miércoles 23.10.2019
DéCIMO ANIVERSARIO DE LA UNIDAD MILITAR DE EMERGENCIAS

Morenés homenajea y ensombrece a la UME en el mismo acto

La creó Zapatero y la homenajeó ayer el ministro de Defensa Pedro Morenés en su décimo aniversario. Y a la vez echó un jarro de agua fría: los presupuestos no serán generosos con esta unidad que ya es conocida en todo el país por su eficacia en emergencias

El ministro Pedro Morenés entrega un premio al general Fulgencio Coll, en los actos de ayer en la base de la UME. | Ministerio de Defensa
El ministro Pedro Morenés entrega un premio al general Fulgencio Coll, en los actos de ayer en la base de la UME. | Ministerio de Defensa

La UME “es una unidad útil”, pero a la vez “esta subordinado a otras necesidades de la Defensa nacional, porque hay unidades sustitutivas de esta en la administración", todo ello en el marco de “presupuestos restrictivos”.Pedro Morenés, ministro de Defensa, ha echado un jarro de agua fría ante la pregunta de si el Gobierno iba a apoyar en los presupuestos del Estado todo lo bueno que se había dicho en el X aniversario de la creación de la Unidad Militar de Emergencias, en forma de compra de material necesario. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tuvo a bien dar a luz la UME en el destacado día de la Virgen del Rosario, es decir, el 7 de octubre de 2005. Un vistoso desfile aéreo y terrestre ha conmemorado la efeméride en la base central de esta unidad, en Torrejón de Ardoz, (Madrid).

La Base Aérea de Torrejón de Ardoz es en realidad un conglomerado multicolor de unidades aéreas, mando, logísticas y hasta de satélites. En un lado habitan unos uniformes que hace 10 años eran un exotismo que parecía surgido de la fecunda mente del general Fulgencio Coll. Uniformes negros con reflectantes en el pecho y las perneras. Hoy la Unidad Militar de Emergencias en un básico insustituible en la multitud circunstancias más o menos catastróficas que se dan en España. Nevadas, inundaciones, terremotos, incendios, como se encargó de recordar su actual jefe, el teniente general Miguel Alcañiz.

Para ello la UME dispone de un considerable arsenal, del que ayer enseñó una muestra apreciable: camiones autobombas, unidades de transmisiones satelitales, palas excavadoras, dispositivos portátiles para descontaminación NRBQ, hidroaviones, helicópteros de intervención, ambulancias y hasta una torre de control aéreo portátil. Sin embargo, en los diez años que han pasado desde que el general de Ejército Coll (luego fue Jefe del Estado Mayor del Ejército, JEME) puso en marcha una unidad en la que pocos del PP creían (“un bombero va a mandar sobre un coronel”, se llegó a plantear con cierto desprecio), hasta el día de hoy, los militares que forman parte de ella se han especializado profundamente. Y para ello plantean la compra de equipos sofisticados, como robots apagafuegos o drones de autonomía media, que los “presupuestos restrictivos” de los que habla Pedro Morenés parece que, en función de sus palabras, no van a llegar inminentemente.

Morenés se deshizo en elogios a la UME e incluso señaló que en sus viajes internacionales “me preguntan muy frecuentemente por esta unidad”, que “contribuye a mejorar la imagen de España”. Los protocolos establecidos prevén que la UME entre en acción en determinados niveles de emergencia, coordinados por autoridades autonómicas. La amplitud de medios y la eficacia de su cadena de mando y organización militar es la clave que le ha proporcionado 10 años de éxitos.

Éxitos que se celebraban ayer en la multicultural base de Torrejón de Ardoz. El trabajo de la UME es de carácter civil –había uniformes de colegas de Protección Civil, con  sus llamativas franjas naranjas, entre las autoridades invitadas–, lo que no deja de lado que se trate de una unidad militar conjunta, es decir, con miembros del Ejército de Tierra, del de Aire y la Armada. Por eso la naturaleza de su acto de décimo aniversario osciló entre un prolongado recordatorio de la “advocación” por la Virgen del Rosario (al parecer con su papel destacado en la gloriosa Batalla de Lepanto), y las honras solemnes militares habituales en estos casos. El general Fulgencio Coll, su primer jefe, recibió el premio “Tierra, agua y fuego” instituido por esta unidad, y el Consejo de Seguridad Nuclear se llevó el mismo galardón, en su categoría de extraordinario. La solemnidad del momento quedó reflejada con el adusto desfile, en el que, armas al hombro y a 120 pasos por minuto, los extraños militares que habitan en una esquina amplia de la Base de Torrejón, marcaron el paso con sus uniformes negro de reflectantes. Ahora pocos no saben quiénes son.

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