miércoles 29.01.2020
Jaime Cedrún, secretario general de CCOO de Madrid

“En el futuro próximo hay que acometer una acción sindical muy a la ofensiva”

De la matanza de Atocha –que ahora cumple 40 años– al próximo Congreso de CCOO, el líder sindical reclama el éxito de la estrategia de resistencia en estos duros años de crisis, en los que ha protagonizado más de 15.000 movilizaciones

El líder sindical Jaime Cedrún, de CCOO. | @frlorente
El líder sindical Jaime Cedrún, de CCOO. | @frlorente

- El 24 de enero de 1977 fueron asesinados los Abogados de Atocha. ¿Cómo se conmemora esta fecha con la perspectiva de cuarenta años transcurridos?

- El aniversario de los asesinatos de los abogados de Atocha es siempre un acto de recuerdo, de memoria, de homenaje a aquellos que fueron asesinados o que fueron gravemente heridos. Es también una jornada de acompañamiento a todos los familiares, así como compañeros y compañeras que vivieron esos terribles días de aquella semana trágica. Pero para las Comisiones Obreras, los abogados de Atocha son mucho más, porque fueron masacrados por unos terroristas fascistas que buscaban fundamentalmente matar y asesinar la libertad sindical; matar y asesinar a sindicalistas; matar y asesinar a unos luchadores pacíficos que luchaban por la paz. Por eso no queremos que se olvide aquel  momento. Un momento que fue clave para el futuro de la libertad y la democracia para este país. El día del atentado fue fundamental la reacción pacífica de la clase trabajadora, del movimiento estudiantil, del movimiento vecinal, de todos aquellos que estaban en marcha representando al pueblo español. El sobrecogedor entierro fue un grito de silencio que supuso un antes y un después. A partir de ahí se dijo no a la violencia y se dijo sí a la libertad. Por eso, semanas después se produjo la legalización del PCE y posteriormente la de CCOO. Fueron unas semanas que terminaron con el intento de una democracia mutilada en este proceso de Transición.

- ¿No está siendo denostado últimamente ese proceso de Transición por determinados sectores?

- Creo que es evidente que lo que representan también los abogados de Atocha es que la Transición no fue un pacto entre las élites en torno a una mesa en un restaurante de lujo. La democracia en este país fue conquistada por el pueblo español. Una conquista que se ha hecho a base de sacrificio, de sangre y de muerte. Hay datos que no se pueden olvidar. Por ejemplo, hay que recordar que, coincidiendo con el nacimiento de CCOO a partir de los años sesenta y hasta 1977 hubo más de diez mil procesados en los tribunales de orden público franquistas; centenares de miles de despedidos; cárcel, tortura, deportaciones y muerte. En el último lustro de los setenta, todavía hubo más de veinte muertos. Todo ello sin contar los asesinatos perpetrados por el terrorismo de ETA o GRAPO, cuyos orígenes siguen siendo muy oscuros.

- Volvamos al presente. En estos días se cumplen cuatro años de su llegada a la Secretaría General de CCOO de Madrid. ¿Qué balance hace de este periodo?

- Creo que el balance es positivo en un periodo que ha sido extremadamente duro y difícil. Hace cuatro años, recién conquistada la mayoría absoluta por el Partido Popular se intensificaron de una manera extrema todos los ataques al sindicalismo de clase. Tras la reforma laboral del PSOE, a la que hicimos una huelga general, el PP apretó más las tuercas con una nueva reforma laboral a la que respondimos con otras dos huelgas generales. Los ataques de aquel Gobierno del PP fueron los más brutales que ha padecido el movimiento obrero en democracia.

- ¿Cómo argumenta esta afirmación tan contundente?

- Esa reforma laboral fue un ataque directo a las relaciones laborales. Además actuó con toda su fuerza generando paro y provocando EREs, como el de Coca Cola o previamente el de limpieza viaria. Esa reforma laboral intentó cercenar los convenios eliminando la ultractividad. Esto se combinó con la utilización del artículo 315.3 del Código Penal, una antigualla que el PP activa con la connivencia de fiscales y Dirección General de Policía y que aplican apasionadamente. El resultado de ese apasionamiento es el procesamiento de más de trescientos sindicalistas en toda España por ejercer el derecho de huelga. En este periodo, además, con la 'Ley Mordaza' se ha atacado sin pudor la libertad de reunión y de expresión. En nuestro haber tenemos que poner la campaña por el derecho de huelga, que sin dudad ha dado sus frutos. Ningún sindicalista de la Comunidad de Madrid ha terminado en la cárcel. Ahora hay que ir más allá y derogar el artículo 315,3 del Código Penal. Sin duda, los ataques han sido brutales.

-Pero…, ¿dónde han estado los sindicatos?

- Entre huelgas sectoriales y de empresas hemos realizado más de 15.000 movilizaciones en este periodo. Ahora bien, la estrategia ha sido de resistencia y creo que hemos acertado con ella, porque la lucha sindical siempre da resultados aunque tarden en llegar. Hemos resistido a los recortes en el sector público y hemos resistido a las reformas antisociales. Además, hemos paralizado la privatización de la sanidad pública, hemos detenido el deterioro de la educación pública paralizando la LOMCE y acabado con las reválidas. Esta estrategia de resitencia ha tenido dos pilares: la unidad sindical con UGT y con otras fuerzas sindicales sectoriales y la alianza con la sociedad. Comisiones Obreras hemos sido uno de los principales promotores de mareas, plataformas, mesas…, en definitiva, de instrumentos sociales para defender sectores como educación o sanidad. Ahí está la lucha de afectados por hepatitis C o crisis tan duras como la del Ébola, con todo lo que supuso de incumplimientos en materia de salud laboral. Y, sin duda, ahí está nuestro compromiso permanente con la igualdad de derechos entre mujeres y hombres. CCOO siempre estamos, con absoluta convicción, en la pelea contra la violencia de género o contra los intentos de vuelta al pasado con la ley del aborto. En este escenario, es intolerable que el machismo viva impune en las instituciones por eso seguimos exigiendo la dimisión del alcalde de Alcorcón, David Pérez.

- ¿No ha hecho mella en el diálogo con las administraciones y empresarios esa estrategia de resistencia?

-Precisamente la estrategia de resistencia, de unidad sindical y de alianza con la sociedad ha tenido mucha importancia en los cambios producidos en la sociedad española y madrileña. Hay un punto de inflexión con las elecciones de mayo de 2015, donde una nueva correlación de fuerzas permite actuar de otra manera. En este contexto abrimos las mesas de diálogo que nos permiten alcanzar algunos acuerdos como la Estrategia por el empleo que hemos firmado con el Gobierno regional. También hemos sido capaces de seguir impulsando acuerdos importantes sobre prevención de riesgos laborales, estando próximo a firmarse el quinto Plan Director. Y, aunque vayan extremadamente lentos, también hemos puesto en marcha el diálogo por el empleo en el ámbito municipal. Con todo, en el caso de la Comunidad de Madrid, los elementos fundamentales del PP siguen estando ahí y tenemos que dar la vuelta a las políticas neoliberales que llevan al desequilibrio y a la desigualdad.

- Así las cosas… ¿cuál es el estado de salud de CCOO de Madrid?

- Con todas las agresiones que mencionaba, necesitábamos unas Comisiones Obreras tan plurales como siempre, pero muy cohesionadas, con decisiones muy consensuadas. Y así se ha hecho. Todos los informes, acuerdos y votaciones se han aprobado prácticamente por unanimidad. Pero si por algo estamos satisfechos es porque seguimos contando con la confianza de los trabajadores y hemos vuelto a ganar las elecciones sindicales a mayor distancia, incluso con la segunda fuerza. Además, tras los años duros de crisis  estamos recuperando afiliación de una manera considerable. La cuestión es que pensamos más en lo de fuera que en lo de dentro.

- ¿Y cómo afronta el próximo Congreso que se celebrará en pocas semanas?

- Es un momento esperanzador e ilusionante. Creo que se puede dar la vuelta a la mayor parte de recortes y rebajas que hemos padecido en la Comunidad de Madrid. No hay vuelta de hoja, la crisis nos ha llevado a una situación que no nos queda más remedio que poner la proa en lo que debe suponer cambiar las relaciones laborales. En el futuro próximo hay que  acometer una acción sindical muy a la ofensiva movilizándonos en la calle, pero también en el diálogo. Hay que forzar acuerdos que recojan nuestras reivindicaciones.

“En el futuro próximo hay que acometer una acción sindical muy a la ofensiva”
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