lunes 10/5/21

Estrella Digital

Esas palmadas en los hombros de Silvio: 'Qué alegría el verte, amigo mío' (por Vittorio Zucconi)

"Berlusconi, oscurecido por el drama iraní, ha desempeñado el papel del cliente junior, y Obama el del vendedor sénior. Saludado por Obama como 'viejo amigo' y con palmaditas en los hombros, la audiencia tan anhelada por nuestro premier ha salido bien, porque no ha producido gag, patinazos ni apuros. Antes bien, Berlusconi ha depositado las insignias a los pies del presidente, prometiendo 'colaborar con él como con Bush', posiblemente con mejores resultados".

"Oscurecido por el agravarse de la revuelta iraní, el encuentro con Berlusconi, lo mismo que los resultados ya todos escritos, como la acogida de prófugos de Guantánamo, ha sido un acto diplomático de rutina, debido por la Casa Blanca al jefe del gobierno que organizará el G8, mientras que la cabeza estaba en otro lugar. Una cita mantenida por los americanos al mínimo de la temperatura diplomática, sin oropeles. Un café sin fanfarria archiva la temporada de las desconfianzas. El joven presidente rompe el hielo con un gesto casi paterno hacia el más anciano huésped, pero luego impone un registro de sobriedad. Mas también la rutina, sobre todo después de show descompuestos como los de la visita de Gadafi a Roma, a veces pueden hacer bien a la diplomacia".