jueves 09.07.2020
ABDICACIóN DEL REY

Una ley que no resuelve cinco cuestiones claves

El Gobierno rechaza regular la sucesión de la Corona y opta por legislar cada abdicación con una norma específica. Sigue sin existir una ley que regule el estatus del padre del Rey

El Rey Don Juan Carlos I en su despacho. Foto de archivo.
El Rey Don Juan Carlos I en su despacho. Foto de archivo.

El Gobierno de Mariano Rajoy da luz verde en un Consejo de Ministros extraordinario al "Proyecto de Ley Orgánica de abdicación de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I de Borbón". Un artículo único, con dos apartados, pero que no resuelve algunas de las cuestiones claves planteadas con insistencia desde el primer momento en el que el presidente del Gobierno anunció la abdicación del monarca: inviolabilidad, tratamiento, dotación presupuestaria o las funciones que tendrá el padre del nuevo Rey.

La norma, elaborada por Presidencia -en concreto, por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría- y no por el Ministerio de Justicia, únicamente se limita a indicar de manera breve y sencilla que el "Rey Don Juan Carlos abdica de la Corona de España". O lo que es lo mismo, se niega a regular el agujero legislativo que existe en cuanto a la sucesión de la Corona y opta por legislar cada abdicación con una norma específica. El Gobierno alega que el artículo 57.5 de la Constitución establece que "las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica" y que ello debe entenderse como "una ley orgánica para cada abdicación".

Claramente, el Ejecutivo huye despavorido de la polémica y su única intención era elaborar una norma que pasara rápidamente el trámite parlamentario y con el mayor apoyo posible. Finalmente, más del 90% de los grupos parlamentarios -entre los que se encuentra PP, PSOE, UPyD, UPN, Coalición Canaria y Foro Asturias- han anunciado que votarán a favor de esta nueva norma. El Gobierno ya había advertido de que no incluiría ninguna cuestión controvertida en esta ley; y el proyecto de Ley elaborado para la ocasión lo pone de manifiesto. En poco más de 60 palabras ha dado salida a un problema que en absoluto está resuelto. Actualmente, la Carta Magna no contempla a la figura del padre del Rey, y por ello hay muchas cuestiones que aún quedan en el tintero.

En primer lugar, el aforamiento de Don Juan Carlos. ¿Podrá juzgarse ante la Justicia al padre del Rey en caso de que cometa algún delito? Esta es una cuestión clave que aún no ha sido resuelta. Técnicamente, en el momento en el que el actual Rey ceda el trono a su hijo Felipe dejará de ser aforado. El pasado 4 de abril, el Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) en el que se estableció que la Reina y los Príncipes de Asturias serán aforados ante el Tribunal Supremo, es decir, en caso de ser imputados por algún delito la causa corresponderá tramitarla al Tribunal Supremo, pero la norma no habla de los padres del Rey. El Gobierno y los expertos consultados confían en que no habrá ningún problema y no lo consideran urgente. Tanto es así, que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ya adelantó este martes en los pasillos del Senado que el Gobierno prepara un Real Decreto para solucionar esta situación. De cualquier forma, los 39 años de reinado quedan cubiertos, puesto que se da por hecho que no se juzgará con retroactividad ninguno de los actos cometidos en el pasado. De hecho, la propia Constitución apunta a que el Monarca es irresponsable y todos sus actos han de ser refrendados por el Ejecutivo.

Tampoco deja claro cuál será a partir de ahora el tratamiento con el que se deberá tratar a los padres del nuevo Rey. Las fuentes consultadas por ESTRELLA DIGITAL se muestran convencidas de que no habrá ningún cambio a este respecto. "Seguirá manteniendo la dignidad de Rey. No será Jefe de Estado pero seguirá siendo Rey", aseguran las mismas fuentes. Una de las opciones que se barajaba era que heredara el título de su padre, conde de Barcelona, aunque hay fuentes gubernamentales que lo descartan alegando que Don Juan nunca reinó, pero Don Juan Carlos sí. No obstante, es muy probable que en pocos días la Casa del Rey remita al Ejecutivo un Real Decreto -que aprobará la mesa del Consejo de Ministros- y que sirva para "regular estas cosas".

Tampoco están claras cuáles serán sus funciones a partir del 18 de junio. Tal y como ya ha desvelado la Casa del Rey, Don Juan Carlos y Doña Sofía, así como también los futuros Reyes -Don Felipe y Doña Letizia- seguirán ocupando su residencia habitual en La Zarzuela. No habrá cambio de casas. La única novedad será que el nuevo Rey, Felipe VI, pasará a ocupar el despacho del padre. Por el momento, se desconoce si a Don Juan Carlos se le asignará un despacho oficial y bajo qué condiciones. Según los expertos consultados, "presumiblemente" el actual Rey cumplirá con funciones de "asesoramiento" y se atendrá a la agenda que le "marque" su hijo Felipe VI.

¿El actual Rey seguirá teniendo sueldo tras la abdicación? Este es otr de los puntos que aún queda por resolver. Lo más seguro, esgrimen las fuentes consultadas por este diario, es que el futuro Rey, y por lo tanto principal administrador de las cuentas de la Corona, estipule una asignación a sus padres, tal y como Don Juan Carlos hizo con él. Cabe recordar que el presupuesto de la Casa del Rey sale de los Presupuestos Generales del Estado y que este año ascendió a 7.775 millones de euros.

Y el debate de la igualdad de la mujer frente al hombre en la Corona también sigue abierto. ¿Qué pasará si después de la proclamación de Leonor como Princesa de Asturias los nuevos Reyes tienen un hijo? ¿Se desposeerá a Leonor del título en favor de su hermano varón? Esta cuestión también sigue en el aire. Hace ocho años, coincidiendo con el nacimiento de Leonor, este debate ya fue intenso. Entonces se presionó desde diversas instancias para que el Ejecutivo, por aquel entonces liderado por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, iniciara una reforma Constitucional que derogara la discriminación sexual en la línea de sucesión de la Corona española. Pero todo quedó en agua de borrajas. No se ha modificado la ley -manteniendo a España como el único país de Europa con una Monarquía que mantiene esta preferencia- y ahora que la hija del futuro Rey será nombrada Princesa de Asturias el debate vuelve a plantearse.

Lo cierto es que el Gobierno no descarta elaborar en el futuro una ley que sirva para regular el estatus del padre del Rey y el heredero. Aunque ha considerado que éste no es el momento adecuado. La cuestión lleva pendiente desde 1978 y continuará así. Por el momento, el Ejecutivo ha optado por un texto breve que no cueste aprobarse en las Cortes Generales. La tramitación se iniciará el 11 de junio, el día elegido para que el proyecto de ley sea debatido y aprobado en lectura única en el Pleno del Congreso. A continuación será remitirlo de inmediato al Senado, cuya aprobación se espera que sea el día 17. Y un día después, si todo va bien, España tendrá nuevo Rey.

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