lunes 16.12.2019
Se estrena el 10 de marzo

El cine español se viste de ‘caqui’ en “Zona hostil”

La superproducción española es la primera que narra un suceso bélico actual real con recursos propios de Hollywood y la colaboración del Ejército de Tierra. Los actores hablan de simbiosis perfecta durante el rodaje: "Para nosotros, ha sido un descubrimiento absoluto y para los militares, también”, explican en una entrevista con Estrella Digital

Los protagonistas de “Zona Hostil”, los reales y los actores, han vuelto a verse las caras este lunes rodeados por los helicópteros de las FAMET de la base de  Colmenar Viejo para presentar al público la superproducción. Pasaron varias semanas juntos para conseguir representar uno de los desconocidos actos heroicos de los militares españoles en las misiones en el exterior y la cosa no ha salido mal.

El rescate de un helicóptero Super Puma que volcó en el desierto afgano en 2012 se ha convertido en la primera historia que el cine español se ha atrevido a llevar a la gran pantalla en forma de superproducción y, de momento, el experimento ha resultado ser un auténtico acierto para los actores, que hasta el momento no habían tenido ningún contacto con el mundo militar.

“Ha sido fantástico. Un enriquecimiento mutuo total”, ha explicado Ariadna Gil en una entrevista a Estrella Digital durante la presentación oficial de la película, que se estrenará en los cines españoles el 10 de marzo. La actriz interpreta a la capitán Varela, el nombre en esta ficción de la ahora comandante Montserrat Martínez Roldán, una de las protagonistas reales de esta desconocida hazaña del Ejército español.

Ella fue una de los militares que volaban en el Súper Puma del Ejército del Aire que volcó en mitad del desierto. Habían acudido en ayuda de un convoy estadounidense al que le estalló una mina y tenía dos heridos “alpha” –calificación que indica que necesitaban asistencia inmediata. “Zona hostil” cuenta cómo la tripulación de dos helicópteros Chinook del Ejército de Tierra consiguieron rescatar del polvo del desierto del norte de Afganistán a otra aeronave, un Súper Puma de asistencia sanitaria del Ejército del Aire en solo 16 horas.

Entre pose y pose ante los helicópteros de las FAMET (las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra), militares y actores han explicado la simbiosis entre “los dos mundos”, el del cine y el militar, hasta ahora desconocidos en el otro sector. “Ha habido colaboración total, nos han preparado a los actores y hemos convivido con ellos, lo que nos ha permitido ver lo que hacen realmente. Y no tiene nada que ver con lo que uno tiene en la cabeza sobre los militares”, explica, ya sin sorpresa, Ariadna Gil.

Los actores recibieron no solo entrenamiento militar para la preparación de la película, sino que convivieron con los miembros de cada una de las unidades a la que pertenecía su personaje. Se mimetizaron tanto con el entorno que se terminaron llamando entre ellos con los apodos militares. “Entramos un poquito en el juego que tienen ellos, en esa jerga de ‘pistolos’, de ‘lejías’, ‘pinchaculos’”, ha explicado, entre risas, el actor Raúl Mérida, que interpreta a un teniente que vive su primera misión en el exterior con este caso.

“Humanizar” al Ejército

La inmersión en el mundo militar de los actores les ha hecho ver la ‘mili’ de otro modo y así han querido transmitirlo en la pantalla. “Hemos tratado de humanizar a estos personajes, a estos militares, para que generen empatía con todas aquellas personas que lo vean”, decía, convencido, ante la cámara de Estrella Digital Roberto Álamo.

“Son personas y tienen miedos. No es fácil ir a la guerra aunque vayas en misión de rescate. Poder mostrar eso, que no son máquinas, que son seres humanos, es muy importante”, explicaba Ingrid García Jonsson, que interpreta a una joven enfermera militar a quien le toca vivir el rescate rodeado de ataques talibanes.

“Zona hostil” es una superproducción española con espíritu de Hollywood. La cinta, que ha costado 5 millones de euros, el doble de la media de cualquier filme español, es la ópera prima del director Adolfo Martínez, que ha labrado su carrera en varios estudios de Los Ángeles. “He trabajado en muchas películas donde se hacían cosas con helicópteros, donde había mucha acción. Sabía cómo se hacía”, explica.

Aun así, la forma de trabajo en España es bastante distinta. El director no ha contado con los medios de los estudios estadounidenses, pero ha podido hacer la película con los medios que le ofrecía el Ejército de Tierra. “Yo me tuve que inventar una forma de rodar para maximizar lo que sí teníamos”, narra.  

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