Viernes 19.10.2018
La instrucción lleva 12 años

El asalto a los TOUS, a punto de prescribir por lentitud judicial

Las diligencias por el intento de robo en la vivienda de la glamurosa familia de joyeros parecen olvidadas hasta el punto de que el delito podría prescribir

El asalto a los TOUS,  a punto de prescribir por lentitud judicial.
El asalto a los TOUS, a punto de prescribir por lentitud judicial.

De todos es sabido que el principal problema o déficit que arrastra la justicia es la lentitud. Ello se asume y justifica en base a un argumento: la falta de medios y el volumen de trabajo.

Sin embargo nadie ha podido o querido dar una explicación razonable sobre el porqué no se ha celebrado todavía el juicio por la tentativa de robo en casa de los Joyeros TOUS, cuyos autores están identificados y localizados, incluso filmados. Han transcurrido 12 años de dicha tentativa de robo y, sin embargo, aun tratándose de unas diligencias de mínima complejidad, el juicio aún no se ha celebrado, ni tan siquiera, convocado.

Un asalto que sacudió a la burguesía

En la noche del 9 de Diciembre, Arsim Blaku, el considerado “capo”  de la mafia albanesa en España  y dos de sus hombres, asaltaron la vivienda de la familia Tous en Sant Fruitós del Bages (Barcelona). Blaku tenía información fidedigna del botín que se iba a encontrar en aquella lujosa casa rodeada de jardines y custodiada por cámaras de seguridad. Blaku sabía que tenía tres o cuatro minutos a lo sumo para entrar y desvalijarla la vivienda una vez comprobado que, como le habían soplado, la casa estaba desocupada aquella noche. En el exterior, en la calle Cardona, en un coche, le esperaba dos miembros de su banda: Dulji Kosum y Sinani Gazmend. Eran los encargados de dar cobertura al salto y de emprender la huida.

Corominas y su pistola entran en acción

Las cámaras de seguridad interceptaron la imagen de Blaku y otro atracador aún no identificado merodeando por el jardín interior de la vivienda. Se activó el protocolo y como estaba establecido, la empresa de seguridad puso la incidencia urgente en conocimiento de Lluís Corominas, un joven recién llegada al regazo de la familia Tous. Corominas era (y es) el marido de la hija primogénita de los Tous. En 2006 se erigió como el jefe de seguridad de la familia. Corominas se personó raudo en el lugar de los hechos, detectó el coche de los dos lugartenientes de Blaku y, pistola en mano y como quedó acreditado por los informes forenses, disparó sobre Gazmed por la espalda provocándole la muerte. Kosum logró huir como lo hizo Blaku y su acompañante.

El yerno procesado

Por estos hechos  Corominas estuvo semanas en la cárcel. Fue a juicio dos veces y tras indemnizar a la viuda de Gazmend, el tribunal  le absolvió al entender que Corominas actuó en defensa propia.  El inicial “asesinato” está “resuelto por la vía judicial”.  Kosum no fue localizado, se encuentra en busca y captura y, por lo tanto el que fue testigo del tiroteo mortal protagonizado por Corominas, no declaró en el juicio y hay quien  dice que vive cómodamente  y sin problemas económicos entre  Albania y Alemania.

Un caso sencillo

Sin embargo, esta tentativa de robo, cuya tramitación procesal no entraña dificultad alguna, lleva más de 12 años estancada en del juzgado de instrucción número 4 de Manresa. Este injustificado retraso beneficia sin duda a los intereses procesales de los investigados.  Se trata de una dilación indebida severa y de manual que lo único que hace es allanar el camino de la libertad para unos reconocidos ladrones.