sábado 04.07.2020

Machu Picchu se reabre al turismo tras dos meses de reparaciones por las lluvias

La ciudadela inca de Machu Picchu reabre sus puertas al turismo este jueves, tras dos meses en que permaneció cerrada por los graves daños causados por las lluvias torrenciales en los accesos al monumento. Pese a que las autoridades no lo han confirmado, la ceremonia de apertura, que presidirá el mandatario de Perú, Alan García, podría contar con la presencia de la actriz estadounidense Susan Sarandon, quien se encuentra de visita en el país, dentro de una campaña de promoción del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo.

El ministro de Turismo, Martín Pérez, avanzó recientemente que el cierre del monumento inca, Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1983, puede haber supuesto durante las pasadas semanas una merma del 50 por cien de los ingresos por turismo en todo el país, si bien es pronto para tener las cifras definitivas. Sólo el cierre de Machu Picchu puede causar al país pérdidas cercanas a los 400 millones de dólares por los efectos sobre el turismo, según proyecciones del Observatorio Turístico del Perú, más los 236 millones que supone toda la pérdida de infraestructuras en esa región.

En época normal, Machu Picchu es visitado diariamente por 2.000 turistas, cifra que los responsables de la UNESCO consideran se acerca ya al límite máximo deseable, y pese a ello no existen planes para reducir ese flujo de viajeros. Machu Picchu fue cerrado tras las intensas lluvias caídas a fines de enero en la región y la inusual crecida del río Urubamba, que se llevó por delante tramos enteros de la vía férrea que lleva desde Cuzco hasta el monumento.

De hecho, no toda la vía férrea ha podido ser restaurada para la fecha de la reapertura, y los viajeros deberán ser trasladados en autobús desde Cuzco hasta la estación de Piscacucho, donde tomarán el tren que lleva hasta la ciudadela, y sólo más tarde se reabrirá la vía en su totalidad.

Las lluvias torrenciales de fines de enero dejaron varados a cerca de 4.000 turistas que tuvieron que ser evacuados por helicóptero desde la ciudadela inca, imagen que supuso un duro golpe a la industria del turismo, que supone cerca de un 4 por ciento del Producto Interior Bruto del país.

Además, durante las semanas que duró el cierre del monumento, ocurrió un desgraciado accidente en la segunda atracción turística del país, las famosas Líneas de Nazca, cuando una avioneta que sobrevolaba la zona se estrelló, lo que provocó la muerte de siete personas que iban a bordo.

Machu Picchu se reabre al turismo tras dos meses de reparaciones por las lluvias