viernes 03.04.2020

El fiscal eleva de 900 a 1.120 años de cárcel la petición para los etarras de la T-4

Los peritos de la Guardia Civil concluyen que hay un 98% de probabilidad de que Portu fuera el miembro de ETA que avisó del atentado de Barajas

La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha elevado su petición inicial de 900 años de cárcel a 1.120 años para los tres supuestos etarras que perpetraron el atentado de la T-4 del aeropuerto de Barajas el 30 de diciembre 2006, al considerar que la cifra de heridos es de 52, y no 41, como estimó al principio.

Así lo ha anunciado el fiscal Daniel Campos en la tercera jornada del juicio que se sigue en la Audiencia Nacional desde el pasado lunes, donde ha señalado que eleva a definitivas el resto de conclusiones, por lo que reclama que Igor Portu, Mattin Sarasola y Mikel San Sebastián indemnicen a los familiares de Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio con 500.000 euros por cada fallecido.

Tres de las acusaciones particulares personadas en la causa han solicitado que el Estado sea condenado como responsable civil subsidiario porque sus "mecanismos de seguridad no funcionaron" al permitir que los supuestos terroristas entraran varias veces en el aeropuerto, una solicitud a la que se ha opuesto el Ministerio Fiscal y que el tribunal ha rechazado "de plano" por "extemporánea" en este momento procesal.

El fiscal, que este jueves expondrá su informe final, imputa a los tres acusados dos delitos de asesinato terrorista, 52 de tentativa de asesinato y uno de estragos terroristas por el atentado con el que ETA rompió su última tregua.

500.000 euros para los familiares de los fallecidos


Además de pedir 1.120 años de prisión para cada uno de los acusados, indemnizaciones de 500.000 euros para los familiares de los fallecidos y otras en distintas cantidades para los heridos, el representante del Ministerio Público reclama la prohibición para los presuntos etarras de residir y aproximarse al lugar donde cometieron el atentado durante 10 años.

También pide que se indemnice a los propietarios de los vehículos dañados en la explosión, así como al dueño de la furgoneta con la que los terroristas perpetraron el atentado y al que mantuvieron secuestrado durante tres días.

Por último, considera que deben ser indemnizadas las entidades perjudicadas por los daños provocados en el módulo D del aparcamiento y zonas adyacentes, que han sido valorados en 26.777.520 euros.

Durante la sesión se han visionado además las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad del aeropuerto en las que captaron la entrada de la furgoneta en el aparcamiento un día antes de los hechos, así como otros vídeos en los que se ve a un individuo disfrazado con una gorra, una mascarilla y una maleta abandonando la terminal.

También se han escuchado las grabaciones de las llamadas con las que ETA advirtió ese día de la colocación de una furgoneta-bomba "de gran intensidad" en el módulo D del aparcamiento.

Los peritos señalan a Portu en un 98% como autor de las llamadas

Por otra parte, los peritos de la Guardia Civil que analizaron las cuatro llamadas telefónicas en las que ETA avisó de la colocación de una furgoneta-bomba en la T-4 han concluido que hay un 98% de probabilidad de que Igor Portu fuera el miembro del comando que las realizó.

Así lo han manifestado los cuatro peritos durante la tercera sesión del juicio a Portu, Mattin Sarasola y Mikel San Sebastián.

Ese día, la banda terrorista alertó de la colocación del vehículo a través de tres llamadas, la primera efectuada desde un móvil a las 07:53 a la DYA, tres minutos más tarde a los bomberos de Madrid, y a las 08:35 a la central SOS/DEIAK de San Sebastián desde una cabina telefónica.

El primero de los avisos transcurrió de la siguiente manera:

- Personal de la central de la DYA: "¿Dígame?"

- Interlocutor: "Hola, buenos días, escuche atentamente, por favor".

- "Sí".

- "Le llamo en nombre de ETA para advertirle de la colocación de una potente furgoneta-bomba en el parking D de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas de Madrid".

- "Eh..."

- "Repito: en el parking D de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas de Madrid. Se trata de una Renault Traffic granate matrícula 6054 DKY que va a explotar a las 09:00, dentro de una hora. Subrayamos que se trata de una furgoneta-bomba de gran potencia, así como de que cualquier intento de desactivarla supondría un gran riesgo y una grave responsabilidad, ¿vale?".

- "Vale, de acuerdo".

El fiscal eleva de 900 a 1.120 años de cárcel la petición para los etarras de la T-4