Miércoles 17.10.2018
Boza en prisión

El juez: Boza usó su coche como un arma en el robo y hay riesgo de fuga

Ángel Boza se enfrenta a una pena de 2 a 5 años de cárcel por un delito de robo violento de unas gafas de sol en el Corte Inglés de Sevilla. El juez cree que usó su vehículo como un arma y ve en él riesgo de reiteración delictiva y de fuga, a diferencia de la Audiencia de Pamplona

 

 

Ángel Boza, miembro de La Manada
Ángel Boza, miembro de La Manada

El juez de Sevilla que instruye la causa por el robo violento de unas gafas de sol por parte del miembro de La Manada, Ángel Boza, sí cree que en su caso hay riesgo de fuga, a diferencia de lo que consideran los jueces de la Sala Segunda de la Audiencia de Pamplona, que los dejaron en libertad al considerar que el riesgo de fuga no existía debido a su fama mediática.

"Existe un peligro cierto de ilusión de la acción de la justicia. Ello queda motivado no sólo por los anteriores elementos de reiteración delictiva y alta penalidad, sino también por el hecho de que la sucesiva concatenación de asuntos que penden sobre el aquí detenido-investigado haga previsible ese elemento de alusión de la acción de la justicia", dice el juez en su escrito.

Añade que otro motivo de mandarlo a prisión provisional es su "peligrosidad". Y textualmente asegura que "tiene las características propias de la reiteración delictiva".

En el escrito el magistrado razona que el acto cometido por Boza, el robo de unas gafas de sol marca Oakley valoradas en 148 euros, es un robo violento porque utilizó su vehículo para herir a dos vigilantes de seguridad del centro comercial que quisieron darle el alto a la salida del parking.

"El hecho de que se utilice un vehículo de motor para lograr el fin de la sustracción golpeando a una persona que pretende interceptarla autor, configura como medio peligroso la utilización de ese vehículo de motor".

Según el testimonio de los vigilantes, Ángel Boza cogió las gafas de sol y las introdujo debajo de sus pantalones. Para despistar, colocó las suyas en el expositor. Luego se dirigió al parking y cuando un vigilante le dio el alto, "aceleró violentamente" y dio un volantazo "llegando a invadir el carril contrario". En esa maniobra golpeó el costado del vigilante que resultó herido leve. Otro vigilante, al ver la maniobra, se colocó delante del coche y Boza continuó su marcha, por lo que el hombre tuvo que esquivar al coche.