lunes 09.12.2019

Rajoy tilda de "pérdida de tiempo" la nueva comisión para lograr un pacto

Mientras José Luis Rodríguez Zapatero ha dado un nuevo "empujón" a la comisión creada para lograr un acuerdo con los partidos frente a la crisis, reuniéndose por primera vez con sus miembros, el líder del PP, Mariano Rajoy, lo ha calificado de pérdida de tiempo, aunque ha asegurado que acudirá cuando le llamen. La comisión ministerial se reunirá con los representantes de los partidos el próximo jueves 25 de febrero para empezar a trabajar en la búsqueda de acuerdos, según ha anunciado la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado tras reunirse con Zapatero y los titulares de Fomento e Industria, los tres ministros que componen el grupo.

La ministra también apuntó que Zapatero expresó a los ministros su deseo de que las negociaciones no se dilaten y se llegue a acuerdos "en un plazo de dos meses máximo".

Salgado, que explicó que el próximo miércoles la "troika" ministerial quiere tener preparado ya un documento de propuestas que enviar a los partidos para empezar a trabajar el jueves, señaló que tras esta reunión multilateral también se convocarán encuentros bilaterales.

La ministra fue la encargada de hacer las llamadas a los líderes políticos para invitarles a este encuentro, y entre ellos habló con el del PP, Mariano Rajoy.

Preguntada por las declaraciones hechas por la mañana por Rajoy en las que señalaba que la comisión era una "pérdida de tiempo", Salgado se limitó a contestar que el líder del PP fue por la tarde, como "siempre", correcto con ella, se mostró interesado por la convocatoria y "por supuesto va a designar a la persona o personas que crea que deben acudir a esta primera reunión".

En cualquier caso considera que la ciudadanía espera que haya acuerdos con todos los partidos y "muy especialmente" con la principal formación de la oposición, e insistió en que el Gobierno hará "todo lo posible" para lograrlo.

Elena Salgado aseguró que en el Gobierno están "abiertos a cualquier propuesta, sin condiciones previas", aunque siguen teniendo sus convicciones y su programa.

Recordó que la comisión busca llegar a acuerdos sobre cuatro objetivos: que la economía cree empleo, que el déficit no comprometa el futuro del país, que el sistema financiero sea fuerte y estable y que las empresas puedan recibir los créditos que necesitan para desarrollar su actividad.

Por la mañana, Rajoy afirmaba que la comisión no es más que una maniobra del jefe del Ejecutivo para esperar a que la crisis se resuelva "por sí sola", lo que no cree que suceda teniendo en cuenta la evolución de los datos económicos.

Como está convencido de la responsabilidad de Zapatero en las dificultades que está teniendo España para remontar sus problemas, por segundo día consecutivo ha vuelto a sugerir un adelanto electoral, aunque ha dicho que no creía que esto fuera a suceder.

"El jefe de los pirómanos"

Dentro de las filas del PP, no sólo Rajoy ha seguido censurando la "deriva" económica del Gobierno, incluido este eventual Pacto de Estado, y así, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha advertido de que si el presidente del Gobierno no da "un giro de 180 grados" a sus medidas económicas, su partido no apoyará tal pacto.

También el ex presidente del Ejecutivo José María Aznar ha cuestionado la capacidad de Zapatero para reclamar consensos o afrontar la crisis porque, ha apuntado, "el jefe de los pirómanos no puede ser nunca el capitán de los bomberos y España necesita un gran equipo de bomberos".

Mientras tanto, en la Cámara Baja, el portavoz socialista, José Antonio Alonso, ha seguido con su ronda de contactos parlamentarios para tratar de construir un acuerdo contra las dificultades económicas del país, que es perfectamente compatible con la vía iniciada por el Ejecutivo, según ha asegurado.

Alonso ha apreciado la actitud positiva y constructiva en las fuerzas políticas para poder llegar a este pacto de Estado, con la excepción "notable" del PP, al que ha criticado su "cerrazón" aunque espera que rectifique.

Por su parte, los partidos han recogido el guante, pero tienen claro que no darán al Gobierno un apoyo incondicional a sus fórmulas económicas porque quieren que ese eventual consenso se construya sobre un intercambio de ideas y opiniones de todos, y no sobre medidas unilaterales del Ejecutivo.

Rajoy tilda de "pérdida de tiempo" la nueva comisión para lograr un pacto