miércoles 16.10.2019

La historia: "Un motivo de pretensiones mutuas o una base para la reconciliación y la cooperación"

"Cuando recibí la invitación del Primer Ministro Donald Tusk para participar en las ceremonias de conmemoración del 70º aniversario del inicio de la Segunda Guerra Mundial, no vacilé en aceptarla. No he podido hacer lo contrario. Porque la guerra se llevó la vida de 27 millones de mis compatriotas. Porque Rusia y Polonia eran aliados en aquella justa batalla. Inclinar la cabeza ante los caídos, ante el heroísmo y la valentía de los soldados de distintos países que lucharon y aplastaron el fascismo constituye hoy un deber moral de los vivos".

"El pacto Ribbentrop-Molotov firmado en agosto 1939 puede ser condenado con plena justificación y sin duda alguna. Pero un año antes Francia e Inglaterra firmaron en Munich el clamoroso pacto con Hiler, haciendo así venir abajo todas las esperanzas de formar un frente común de lucha con el fascismo.

Estoy convencido de que Europa es capaz de llegar a una valoración objetiva del trágico pasado común y prevenir que se repitan los antiguos errores.

La formación de la coalición contra Hitler fue, no es una exageración, un momento clave de la historia del siglo XX y uno de los acontecimientos más decisivos del siglo pasado. Hoy, cuando compartimos unos valores comunes, deberíamos simplemente aprovecharnos de aquella experiencia de cooperación para estar a la altura de los retos y amenazas comunes, ampliar el espacio global de cooperación y borrar anacronismos tales como líneas de división, independientemente de su carácter.

La reconciliación histórica entre Francia y Alemania, después de la guerra, abrió el camino para la fundación de la Unión Europea. Por otro lado, la sabiduría y generosidad de los pueblos ruso y alemán, y la prudencia de los estadistas de ambos países, permitieron dar un paso decidido hacia la construcción de una Europa Grande. La asociación de Rusia y Alemania se ha convertido en un ejemplo de reconciliación. Hoy la cooperación ruso-germana desempeña un papel muy importante y positivo en la política europea internacional.

Estoy convencido de que también las relaciones polaco-rusas, tarde o temprano, conseguirán un nivel tan alto, serán una asociación de verdad. Es el interés de nuestras dos naciones y de todo el continente europeo.

El pueblo ruso, cuyo destino fue tergiversado por el régimen totalitario, comprende bien la sensibilidad de los polacos relacionada con Katyn, lugar en el que yacen miles de soldados polacos. Deberíamos juntos mantener la memoria de las víctimas de aquel asesinato.

Ante Rusia y Polonia se están abriendo unas perspectivas prometedoras para una colaboración como socios y para la creación de unas relaciones dignas de dos grandes naciones europeas".

La historia: "Un motivo de pretensiones mutuas o una base para la reconciliación y la...