jueves 12.12.2019
EN CASTILLA Y LEÓN

Un fallo informático provoca la pérdida de miles de radiografías y ecografías

Miles de abulenses deberán repetir radiografías, ecografías y resonancias de las que dependen operaciones y tratamientos oncológicos. Un material obsoleto y la rescisión del contrato con la empresa encargada de mantener el sistema han causado el desastre. Las administraciones guardan silencio, mientras engordan las listas de espera quirúrgicas en la región

Un error en un sistema informático arcaico pierde miles de pruebas radiológicas.
Un error en un sistema informático arcaico pierde miles de pruebas radiológicas.

Los médicos de Ávila se han quedado ciegos. Un fallo informático en el volcado de la información al servidor central del Complejo Asistencial de Ávila ha dado como resultado la pérdida de miles de pruebas radiológicas, de las que en muchos casos dependía una intervención quirúrgica o que eran parte de un seguimiento oncológico.

Detrás del desastre hay material obsoleto, un sistema informático anticuado y la rescisión del contrato con la empresa encargada de su mantenimiento. Estos factores son los culpables de que muchos abulenses tengan que volver a pasar por los siempre desaconsejables rayos X. El silencio impera tanto en la Consejería de Sanidad de Castilla y León como en la Gerencia del Complejo Asistencial, que no niegan la existencia de este problema que puede derivar en un agujero en las arcas de la Comunidad.    

Desde el mes de octubre a algunos altos cargos de 'Acebesland' -así llaman a Ávila muchos de sus habitantes- no les llega la corbata al cuello. La pérdida de toda la información radiológica de los meses de julio, agosto, septiembre y octubre mantiene en jaque a la Gerencia Regional y al Complejo Asistencial de Ávila, que está formado por dos hospitales y dos centros de especialidades públicos. El problema se detectó en octubre al ser descubierto un fallo en los sistemas informáticos locales. Cabe recordar que ya no se trabaja con soportes físicos -las antiguas radiografías de plástico- y que toda la información depende ahora del buen funcionamiento de los ordenadores.

En concreto, el error se produjo en el almacenamiento primario de la información, justo antes de ser volcada al servidor central, donde debía de quedar guardada. La falta de mantenimiento y la obsolescencia del material son los principales motivos para que miles de placas y resonancias hayan acabado en un limbo cibernético de casi imposible recuperación.

Falta de comunicación

Pero el carácter arcaico del sistema no ha sido el mayor problema. La falta de comunicación entre la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León y el Complejo Asistencial de Ávila a la hora de comunicar la rescisión del contrato con la empresa encargada del mantenimiento del sistema informático ha sido la causa principal para que los médicos y miles de pacientes no puedan acceder a los resultados de sus pruebas radiológicas. Según ha podido saber Estrella Digital, la comunidad de Castilla y León habría dado por finalizado el acuerdo con la empresa, que se encargaba en muchas ocasiones de 'parchear' un sistema de almacenamiento precario, sin comunicar dicha decisión al Complejo Asistencial.

Fuentes conocedoras del caso aseguran que los sistemas no se renuevan, que el tiempo de respuesta de las herramientas informáticas está desfasado y que las averías puntuales son demasiado frecuentes. Aunque no se conoce el número exacto de datos perdidos, se estima que serían miles en el caso de las ecografías, mamografías y tomografías computerizadas y en más de 3.000 respecto a las resonancias.

Imposible de recuperar

Las consecuencias económicas pueden ser enormes, pero esos no son los únicos perjuicios que el caso puede acarrear. La listas de espera, ya abarrotadas, se han visto duplicadas. Además, muchos tratamientos e intervenciones quirúrgicas dependen directamente de las imágenes perdidas. Es decir, hay quirófanos parados por la pérdida de la información. Aunque lo más preocupante son los efectos nocivos en la salud que una repetición de las pruebas pueda tener, sobre en los menores. La exposición a la radiación no es aconsejable en ningún caso, pero menos aún cuando se repite en un corto espacio de tiempo.

Lejos de reconocer su error, la Administración no da explicaciones e intenta ganar tiempo para recuperar los datos. De hecho, han intentado rescatar las imágenes a través de EMC, una de las mejores compañías en la tarea de la recuperación de datos. Pero ni ésta ni ninguna de las empresas punteras del sector que lo han intentado han podido resolver el desaguisado. Por su parte, los afectados llevan meses sin conocer los resultados de sus pruebas y no entienden el secretismo que hay alrededor del tema.

Tanto la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León como la Gerencia del Complejo Asistencial de Ávila han rechazado hacer declaraciones a este periódico en relación con el caso, aunque tampoco han negado la existencia del problema.

Los sindicatos también guardan un sospechoso silencio, pese a que fuentes cercanas aseguran que tienen constancia del error. En la comunidad médica preocupa no sólo lo que vaya a suceder con las imágenes extraviadas, sino que el fallo se vuelva a producir debido a que no se han tomado medidas para evitarlo.

Hace seis años, el Ministerio de Sanidad publicó un informe con los gastos que supone el ingreso de un paciente en un hospital. En los detalles se podían observar los costes de las pruebas más comunes que se realizan a un enfermo durante su estancia en cualquier centro de salud. Uno de los datos que más llamó la atención fue el elevado precio de las radiografías. Lo que no contaba el texto es qué sucede cuando un sistema de almacenamiento obsoleto y en mal estado pierde miles de placas y resonancias. Es lo que ha ocurrido en el Complejo Asistencial de Ávila.

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