Viernes 16.11.2018
Las cartas de los niños tailandeses

Pollo y fiestas de cumpleaños, peticiones en la cueva de los niños tailandeses

Están escritas a mano con su grafía infantil. Se las han hecho llegar a sus familias mediante los equipos de rescate. Son conmovedoras: piden desde pollo frito a una fiesta de cumpleaños para cuando salgan

Carta de los niños tailandeses. Imagen: Thay Navy Seal
Carta de los niños tailandeses. Imagen: Thay Navy Seal

Una serie de cartas escritas a mano son su primer mensaje directo a sus familias, después de que el grupo de doce chicos, de entre 11 y 16 años, se internaran en la cueva Tham Luang, en el norte de Tailandia, el pasado 23 de junio, con su monitor.

"Mamá, papá, los quiero. Estamos bien. No se preocupen", escribe uno de ellos. Añaden en sus misivas corazones.

Carta Thai Navy Seal 2

Impresiona la valentía de estos niños, que llevan dos semanas atrapados en una cueva inundada de la que nadie sabe cómo sacarlos, porque está inundada, muchos de ellos no saben nadar y las lluvias monzónicas amenazan con inundar aún más el lugar.   

Niños Tailandia 2

"No se preocupen por mí, estoy a salvo", escribió otro de los niños apodado Pong. "Todos somos fuertes", dice otra de las notas. Los niños enviaron las cartas después de recibir mensajes de sus familias. Como fracasaron los esfuerzos por instalar una línea telefónica en la cueva, cogieron lápiz y papel y enviaron peticiones y ánimo a sus seres queridos.

"Nick quiere a papá y a mamá. Si logro salir, mamá y papá por favor tráiganme de comer mookatha". Es un tipo de barbacoa de Tailandia. Otro, el más pequeño, de 11 años dice en su escrito:

"Papá y mamá, no se preocupen. Estoy bien. Por favor díganle al hermano Yod que se prepare para llevarme a la tienda de pollo frito. ¡Los quiero!". 

niños tailandia

Otro de los chicos escribe: "Estoy bien, pero el aire es frío. No se preocupen. Pero no olviden mi fiesta de cumpleaños".

El monitor del grupo también se ha dirigido a las familias para pedirles perdón: "A todos los padres y madres de los niños: ahora mismo, todos ellos están bien. Tenemos un gran equipo que cuida de ellos muy bien. Os prometo que yo también los cuidaré lo mejor que pueda. Gracias por vuestro apoyo. También os pido sinceramente disculpas a todos vosotros”.

Uno de los buzos que los cuida en la cueva también escribe a las familias: "Los niños dicen que no se preocupen. Cuando salgan quieren comer muchas cosas. Una vez fuera, quieren ir directos a su casa. Profesores, ¡no les den mucho trabajo por favor!".