sábado 14.12.2019
TRAS LA CONTROVERSIA QUE GENERó SU CASO

La Iglesia se retracta y permite a un transexual ser padrino de un bautizo

Álex Salinas gana la batalla ante el Obispado de Cádiz tras prohibirle ser el padrino de su sobrino por no considerarle la persona idónea por "su estilo de vida o incongruencia con la vida cristiana"

Alex Salinas. | Twitter
Alex Salinas. | Twitter

La Iglesia Católica, personificada en el Obispado de Cádiz y Ceuta, ha dado marcha atrás tras protagonizar un escándalo mediático por prohibir a un joven transexual ser el padrino en el bautizo de su sobrino en San Fernando (Cádiz). Las razones que dieron los altos cargos eclesiásticos con los que se puso en contacto el joven para intentar resolver el conflicto fueron que Alex Salinas, nombre del joven transexual de San Fernando, era una de esas personas que no son consideradas “idóneas” por su “estilo de vida, criterios o incongruencia con la vida cristiana y las disposiciones de la Iglesia”, y que “no suponía ninguna discriminación”.

Así, el párroco isleño con el que conversó Salinas al comienzo del conflicto argumentó que se dedicaba a cumplir con los requisitos del Código de Derecho Canónico, c. 874/3, en el que se exige que para poder cumplir la labor de padrino o madrina se exige que la persona "sea católico, esté confirmado, haya recibido ya el santísimo sacramento de la Eucaristía y lleve, al mismo tiempo, una vida congruente con la fe y con la misión que va a asumir"; no considerando dentro de estas características a Alex Salinas.

Tras la controversia que ha generado este caso y la lucha del protagonista de la polémica, el Obispado de Cádiz y Ceuta ha dado marcha atrás y se ha disculpado con Salinas, tachando el asunto como una “confusión”. Este jueves, el párroco de la iglesia de San Fernando en la que iba a celebrarse el bautizo y que prohibió a Alex Salinas ser el padrino se ha puesto en contacto con el joven transexual para disculparse y explicarle la situación, así como para comunicarle que, tras “investigar y documentarse sobre esta cuestión” se ha resuelto que “no se puede impedir ser padrino” de un bautizo a un transexual, y por ello el bautizo tendrá lugar en una fecha cercana. Asimismo, el párroco con el que ha conversado Salinas ha argumentado que “la transexualidad es algo nuevo para la Iglesia” y le ha pedido que “comprendiera la confusión”.

Pese a la resolución finalmente favorable del conflicto para Alex Salinas y su familia, quien le ha brindado en todo momento su apoyo, el párroco ha insistido durante la conversación en que no se le negó “en ningún momento ser el padrino por ser transexual, sino por llevar una vida inadecuada o incongruente con la fe”; y que tras constatar que el joven transexual “no llevaba una vida inadecuada” se ha accedido a que los planes sigan su curso y Alex Salinas pueda ser el tutor de fe de su sobrino en una celebración que tendrá lugar en una fecha próxima.

Para Salinas, quien aseguraba en declaraciones anteriores haberse “alejado bastante” de la Iglesia pese a que ha sido "muy cristiano" y practicante durante toda su vida, ha alcanzado un nuevo logro para el colectivo LGTB dentro de la Iglesia católica, demostrando que ninguna de las dos creencias o situaciones son exclusivas entre sí, y abriendo un nuevo camino para otros gays, lesbianas, transexuales o bisexuales también creyentes que quieran formar parte de este sacramento como padrinos o madrinas.

Comentarios