Jueves 19.07.2018
Con casados y solteros

Las relaciones sexuales de doña Letizia antes de ser Reina

Fue la causa indirecta de un divorcio, llegaron a pedirla sexo a cambio de un puesto de trabajo y la pintaron desnuda

El parecido entre Letizia Ortiz, cuando estaba en México, y la cara de la portada del disco de Maná.
El parecido entre Letizia Ortiz, cuando estaba en México, y la cara de la portada del disco de Maná.

De las juergas 'mochileras' que se montaba de joven con su hermana Telma Ortiz, cuando juntas recorrían la costa catalana haciendo autostop con su mochila y pernoctaban en campings, a sus aventuras en México, donde llegó en los 90, después de recorrer Colombia y Costa Rica por cuestiones laborales. Sin duda eran tiempos muy diferentes a los de ahora para doña Letizia, pero que salen ahora de nuevo a la luz después del incidente que protagonizó con su suegra, la reina emérita Doña Sofía.

En aquel periplo por latinoamérica ella no era mujer de un solo hombre, como ahora ocurre con don Felipe, sino que, como publicó la revista Quién, en un artículo de Erika Roa titulado 'El pasado oculto de Letizia de España', tuvo incluso un amante en Jalisco, de nombre Luis Miguel González, su entonces jefe en el periódico "Público de Guadalajara.

De aquella época también fue el único desnudo que se la conoce, gracias a la obra del pin­tor cubano Wal­do Saa­ve­dra, en la cual apa­re­cía el ros­tro de la ahora Reina so­bre un tor­so des­nu­do. Inspiró la portada de un disco del grupo Maná, grupo al que conoció cuando hacía un curso de posgrado en México, y durante su período allí fue cuando conoció a Saavedra, que pintó a la reina varias veces semidesnuda. Dicen que Letizia, mantuvo una relación con Waldo el Pintor, y que uno de esos cuadros inspiró la portada de un disco, “sueños líquidos” del grupo Maná, que finalmente por presiones, cambió su carátula.

letizia

El propio pintor, aclaró que “nos hicimos muy amigos y en varias ocasiones le tomé fotografías, que, con posterioridad, sirvieron de base para los cuadros en los que ella aparece”, aunque posteriormente le entregó todos los bocetos al rey Felipe VI.
El cuadro denominado 'La Maja' en el que Letizia se convierte en la figura principal, es un lienzo de 1,40×1 metros en el que la reina aparece desnuda de cintura para arriba y, según su autor, la reproducción del rostro de Letizia es fiel, aunque insinuó que los pechos los copio de otra modelo.

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Curiosamente, el exmarido de Letizia Ortiz, Alonso Guerrero, insinuó recientemente que él también tenía dos fotos de ella desnuda, que no sabe lo que hoy valdrían, porque a él le llegaron a ofrecer 300.000 euros por una de ella vestida, el día de su boda.

En aquel 1995 en que llegó a Jalisco era simplemente Le­ti­zia Ortiz, y pronto encontró trabajo en el periódico Si­glo 21 (hoy lla­ma­do Pú­bli­co) co­mo re­por­te­ra del su­ple­men­to Ten­ta­cio­nes. Fue en­ton­ces cuan­do co­no­ció a la me­xi­ca­na Sa­ra Cué­llar, ac­tual di­rec­to­ra de la agen­cia Co­mu­ni­ca­ción & Re­la­cio­nes Pú­bli­cas, que se convirtió en su mejor amiga en Mé­xi­co. Ésta vivía con otro español, Fran, que inmediata­men­te se hizo más amigo de Le­ti­zia que ella. 

Según confesaba entonces la citada Sara, "no era ra­ro que tu­vie­ra mu­chos pre­ten­dien­tes me­xi­ca­nos, y has­ta man­tu­vo un amor fur­ti­vo en Gua­da­la­ja­ra con un hom­bre ca­sa­do. Tu­vo también un ga­lán muy gua­po, ru­bio, de ojos azu­les, ar­tis­ta plás­ti­co, muy di­ver­ti­do, pero ella nun­ca les lla­ma­ba no­vios si­no ami­gos, aunque la mujer de Luis Miguel se di­vor­ció de él des­pués de enterarse de lo de Letizia".

Otro compañero de aquella época, el escritor Jorge Zepeda, aseguró que “le encantaba lo mexicano, el tequila, los mariachis, las cantinas, el carácter… y los varones también… Se hizo novia de un periodista que trabajaba en el diario ¡estaban enamorados! Y los viernes llegaban a la redacción con su mochilita porque se iban juntos a recorrer el país durante el fin de semana, en autobús…”. El citado Luis Miguel González.

Acoso y juergas

En México salió tan bien una biografía no autorizada de la actual reina de España en la que se desvelaba que hasta había sufrido un chantaje sexual para entrar a trabajar en TVE. La periodista Pilar Eyre subrayó al respecto que estuvo a punto de denunciarlo, pero que pese a todo acabó fichando por la Corporación Pública. Zepeda puntualizó al respecto que "me contó indignada que un periodista muy conocido que la había entrevistado para entrar en TVE le había pedido sexo a cambio de enchufarla. ¡Estuvo a punto de denunciarlo!’ Sé el nombre de este colega/canalla pero me lo callo".

Otro periodista, Enrique de Diego, destapó un viaje de la asturiana con TVE a Irak en plena guerra: “De su viaje a Irak, el cortesano Federico Trillo hubo de destruir el informe de la sargento 'Paquita' sobre la noche de farra de Letizia con un mando de la Royal Navy”, y su primo David Rocasolano, en el libro ‘Adiós Princesa, adiós’, también habla sin tapujos de las relaciones sexuales entre la Reina y el periodista David Tejera: “Prefería la casa de Tejera, otro periodista de CNN+ que se convirtió en su nueva pareja. La relación era completamente distinta a la que tuvo con Guerrero, el profesor y amante con quien ella era “atenta, aplicada y obediente. Tejera era un compañero de profesión ambicioso e independiente, agradable, divertido y muy amable”, además de mujeriego.

La impresión de Rocasolano era que en aquella relación había una química sexual muy intensa entre ambos, pero muy pocas ganas de comprometerse afectivamente, sobre todo porque, según él, "mi prima, contradictoria impenitente, deseaba mantener su libertad mientras intentaba controlar la de David. Sus discusiones por esta causa eran más que habituales, incluso en presencia de testigos, y ella llegaba al histerismo en aquellas broncas”.

En su obra se habla hasta de su entrada en la cadena pública, y dice que "en 2001 entró en TVE, pero ni una palabra sobre cómo lo consigue, quién es su padrino", desvelando que ella empezó a hablarle de un misterioso diplomático, “un tío importante”, con quien había empezado a relacionarse. A veces le hablaba de escapadas a Lausana, a Chipre o a Nueva York hechas en compañía de este individuo, que, en julio de 2003, le contó a Rocasolano y su pareja de entonces que el supuesto diplomático era, en realidad, el Príncipe de Asturias, y que la reacción del escritor fue decirle a su chica “pero qué coño se va a casar el Príncipe con Letizia. No digas chorradas. Le va a echar unos polvos y adiós cristiana”. Pero de aquellos polvos vienen estos lodos.

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