sábado 21/5/22

La yihad de las redes sociales

La importancia de las comunicaciones por internet del Estado Islámico ha favorecido su rápida y efectiva expansión. Todos los países rastrean la red en busca de yihadistas. La Jefatura de Información de la Guardia Civil cuenta cómo lo hacen en España 

Ciberterrorismo
La UC2, de la Jefatura de Información de la Guardia Civil, rastrea la red en busca de vínculos terroristas. | Iker Azpiazu

El combate contra la yihad lanzada por el Estado Islámico también se libra en internet. Los países occidentales han llevado la lucha contra ISIS allí donde el terrorismo islamista se maneja mejor: las redes sociales. El grupo terrorista utiliza sus cuentas en Facebook y Twitter para preparar atentados, captar nuevos activos y difundir su propaganda. Frenarlo es el principal objetivo de los expertos en ciberterrorismo de las fuerzas de seguridad de medio mundo.

El propio presidente de Estados Unidos, Barack Obama, es consciente de la importancia que esta forma de difundir la propaganda terrorista y de captar nuevos activos. Hace unos días, Obama anunció que "desmantelarán sus redes" como parte de su lucha contra ISIS. Una guerra a la que también se ha sumado el grupo de 'hackers' Anonymous, que a raíz de los atentados de París decidió declarar la guerra al Estado Islámico, al que ha amenazado con el mayor ciberataque de la historia. 

Y es que, como muchas otras acciones, la preparación de los atentados de París se gestó de forma muy sencilla, haciendo lo que hoy todo el mundo hace: comunicarse a través de las redes sociales e internet, destacan fuentes de la UC2, unidad especializada en terrorismo internacional de la Jefatura de Información de la Guardia Civil.

Estos expertos destacan que muchos de los terroristas del Estado Islámico se han formado en universidades europeas, tienen habilidad en el manejo de la informática y las redes sociales y son expertos en lenguaje audiovisual. Saben, por ejemplo, cómo montar un vídeo para lograr impacto en los espectadores occidentales, utilizar “mensajes fuerza” y, sobre todo, saben cómo difundirlo.

La Guardia Civil señala que estos vídeos, que suelen contar con una producción de alta calidad, son el formato más utilizado por su impacto visual. En algunos casos, como una secuencia difundida en diciembre del año pasado en la que decapitaban a 16 soldados sirios, se invirtieron unos 200.000 dólares y entre 4 y 6 horas de grabación, según el ‘think tank’ británico TRAC.

Unas veces con costosos vídeos y otras mediante un sencillo mensaje, lo cierto es que con un solo 'tweet' y en cuestión de segundos, la propaganda de ISIS llega a miles de personas que son, precisamente, su objetivo a asesinar, y sin que se pueda controlar su difusión. Según las investigaciones de la UC2 de la Guardia Civil, la aplicación que más utilizan para difundir sus mensajes es Twitter, aunque Whatsapp y, cada vez más, Telegram, son otros de los medios habituales. Esta última aplicación, famosa por sus sistemas de cifrado, anunció hace unos días que ha bloqueado 78 canales vinculados al Estado Islámico. 

Propaganda y exhibicionismo

Los vídeos de decapitaciones, con los que algunos terroristas se han hecho famosos, son las muestras que más impacto han causado en la sociedad occidental. Y eso supone para los yihadistas cumplir uno de sus objetivos: infundir el terror y el miedo.

Ciberterrorismo

Pero las redes no sólo le sirven al Estado Islámico para amedrentar al 'enemigo'. Con ellas, los yihadistas refuerzan y difunden las ideas que sustentan su actividad entre las personas afines ideológicamente, a quienes atraen y, en algunos casos, captan para su causa. Otro factor que explicaría la difusión de estos vídeos es el “exhibicionismo” propio de personas de esta edad en cualquier parte del mundo occidental. “Viven de cara al exterior, publicitan lo que hacen igual que cualquier joven cuelga una foto en una fiesta, ellos presumen de este tipo de acciones en sus redes”, explica uno de los investigadores.

A nivel mucho más práctico, los miembros del equipo de propaganda del Estado Islámico también difunden su estrategia en las redes sociales. La web estadounidense Vocativ publicaba hace poco la estrategia de redes sociales del grupo, en la que se dan consejos y se apela al “corresponsal y simpatizante del Estado Islámico”, a quien recuerdan que “tus tweets son tu arma”.

¿Cómo se les persigue en España?

El análisis de estas cuentas y de las personas que las administran permite a los investigadores detectar otros casos de radicalización y evitar que esos individuos acaben viajando a países como Siria o Irak. Por eso, dicen los expertos de la Guardia Civil, no se cierran las cuentas que difunden este tipo de informaciones en redes sociales, sino que se investiga qué hay tras ellas.

Los expertos primero localizan las direcciones IP desde las que escriben, se contrastan los datos con otros servicios de inteligencia y se les persigue, aunque los investigadores reconocen que los terroristas cada vez utilizan métodos más sofisticados para ocultar sus datos. También cruzan conexiones entre distintos usuarios y terminan localizando a personas que difunden este tipo de mensajes.

Los investigadores explican que la cantidad de pistas que se siguen es enorme y, en muchos casos, no llevan a ningún punto concluyente. Además, para poder intervenir las comunicaciones de estas personas es necesaria una orden judicial y no siempre existen las pruebas necesarias para que el juez lo autorice. Por eso, a pesar de que la presión policial y de inteligencia es tan grande, pueden darse casos como el de París.

Si hay un caso en el que pueda existir una amenaza real, todos los dispositivos se ponen en marcha, como ocurrió en el caso de una joven de Huelva que se disponía a viajar a Siria para adherirse al Estado Islámico. La joven comenzó a frecuentar foros yihadistas y “mantenía contactos con miembros radicales del Estado Islámico”. El equipo de lucha antiterrorista de la Guardia Civil detectó que la joven compró un billete de avión y la esperó en el aeropuerto antes de que partiera.

La pregunta del millón

¿Podría pasar en España lo que ha pasado en París? Según la mayor parte de los expertos en terrorismo yihadista, sí. En España existe una amenaza real de ataque terrorista. El analista profesor de la Escuela de Guerra del Ejército de Tierra, el teniente coronel Manuel González, explica que el factor histórico de Al Andalus favorece que España sea un claro objetivo. El hecho de que estemos o no en distintas misiones en el exterior, no es tan importante: "el sello de haber sido Al Andalus" es lo que hace que nuestro país esté en el punto de mira. 

Por el momento, explica el teniente coronel, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado han actuado con eficacia, pero “el peligro estaba ahí”. De hecho, en España se han producido 625 detenidos  por yihadismo en los 10 últimos años, 69 de ellos en lo que va de año. 

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