesta. “Los temas que se llevan al Consejo han de pasar por una reunión previa y en esa reunión el 40% no pasa el filtro”, afirma Peñarroya. Además, afirma que de las enmiendas sólo se aprueban un 8%, “un porcentaje muy bajo”. Dentro de estas aprobaciones se producen “rechazos diferidos”, según el presidente de Asfaspro. Esto es debido a que muchas de las enmiendas son aprobadas para su estudio, pero la mayoría son rechazadas transcurrido un tiempo prudencial. “Lo peor es que estas situaciones computan como acuerdos”, afirman Peñarroya.

Aunque no sólo existen quejas sobre el elevado número de rechazos de las enmiendas. También las hay por el gran número de acuerdos incumplidos y que hicieron que Asfaspro saliera del Consejo de Personal. Entre estos pactos fallidos se encuentra la reducción de emolumentos al cumplir 63 años. “Los militares pasamos a la reserva a los 61 años y ya recibimos un recorte en nuestro salario, pero no es normal que a los 63 años volvamos a perder complementos salariales. No hay ninguna razón objetiva para que esto suceda sólo por el simple hecho de cumplir años y seguimos a la espera de que se cumpla lo que acordamos en el Consejo”, defiende Peñarroya.

Entre sus peticiones más importante se encuentra la implicación del Ministerio de Defensa en la política de prevención de riesgos laborales y vigilancia de la salud. Inciden en este punto porque hace menos de un mes que un militar falleció a consecuencia de la realización de una marcha de las denominadas pruebas de unidad.

“La Prueba de Unidad debe ser más racional y ajustarse a un cuadro de condiciones que permita establecer diferentes niveles en función de la edad y del Cuerpo, Escala o especialidad, empleo y, en su caso, destino, tal y como dispone el artículo 6 del Real Decreto 944/2001, de 3 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento para la determinación de la aptitud psicofísica del personal de las Fuerzas Armadas”, defienden desde Asfaspro.

Por último, que la nueva Ley de tropa y marinería debería de traer consigo una nueva Ley de la Carrera Militar o su modificación para fomentar la promoción interna, mejorar las condiciones de trabajo del personal militar y no convertir a las Fuerzas Armadas en “una barra libre”. Eso sí, defienden que los suboficiales españoles son "los mejores de la OTAN".

Los suboficiales de las Fuerzas Armadas reclaman a Cospedal un “cambio de talante”

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