viernes 17.01.2020

Casado promete una oposición centrada pero contundente y diferenciada de Vox

El presidente del PP, Pablo Casado, ha marcado este lunes la línea a seguir por su partido como líder de una oposición que ha prometido centrada pero contundente, ni "bronca" ni "ingenua", y que además quiere diferenciar de Vox para reagrupar al constitucionalismo en torno a sus siglas

Casado promete una oposición centrada pero contundente y diferenciada de Vox

Ante la Junta Directiva Nacional del partido, el principal órgano entre congresos, ha dado un mensaje muy claro a los suyos para que se mantengan unidos y tampoco escuchen las voces que desde fuera pretenden dividir al PP "entre halcones y palomas", entre un PP "duro" y uno "blando".

Un discurso que ha parecido gustar, en general, a los barones regionales del partido, quienes han compartido posteriormente una comida con el líder de la que todos han salido satisfechos y tras la que han coincidido en señalar que el discurso ha sido adecuado "en el fondo y en la forma".

Después del tono duro que utilizó durante el debate de investidura del presidente Pedro Sánchez, Casado ha modulado una intervención al gusto de todos los suyos, en la que ha fijado como prioridad convertir al partido en una "mayoría imbatible", y no en una "minoría indomable", y "cobijar" incluso a los socialdemócratas descontentos con el Gobierno.

Entre las medidas de esta oposición, que no va a confundir la moderación con "negar la realidad o ignorar los hechos" ni va a meterse "en la trinchera", está la de recurrir el nombramiento de la exministra Dolores Delgado como fiscal general del Estado.

Pero también la de denunciar al presidente del Parlament, Roger Torrent, por "prevaricación" si no convoca un pleno para sustituir a Quim Torra como diputado, o plantear una reforma de Ley Electoral para que los prófugos de la justicia no pueden ser elegibles y Carles Puigdemont no pueda presentarse a las elecciones catalanas.

Para los barones regionales se trata de la estrategia adecuada, que muchos han alabado durante la comida, según han apuntado distintos asistentes. Consideran acertado que Casado haya optado por un discurso centrado pero contundente, que ven "oportuno en el tiempo", ha asegurado uno de estos dirigentes.

Han valorado especialmente el objetivo de reagrupar a todo el constitucionalismo porque creen que existe una "orfandad" en este espacio que el PP debe aprovechar y, en este sentido, también han apostado por no "obsesionarse" con Vox y con Ciudadanos, según otro de los barones.

Así que en este encuentro no solo se ha marcado la hoja de ruta del PP para los próximos dos años, el mínimo que calculan que durará el Gobierno, sino que se ha sellado un entendimiento del líder con los barones regionales, con los que ha tenido grandes diferencias tras los resultados de las elecciones de abril y las de mayo.

Los esfuerzos se centrarán ahora en las próximas elecciones autonómicas, previstas para este año en Galicia, Cataluña y el País Vasco, y en trazar una oposición "a medio y largo plazo" al Gobierno de Sánchez desde las comunidades y ayuntamientos gobernados por el PP.

Para esta nueva etapa, el PP no contará con dos de exministros de Rajoy, Isabel García Tejerina y Rafael Catalá, que aún formaban parte de la dirección del partido, ya que dejan la política para pasar a la actividad privada.

En lugar de Tejerina, será vicesecretaria sectorial, la exministra de Medio Ambiente y expresidenta de la Comisión del Mercado de Valores, Elvira Rodríguez, y al frente de la Secretaría de Justicia se situará el consejero de la Comunidad de Madrid Enrique López.

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