jueves 12.12.2019

El Hospital de La Princesa sigue en peligro

Los trabajadores del centro han ganado una batalla pero no la guerra. No hay nada firmado que garantice que el hospital no se convierta en un geriátrico y que no se vayan a cerrar servicios como la cirugía cardiaca y maxilofacial

El Hospital de La Princesa sigue en peligro
El Hospital de La Princesa sigue en peligro

Inquietud y desconfianza. Eso es lo que sienten muchos de los trabajadores del Hospital de la Princesa de Madrid que, lejos de creer en la palabra de Javier Fernández-Lasquetty, consejero de Sanidad, están convencidos de que el plan de convertir el hospital en un centro especializado en geriatría seguirá adelante. Por eso, cada lunes y jueves, médicos, enfermeros, interinos, residentes, celadores y ciudadanos, se concentran en la puerta principal de La Princesa para mostrar su rechazo a la transformación del modelo sanitario que pretende llevar a cabo la Comunidad de Madrid.

“No vamos a parar, la Comunidad ya lo sabe, ellos verán lo que hacen”

“Este hospital va a acabar siendo lo que la Comunidad de Madrid quería desde un principio, sólo que de forma más lenta, no de forma tan brusca”, asegura Enrique Zamora, médico neumólogo del centro desde hace más de veinte años y fiel a las protestas de todas las semanas. “No vamos a parar, la Comunidad ya lo sabe, ellos verán lo que hacen”.

“Este hospital va a acabar siendo lo que la Comunidad de Madrid quería desde un principio"

Las declaraciones de Ignacio González, presidente del gobierno regional, el pasado 31 de octubre, cayeron como jarro de agua fría en el sector sanitario, que no dudó en ponerse en marcha a través de numerosas movilizaciones para tratar de frenar el desmantelamiento de la sanidad pública.

La Princesa se convirtió en el emblema de las protestas. La idea de convertir un hospital de referencia en España y único en el ranking mundial de excelencia investigadora, en un centro especializado en mayores de 75 años hizo temblar a muchos de sus trabajadores. Reaccionaron de forma inmediata a través de largos encierros en el hospital, concentraciones, huelgas y entregaron a Sanidad más de 400.000 firmas (incluida la de la alcaldesa Ana Botella). La presión fue tan fuerte que Lasquetty se vio obligado a dar una supuesta marcha atrás en su proyecto y aseguró que el hospital mantendría su funcionamiento actual aunque con pequeñas modificaciones. Pero de momento no hay nada firmado y eso es lo que preocupa al personal sanitario de La Princesa.

"En lugar de darnos un golpe de muerte de una sola vez nos lo están dando poco a poco"

Jesús Jaén es celador en La Princesa, además de delegado de la junta del hospital, y cree que el futuro del centro está en peligro: “Hemos parado el primer golpe, el desmantelamiento total, pero tenemos que continuar con la lucha porque el problema no está solucionado”. Al igual que su compañero Enrique Zamora, Jaén no confía en la palabra del gobierno regional y está convencido de que si no se paraliza el plan de forma inmediata se transformará en un centro para ancianos. “Todavía sigue en peligro porque no se ha firmado nada. En lugar de darnos un golpe de muerte de una sola vez nos lo están dando poco a poco -asegura Jaén-. Lo que van a hacer es cerrar servicios como cirugía cardiaca o maxilofacial, cerrar aquellos servicios que no se utilizan en un hospital de ancianos”.

“Todavía sigue en peligro porque no se ha firmado nada"

Las evasivas del gobierno de Ignacio González para sentarse a negociar y la falta de información hacen temer lo peor a los profesionales sanitarios. “Los trabajadores están muy preocupados. En este hospital a fecha de 31 de marzo están en peligro 300 puestos de trabajo”, explica Jaén.

Fuentes del sindicato AMYTS (Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid) denuncian a ESTRELLA DIGITAL el blindaje informativo del gobierno regional: “La desinformación sobre el futuro de los centros sanitarios es muy grande. Todo son rumores, los sindicatos no tenemos información. Llegan chispas de todos lados pero no sabemos que criterios específicos van a seguir”. Desde AMYTS acusan al ejecutivo autonómico de negarse a proporcionar explicaciones y creen que su intención es destruir el modelo público. “Cuando das datos puedes tener bocas calladas, pero cuando no se da ninguna explicación es fácil pensar que se trata de una medida ideológica. Todavía no tenemos respuesta del documento que se entregó a la CAM que presentaba un ahorro de más de 600 millones de euros”.

Como aseguran los trabajadores de La Princesa, han ganado la batalla pero no la guerra, por eso la marea blanca no se rinde y ha convocado nuevas movilizaciones y huelgas para el próximo mes de febrero.