martes 15.10.2019

Un estudio analiza el impacto que tuvo sobre Moguer la concesión del Nobel a Juan Ramón

La investigadora onubense Isabel María González ha publicado un estudio que analiza el impacto que tuvo en Moguer (Huelva) la concesión del Premio Nobel de Literatura a Juan Ramón Jiménez en 1956, en unos días en los que el telegrama y el teléfono fueron vitales para difundir la noticia. González, natural de Lepe y Licenciada en Filología Hispánica y Diplomada en Teología, ha realizado el estudio dentro de los actos de celebración del Trienio Juan Ramón-Zenobia, que durante tres años ha celebrado el cincuentenario de la concesión del Nobel al poeta onubense.

Se trata de un estudio "más personal que científico", ya que el tío de la autora, José Lora, era el párroco de Moguer en 1956, y su madre recibió clases de Juan Gorostidi, que sería uno de los principales promotores de la Casa-Museo del poeta.

"En el pueblo sabían que Juan Ramón era grande, y se esperaba la noticia", explica Isabel María González, que sostiene que los entonces 7.100 habitantes de la localidad (hoy 18.500), "tenían claro que algún día recibiría el Nobel, pero no en qué año sería".

La alegría por la concesión del premio contrastó dos días después con la de la muerte de la mujer del poeta, Zenobia Camprubí, "sobre todo porque ella sabía que estaba enferma, y quería que Juan Ramón estuviese cerca de su familia", por lo que habían comprado un piso en la calle Virgen de Luján de Sevilla.

El estudio incide en que Moguer "tuvo conciencia de que sería un pueblo reconocido por tener un Premio Nobel", y de que acogía "a una familia de Juan Ramón muy querida, y él era muy querido y muy respetado".

Un telegrama del propio poeta

Las comunicaciones de la época hicieron que en el pueblo no conociesen la noticia hasta el día siguiente, y fue mediante un telegrama que el propio escritor envió al Ayuntamiento desde Puerto Rico, donde vivía.

En España la noticia la dio Radio Nacional a las 14:30 también del día siguiente.

González recoge además las únicas declaraciones del poeta al conocer la concesión del premio, a las puertas de la clínica donde moriría Zenobia dos días después: "Mi agradecimiento a todos aquellos que han contribuido a que se me conceda este inmerecido galardón. Debido a la grave enfermedad de mi esposa, el Premio Nobel me apena profundamente. En cuando a mí, no tengo nada más que decir".

Un estudio analiza el impacto que tuvo sobre Moguer la concesión del Nobel a Juan Ramón