jueves 23/9/21

Medvedev anuncia una nueva etapa de relaciones entre Rusia y la OTAN

Rusia y la OTAN han abierto este miércoles una nueva etapa en sus relaciones tras más de un año de tensiones por la guerra en Georgia con el compromiso de estudiar nuevos mecanismos de cooperación para la estabilización de Afganistán. "Hoy, tras una serie de encuentros y decisiones adoptadas, pasamos a un nuevo nivel de relaciones", aseguró el presidente ruso, Dmitri Medvédev, durante su reunión en el Kremlin con el secretario general de la OTAN, Anders Rasmussen.

Medvédev atribuyó gran parte del mérito del inicio de esta nueva etapa al danés Rasmussen, que declaró nada más asumir el cargo que quería abrir una nueva página en la cooperación política y militar con el Kremlin.

"El número de amenazas no ha decrecido, sino que ha aumentado. Quién podía imaginar que se podría reaccionar conjuntamente a un problema como la piratería", apuntó Medvédev.

Por su parte, Rasmussen explicó que había venido a Moscú para confirmar que una de sus prioridades es "reforzar la cooperación con Rusia y hacer todo lo posible para que ésta se cimente en unas relaciones de profunda confianza".

"Por supuesto, tenemos discrepancias en algunos asuntos pero, a pesar de todo, me parece que existe potencial para fortalecer la cooperación, especialmente en aquellas ámbitos donde tenemos amenazas comunes", dijo.

Ayuda para la ISAF

Rasmussen destacó que la cooperación con la OTAN en Afganistán es vital para Moscú, ya que sería muy peligroso si ese país se convirtiera de nuevo en refugio seguro para el terrorismo, que se propagaría a Rusia a través de Asia Central.

"He propuesto a Rusia que refuerce su participación en el arreglo de la situación en Afganistán y he entregado propuestas concretas sobre cómo Rusia podría participar más activamente en el proceso de solución" del conflicto, señaló.

Rasmussen especificó que esa participación podría plasmarse en el suministro de más helicópteros, piezas y combustible para la ISAF, la fuerza internacional en Afganistán, y la formación de pilotos, policías y fuerzas de seguridad afganas.

Según la prensa rusa, los aliados piden a Rusia que suministre a las tropas afganas una partida de varios cientos de miles de fusiles Kaláshnikov AK-47, además de blindados, lanzagranadas, minas y camiones, entre otros armamentos, pero a precios subsidiados.

Además, Rasmussen sondeó la posibilidad de que Rusia permita ampliar el tránsito terrestre de tropas y armas aliadas con destino a la coalición que combate a los talibanes y Al Qaeda.

Rusia cede su espacio aéreo

Por el momento, Rusia ha cedido su espacio aéreo a EEUU para el transporte de armas, pero el terrestre sólo para el tránsito de cargamentos no militares.

La Alianza quiere que Rusia autorice el tránsito no sólo a los países miembros, sino a la Alianza como organización y a otros estados que aportan tropas a la zona que puedan también enviar por vía férrea cargas militares hasta Afganistán.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró que Medvédev ha encomendado que sean estudiadas las propuestas presentadas por el jefe aliado.

El jefe de la diplomacia rusa destacó que Moscú espera, por su parte, que la OTAN "responda a nuestra propuesta" de lucha conjunta contra el narcotráfico afgano y a la iniciativa del Kremlin de firmar un nuevo tratado de seguridad europea.

"La estrategia internacional sería más eficaz en la solución de los problemas de Afganistán si se coopera con el Gobierno y el pueblo afganos para que asuman con sus propias manos la responsabilidad sobre su país", apuntó.