domingo 08.12.2019

Bono cree que la banca manda y no ve con malos ojos el pacto PSOE y Podemos

El expresidente del Congreso José Bono sigue teniendo ideas propias tras 50 años de militancia socialista, una de ellas, que expone en su último libro, es que la banca manda más que los políticos, o al menos más que los diputados, y otra es que no sería tan malo un Gobierno del PSOE con Unidas Podemos

José Bono en una imagen de archivo.
José Bono en una imagen de archivo.

Esta última percepción la ha expuesto en una rueda de prensa convocada para presentar su libro de diarios "Se levanta la sesión", con el subtítulo "¿Quién manda de verdad?", que cierra la trilogía que arrancó contando primero su etapa como presidente de Castilla-La Mancha y después su período como ministro de Defensa.

Ahora le toca a sus cuatro años como presidente del Congreso de los Diputados, tras lo que decidió abandonar la política, y para evocarlos ha recurrido al mismo recurso de los otros dos libros.

Consiste en recuperar todas sus anotaciones diarias recogidas en 10.000 páginas, seleccionar los episodios más interesantes y contrastar los asuntos más delicados con sus interlocutores o conocedores de los hechos mediante 316 consultas.

Una de estas cuestiones se refiere al rey Juan Carlos y se la contó el ya fallecido Sabino Fernández Campos, secretario general de la Casa del Rey, sobre una entrevista que causó gran preocupación en Moncloa que el jefe del Estado mantuvo en el Palacio de la Zarzuela con el teniente general Jaime Milans del Bosch, quien sacó los tanques a la calle en Valencia en la intentona golpista del 23-F.

También le relató Fernández Campos que el rey "lloró el 23-F cuando escuchó el tiroteo en el Congreso" y le dijo "que no esperaba tiros". "No esperaba disparos, ¿pero esperaba algo?", le apuntó según el diario el jefe de la Casa del Rey, quien pensaba que el general Alfonso Armada le había propuesto presentarse en el Congreso para proponer un Gobierno presidido por un independiente.

Bono ha subrayado hoy que si don Juan Carlos no hubiera comparecido la noche del 23-F con el uniforme de capitán general el golpe hubiera triunfado, y ha elogiado de manera entusiasta a su hijo, Felipe VI, del quien ha afirmado que si no hubiera sido su sucesor en España ahora "no habría habido Monarquía".

El también exministro ha trufado su comparecencia con los momentos más suculentos de su libro, como aquel de 2011 en que el rey Juan Carlos le aseguró, según anota, "me muero de rey en la cama, pero no abdico", u otro de 2008 en el cual aconsejaba "que se aprieten las tuercas a la Iglesia", con reflexiones más actuales, sobre una vida política de la que se apartó hace ocho años.

Así, José Bono reconoce que el Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos es ahora el único posible aunque pudiera haber otras opciones más deseables pero que no son alternativa, y piensa que no tiene por qué suponer "el fin del mundo" sino "el fin de otras cosas", en referencia al desgaste que acarrearía en Podemos.

En este sentido, ha recordado cómo en Castilla-La Mancha la cooperación de Podemos con Emiliano García-Page acabó con la formación morada en esta comunidad autónoma y se ha mostrado convencido de que el partido de Pablo Iglesias acabará moderándose.

Él ha confirmado que votará a favor del Gobierno de coalición en la consulta entre militantes convocada por su partido.

De Pablo Iglesias ha llegado a decir que coincide con sus afirmaciones sobre el gran poder de la banca, y de hecho ha señalado que tras su etapa en el Congreso, donde según él la tercera autoridad del Estado "no manda nada" pero se entera de todo, concluyó que efectivamente "mandan más los banqueros que los diputados sumisos".

Algo que por otra parte ya le advirtió el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, al asegurarle que quien manda es "la City, Wall Street, Pekín", es decir, "el dinero".

Entre tanto, José Bono sigue reivindicando la política pese a ser una actividad en la que "el odio cotiza más que el talento", y al apostar por su partido se muestra contundente porque el PSOE nunca traicionará "su propia memoria" y no permitirá poner la "igualdad" por debajo de la "identidad", como quieren los independentistas.

Por ello ha afirmado que ERC puede abstenerse para favorecer el gobierno de coalición o forzar terceras elecciones, pero tiene que perder "toda esperanza" de que si se abstiene pueda "sacar ventaja en su deriva secesionista". 

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