lunes 30.03.2020

ACNUR pide "apoyo" para más de un millón de desplazados en Pakistán

El éxodo de población civil a causa de la nueva ofensiva del Ejército de Pakistán contra la insurgencia talibán en el norte del país supera ya el millón de personas, para las que el ACNUR pidió un "apoyo masivo" a la comunidad internacional. En rueda de prensa, el máximo responsable de la Alta Comisaría de la ONU para los Refugiados (ACNUR), António Guterres, de visita en Pakistán, se refirió al asunto como "la mayor crisis de desplazamiento interno" en la historia del país. Según datos de ACNUR, desde comienzos de mayo, 1.171.000 civiles han tenido que desplazarse desde sus lugares habituales de residencia debido a la creciente inestabilidad en el norte de Pakistán.

"Durante décadas Pakistán ha acogido a millones de refugiados afganos. Es importante expresar exactamente la misma solidaridad" que los paquistaníes, expuso Guterres, quien subrayó que es necesario un apoyo económico "masivo" de la comunidad internacional, para lo que instó a que se haga efectivo "rápidamente", ya que "no es momento para gestos simbólicos".

Si las ayudas no llegan, la crisis humanitaria se convertirá en un gran "factor desestabilizador" para Pakistán, que ya acoge a 1,7 millones de refugiados afganos y a otros 550.000 desplazados internos por las ofensivas emprendidas por el Ejército en el 2008 en otros lugares de la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP) y las adyacentes áreas tribales fronterizas con Afganistán.

Incluso el primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, describió el pasado jueves en el Parlamento la crisis como el mayor desplazamiento de civiles desde la creación del Estado y la partición del subcontinente en 1947, tras la independencia del Imperio Británico, momento en el que millones de personas vinieron a Pakistán desde la India y viceversa.

El Gobierno paquistaní anunció esta semana la celebración el próximo día 21 de una conferencia internacional de donantes para recabar ayuda para los afectados por el conflicto.

Aunque EEUU, Francia, China y la Unión Europea ya han prometido una ayuda económica, el ministro paquistaní de Economía, Shaukat Tarin, cifró este viernes, entre 600 y 800 millones de dólares la cantidad que Pakistán necesita para asistir a los desplazados en todo el proceso hasta la reconstrucción de sus hogares.

Guterres evitó este sábado ofrecer números, aunque fuentes de la ONU aseguraron que tan sólo ACNUR está a punto de elevar su ayuda en 80 millones de dólares, mientras que otras agencias como UNICEF o el Programa Mundial de Alimentos también harán lo propio. Igualmente, Guterres explicó que la ONU está desarrollando un mecanismo para poder transportar comida, probablemente por vía aérea, a las decenas de miles de personas que se hallan atrapadas en áreas aisladas.

Según datos facilitados a Efe por ACNUR, del total de desplazados, 130.950 se hallan en los diversos campos de acogida habilitados en zonas de la NWFP cercanas a los distritos de Swat, Buner, Dir y Shangla, donde se está llevando a cabo la ofensiva contra la insurgencia talibán.

"La situación es de agobio. La gente pasa por estados psicológicos. Primero, de alivio por haber abandonado el lugar de confrontación, pero después sufren un bajón", explicó la portavoz de UNICEF en el país, Antonia Paradela, quien estimó que la mitad de los desplazados son menores. "Unos 7.000 niños están asistiendo a clases" en escuelas improvisadas en los campos, agregó Paradela, quien indicó que se necesita desde alimentos hasta agua, pasando por sanitarios, ventiladores y ropa para que puedan afrontar las altas temperaturas.

Un millar de insurgentes muertos en la ofensiva

Mientras, el Ejército prosigue con su ofensiva y aseguró este sábado haber dado muerte a otros 47 insurgentes, 45 de ellos en la demarcación de Dir, donde atacaron a los talibanes en un edificio gubernamental que habían tomado.

En rueda de prensa en Islamabad, el portavoz militar, Athar Abbas, explicó que cuatro integristas fueron arrestados, mientras que dos destacados cabecillas fueron abatidos en Shangla y Swat, donde las tropas avanzaron hacia Mingora, la principal población del valle.

Según los partes militares, que carecen de confirmación independiente, las fuerzas de seguridad han acabado con la vida de cerca de un millar de insurgentes desde que a finales de abril iniciaron sus ofensivas.

Este además además un ataque con misiles de un avión estadounidense no tripulado causó 25 muertos en la región tribal de Waziristán del Norte y un atentado contra un autobús escolar acabó con la vida de nueve civiles, cuatro de ellos niños, en la ciudad septentrional de Peshawar.