Jueves 18.10.2018
Anticorrupción se opuso a su libertad

Redondo disolvió una empresa de Villarejo una semana después de salir de prisión

Redondo salió de prisión el 21 de septiembre. Siete días más tarde cerraba la filial estadounidense del polémico despacho de abogados Stuart and Mckenzie.

El comisario Villarejo
El comisario Villarejo

El pasado 21 de septiembre, tras más de 10 meses en prisión, Rafael Redondo, socio de Villarejo, quedaba en libertad tras pagar una fianza de 100.000 euros. De Egea valoraba en su auto de libertad que por el tiempo transcurrido, en el cual se ha podido recabar nueva documentación y avanzar en la investigación, disminuía el riesgo de reiteración delictiva. "En la actualidad no existe capacidad del investigado para acceder por sí o a través de terceros a las fuentes de prueba existentes en la causa", explicaba el juez.

Sin embargo, la Fiscalía Anticorrupción no compartía el criterio del juez y presentó un recurso ante la Sala de lo Penal en contra de la libertad condicional, que finalmente fue desoído. Sin embargo, las objeciones del Ministerio Público podrían no haber estado tan desencaminadas. Según ha podido saber Estrella Digital, siete días después de su puesta en libertad, Rafael Redondo cerró una de las principales compañías del entramado de Villarejo.

Empresa Villarejo

Así, el pasado 28 de septiembre, los responsables del despacho de abogados Stuart and Mckenzie INC., que, según las escrituras a las que ha tenido acceso este medio, son Rafael Redondo y José Villarejo, presentaron los documentos necesarios para su disolución ante las autoridades de Florida. Es decir, una de las primeras medidas que tomó Redondo tras pasar casi un año en prisión fue disolver una sociedad que había creado a principios de 2017, filial de Stuart and Mckenzie Spain SL que data de 1992 y que se vincula con algunos de los mayores escándalos protagonizados por el comisario jubilado.

Curiosamente, fue en el domicilio de Redondo donde los investigadores hallaron numerosas pruebas de la 'operación Tándem', entre ellas las cintas en las que estaba grabada la conversación entre Villarejo y Corinna Larsen en la que se hablaba del Rey emérito y que dio lugar a la apertura de una pieza separada, que fue archivada finalmente. Según desveló Estrella Digital, en una segunda parte del vídeo se oiría a Corinna contratar los servicios del policía para que ayudara a un amigo suyo británico, Ben Goldsmith, que tenía problemas con el fisco español. Para ello, el comisario le sugería precisamente su despacho de abogados Stuart and Mckenzie.

No es el único caso en el que el bufete de Villarejo se ha visto envuelto en polémica: en la investigación contra los Pujol, el empresario Javier de la Rosa declaró que el comisario le ofreció los servicios de su despacho de abogados, Stuart and Mckenzie, para solucionarle sus problemas legales y económicos, a cambio de que consiguiera clientes para su bufete.

Por otro lado, según se desprende de las investigaciones en contra el comisario, habría utilizado esta empresa como tapadera para cobrar trabajos de espionaje y extorsión. En este sentido, según las pesquisas de la pieza Iron, en la que se acusa al policía de haber espiado a un despacho de abogados mientras estaba en la Policía destinado en la Dirección Adjunta Operativa del Cuerpo, habría percibido a través de su despacho de abogados 90.750 euros.

Mayor pago recibió, según los investigadores, durante la llamada Operación Pit, en la que trató de evitar presuntamente la extradición del empresario Ángel Pérez-Maura por una cuantiosa suma de dinero y en la que se han visto salpicados el exmagistrado Baltasar Garzón y la actual ministra de Justicia, Dolores Delgado. Según documentos contables incorporados al sumario de la operación Tándem publicados por El Confidencial, Pérez y Cía SL abonó 3.388.000 euros IVA incluido a la agencia de investigación de Villarejo, Club Exclusivo de Negocios y Transacciones SL (Cenyt) —hay una factura de 2.178.000 euros y otra de 1.210.000—, y otros 1.452.000 euros IVA incluido a Stuart and McKenzie.

La relación empresarial de Villarejo y de Rafael Redondo no se limita, no obstante, a este despacho de abogados. Sólo en España, Redondo ocupa cargos en los órganos sociales de empresas controladas por Villarejo, como Club Exclusivo de Negocios y Transacciones SL (Cenyt), Global Sinapsis SL, Inversiones Estratégicas Sensibles SL, Cenyt Argo SL, Ciudad Al Mansur SL, Lextor SL, Cenyt Consultoría Organizacional SL e Hispania Quality&Development SL, donde consta al menos como apoderado.