lunes 16.12.2019
ÚLTIMO ADIÓS AL ARTÍFICE DE LA TRANSICIÓN

Adolfo Suárez ya descansa en paz

El expresidente reposa ya junto a los restos de su mujer en el claustro de la Catedral de Ávila

Lugar donde reposan los restos de Suárez y su mujer. | EP
Lugar donde reposan los restos de Suárez y su mujer. | EP

El primer presidente de la Democracia española, Adolfo Suárez, reposa ya junto a los restos de su mujer, Amparo Illana, en "su casa" de la Catedral de Ávila, donde ha sido enterrado en un Claustro de la seo abulense tras fallecer el domingo a los 81 años.

El féretro con los restos mortales del expresidente Adolfo Suárez accedió a la plaza de la Catedral de Ávila por el Arco del Peso de la Harina a las 13.50 horas mientras las campañas doblaban por el que fuera el primer presidente de la Democracia. Los aplausos de los abulenses estuvieron presentes a lo largo de todo el recorrido y se intensificaron cuando el féretro fue sacado del coche fúnebre y cargado a hombros por los policías locales, mientras sonaba el Himno Nacional interpretado por la Banda de Música de Ávila.

Tras concluir el Himno los abulenses volvieron a romper en aplausos y han lanzado gritos de "bravo, bravo".

El féretro fue recibido a las puertas de la Catedral por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y el alcalde de la ciudad, Miguel Ángel García Nieto.

Ya en el interior de la catedral los restos de Suárez fueron depositados en un sepulcro del Claustro en los que desde este martes descansa junto a los de su mujer, después de que fuesen exhumados de la capilla Mosén Rubi en la que fueron enterrados en 2001, cuando falleció víctima de un cáncer de mama.

Emoción en las calles de Ávila

Los ciudadanos de la capital abulense se echaron a la calle para despedir emocionados al expresidente del Gobierno Adolfo Suárez, al que dedicaron aplausos y mensajes de agradecimiento, unas muestras de afecto que fueron recibidas por emoción por sus familiares que viajaban en coche tras el féretro.

Aplausos, vítores, mensajes de cariño y recuerdos a modo de fotografías fueron los protagonistas del recorrido del féretro por las calles de la capital, un cortejo que se prolongó durante más de 20 minutos, tiempo en que se ha recorrido en torno a los 2,5 kilómetros de las calles Juan Carlos I, Paseo Don Carmelo, Avenida de Portugal, Calle San Segundo, donde pasó por el Arco del Peso de la Harina, para concluir en la Plaza de la Catedral.

Miles de ciudadanos coparon las calles de la capital para rendir homenaje al que fue uno de los vecinos más ilustres de esta ciudad de 60.000 habitantes y donde las expresiones de emoción fueron visibles, ya que muchos no pudieron contener las lágrimas.

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