martes 22/9/20
Una enfermedad "al alza"

Los alérgicos al polen sufren la peor primavera desde 2007

Las lluvias y la humedad de los meses de marzo y abril y el tiempo seco y soleado de mayo han favorecido que los episodios alérgicos, que sufren uno de cada cuatro españoles, hayan alcanzado cotas históricas

Los alérgicos al polen sufren la peor primavera desde el año 2007.
Los alérgicos al polen sufren la peor primavera desde el año 2007.

Este mes de junio las salas de espera de los centros médicos y hospitalarios han sido colonizadas por personas con ojos enrojecidos, tos seca, asma, mucosidad y dificultades respiratorias. Es el resultado de la tan molesta alergia al polen, que como cada año ha hecho aparición entre la población española justo antes de comenzar el verano. Pero este año los síntomas son más intensos y graves. Las condiciones meteorológicas sufridas entre los meses de marzo y mayo han creado el peor escenario para los miles de españoles que padecen esta patología. "Hacía nueve años que la primavera no eran tan intensa, tan agresiva y que no causaba tantas molestias en los pacientes alérgicos", afirma el doctor Francisco Feo, miembro del comité de aerobiología de la SEAIC.

Las lluvias producidas en marzo y el anticiclón de mayo han roto todas las predicciones publicadas por todos los expertos en la materia, en el mes de octubre. "Toda previsión está sujeta a modificaciones, como ha sido en este caso. Nosotros pronosticamos una primavera de intensidad moderada en el centro peninsular, pero la realidad es que se trata de la más agresiva e intensa desde 2007", explica el doctor Feo.

La alergia estacional es una enfermedad "al alza" y esto lo demuestran los datos, que advierten de que ya hay uno de cada cuatro españoles que sufre esta patología. Es decir, el 25% de la población corre el riesgo de sufrir cuadros alérgicos cada primavera y se prevé que esta cifra aumente progresivamente "debido al cambio climático".

La situación se ha tornado en "preocupante" en algunas comunidades autónomas como Madrid, donde se han alcanzado niveles históricos en la concentración de gramíneas en el aire. "Durante esta primavera hemos llegado a cuantificar más de 950 granos por metro cúbico en el aire de esta semilla", afirma el doctor Feo. Este número adquiere aún más gravedad al comprobar que un alérgico a esta sustancia comienza a padecer los síntomas propios de la enfermedad con una concentración en el aire de tan sólo 50 granos. "La cantidad por la cual los alérgicos comienzan a sufrir los primeros síntomas se han multiplicado por 20 en la Comunidad de Madrid", afirma el doctor Feo.

En lo relativo al umbral o a la cantidad necesaria para que una persona presente cuadros de alergia, el doctor asegura que "es personal" y que cada individuo "tiene una cantidad" a partir de la cual comienza padecer los síntomas propios de la enfermedad.

Más vacunaciones

La elevada concentración de polen sufrida durante esta primavera no sólo ha afectado a las personas que habían sufrido anteriormente algún episodio alérgico, también ha contribuido a que afloren nuevos casos. Por este motivo, el próximo año el número de vacunaciones crecerá de manera considerable. “La inmunoterapia o vacunación antialérgica debe considerarse siempre como una herramienta terapéutica de primer orden en el manejo de los pacientes alérgicos", defiende el facultativo.

En principio los síntomas de los alérgicos deberían de remitir en los próximos días porque esta es la última semana de polinización del año. Pero la agresiva primavera va a prolongar la 'agonía' de todos los enfermos dos o tres semanas más. "Es importante realizar no sólo el tratamiento sintomático, sino también un tratamiento de seguimiento. Es decir, consumir  anti-inflamatorios en forma de inhalaciones nasales y corticoides tópicos", explica el doctor como recomendación para acortar el tiempo estimado de recuperación.

Además, también aconseja evitar estancias prolongadas al aire libre, así como hace deporte también en espacio abiertos porque el paciente respira más cantidad de aire y con ello inhala más semillas de polen.

Por último, el alergólogo denuncia que existe una gran disparidad de especialistas en la materia entre las diferentes comunidades autónomas. Hay unas que están muy bien dotadas y otras en las que la capacidad de reacción es muy baja o nula. "La Administración debería de tener más en cuenta este tipo de patologías, porque las sufre un 25% de la población y comunidades autónomas como Isles Baleares no tienen un solo alergólogo cuando lo recomendable es tener al menos dos de estos especialistas", finaliza el doctor Feo.

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