lunes 6/12/21

De Monte la Reina a Montelarreina, historia del tótem demográfico de Zamora

La historia del campamento militar de Monte la Reina, que con el paso de los años en la segunda mitad del siglo XX pasó a denominarse popularmente como se le conocía en el lenguaje oral

Campamento militar Montelarreina  (1)
Campamento militar Montelarreina

La historia del campamento militar de Monte la Reina, que con el paso de los años en la segunda mitad del siglo XX pasó a denominarse popularmente como se le conocía en el lenguaje oral, con la palabra compuesta Montelarreina, escribe ahora un nuevo capítulo como tótem demográfico para Zamora.

El proyecto para la llegada, un cuarto de siglo después de su cierre, de unos 1.200 militares a unas instalaciones situadas en el medio rural zamorano, en el término de Toro, se ha convertido en motivo de esperanza para la provincia y de preocupación para algunos soldados que temen ir obligados al nuevo destino.

La provincia confía en que el resurgir del campamento militar sirva para que recupere el esplendor de su pasado y suponga a la vez un acicate contra la despoblación y en favor del desarrollo socioeconómico.

Un solo cuartel, como los que tuvo Zamora desde el siglo XVIII hasta finales del XX, frenaría el declive demográfico de la provincia, que es el más acusado de España en lo que va de siglo, aumentaría la población el 1,2 %, reduciría la tasa de paro más de ocho puntos e incrementaría el PIB anual zamorano en 83 millones de euros, según un estudio de la consultora KPMG.

Aunque el proyecto ha concitado esperanza en la provincia y unanimidad de los políticos de Castilla y León en su defensa, la nueva etapa histórica del campamento militar ha encontrado un inesperado enemigo en una de las asociaciones de militares existentes en España.

La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) ha denunciado que se les "cosifica" al tratarles como "objetos de repoblación" y que la reapertura del antiguo campamento no tiene que ver con la defensa nacional ni con necesidades operativas del Ejército.

Lo cierto es que el Monte de la Reina de Toro debió su nombre original al lugar donde se asentaron las tropas de Isabel la Católica en la batalla de Toro, una contienda del siglo XV que fue clave en la historia de España de cara a la unión de las coronas de Castilla y Aragón.

Ese lugar pasó a ser conocido con el paso de los siglos como Monte la Reina y con ese nombre se creó en 1944 un campamento de instrucción militar que ocupó un área de 1.236 hectáreas, incluida la zona de maniobras y práctica de tiro.

Por él pasaron, durante su periodo militar, los expresidentes del Gobierno Adolfo Suárez y Felipe González, el actual presidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla y los expresidentes de Cataluña Jordi Puyol y de Madrid Joaquín Leguina.

Aunque al campamento inicialmente se le denominó Monte la Reina, pronto comenzó a conocerse popularmente por la palabra compuesta Montelarreina y así figura en el Diario Oficial del Ministerio del Ejército de 1958, con motivo de la cobertura de una vacante de sanidad militar.

Oficialmente no cambió su denominación, pero en Toro caló la palabra compuesta, para distinguir así el nombre del emplazamiento militar del del monte en el que se ubicaba.

Una vez cerrado el campamento en 1997, las instalaciones cayeron en desuso y el Ayuntamiento de Toro reacondicionó parte del campamento a principios del siglo XXI a través de un taller de empleo al que denominó Montelarreina, nombre que también se usó para uno de los subtramos de las obras del Tren de Alta Velocidad de la línea Madrid-Galicia.

Ahora, unos años después de que el Ejército primero intentara vender en subasta al mejor postor las instalaciones y luego optara por recuperarlo para uso militar, comienza a tomar forma el nuevo cuartel de Monte la Reina.

Se trata de un nuevo capítulo en la historia de ese emplazamiento que estará ligado a la artillería y los zapadores y que tejerá puentes en investigación de tecnología militar con el campus Viriato de la Universidad de Salamanca. 

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