lunes 06.07.2020
PROTESTA CONTRA LOS HUEVOS PROCEDENTES DE GALLINAS ENJAULADAS

Las redes sociales se incendian contra la violencia animal de El Corte Inglés

El Corte Inglés tiene un problema en las redes sociales. Se ha desatado una campaña solicitando que acabe el maltrato a las gallinas enjauladas cuyos huevos vende su supermercado. Ya son más de 24.000 personas quienes han dicho "NO" a las jaulas de los grandes almacenes de Dimas Gimeno

Gallinas enjauladas y produciendo huevos para El Corte Inglés.
Gallinas enjauladas y produciendo huevos para El Corte Inglés.

La lucha y el enfado de miles de animalistas siguen causando furor en redes sociales. El hastag "MaltratoAnimalElCorteInglés" está causando revuelo en 'Twitter' por la continua protesta en contra del enjaulamiento de gallinas. El Corte Inglés vende huevos de esas gallinas tratadas de manera dudosa, según el criterio de los animalistas, lo que ha levantado las iras de más de 24.000 personas que han adoptado este hashtag.

El pasado mes de mayo, la organización internacional Igualdad Animal, proyectó en la fachada de El Corte Inglés de Goya, imágenes de las gallinas encerradas en jaulas produciendo huevos. Esta acción está enmarcada dentro de la campaña que la agrupación animalista puso en marcha, campaña que pedía a esta empresa y otras más que dejasen de producir y vender huevos de gallinas enjauladas antes de 2025.

Aldi y Lidl se han comprometido a acabar con este maltrato antes de 2025, pero El Corte Inglés aún no ha dado este paso. Según explicó la empresa en un comunicado, dejarán de vender este tipo de huevos a partir de 2030. Es decir, dentro de 13 años, casi tres lustros. Es por esta decisión de la compañía por lo que las redes sociales se están volcando en contra del maltrato animal de la empresa.

“Basta ya de tener a gallinas encerradas en jaulas”. Esta es la frase más repetida que podemos observar en redes sociales. Las quejas, el enfado y la tristeza por este tipo de maltrato animal se está plasmando en las redes. No es sólo una protesta contra el enjaulamiento de gallinas, sino que no todos estos animales resisten a las condiciones de las jaulas, sufren agónicamente junto a sus compañeras. Mientras cientos de gallinas no resisten al maltrato y sus cadáveres se van descomponiendo en la jaula que tienen por hogar, otras siguen poniendo huevos. A pesar de vivir encerradas, tampoco reciben ninguna atención veterinaria.

El comportamiento ético con los animales destinados a la alimentación parece ya un camino sin retorno. El transporte de animales vivos, las condiciones de su muerte y, ya, las condiciones en que viven, están siendo firmemente reguladas. Entre la enorme oferta de alimentación, los consumidores se decantan cada día más por etiquetas "eco", "bio", y en general aquellas que certifiquen un trato humano y digno y más parecido a su vida natural a los animales de los que nos alimentamos.