domingo 22/5/22

Flavia Company traslada al campo del relato las situaciones cotidianas del día a día

La argentina Flavia Company (Buenos Aires, 1963) es una autora que no puede etiquetarse en una corriente literaria determinada, aunque ella es de las que prefiere eliminar el concepto de etiqueta -"escribe y que sean los demás los que te califiquen" podría ser su lema-. Afincada en Barcelona, donde es columnista de un periódico, presenta ahora en Madrid el libro de relatos Con la soga al cuello (Páginas de espuma), sobre el que ha hablado con ESTRELLA DIGITAL.

Hace unos años, cuando Flavia Company terminó este libro de relatos, no se le pasó por la cabeza que pudiera llegar a publicarse en una fecha tan oportuna como la actual, en medio de una crisis mundial de la que no se para de hablar. Y es que la autora argentina es de las que "guarda las cosas en un cajón" y las deja madurar un tiempo.

En su caso, el plazo finalizó cuando encontró a "la editorial perfecta y el gran editor que buscaba" para este libro: Páginas de Espuma, especializada en cuentos y relatos, ha sacado a la luz Con la soga al cuello en lo que se presume como el comienzo de una bonita -y esperan que duradera- amistad.

"Es el libro más oportuno de mi vida, y desde luego, una coincidencia", explica la escritora, para quien una de las mejores cosas del libro es que "es muy esperanzado, demuestra que podemos sobrellevar las situaciones del día a día".

Un momento bisagra

Los personajes de los 19 relatos -que en ocasiones son más bien microrrelatos- son gente común y corriente, como podríamos ser cualquiera de nosotros, que de la noche a la mañana se enfrentan a un "momento bisagra": una situación en la que "no estás ni en un lado ni en otro, entre la crisis y la post crisis y ves cómo te tambaleas sin saber hacia qué lado vas a caer".

"Me interesaba reflejar esos momentos de la vida, y que seamos conscientes de que ante una adversidad eres quien eres, no quien quieres ser; sólo somos quienes queremos ser cuando estamos en los buenos momentos de la vida", explica la autora de novelas como Dame placer o Melalcor.

Quizás por eso, por situar a los personajes ante dificultades que bien le puden tocar a cualquiera, el lector que se acerca a estos relatos es capaz de empatizar con ellos desde la primera página y los percibe como pequeñas piezas que, dentro de su independencia, encajan a la perfección unos con otros.

"Hay relatos que se acercan al campo de la fantasía, otros muy duros y alguno con doble intención, como el de 'Azulejos'", explica la escritora, quien recuerda que hasta una mentira nos puede acercar a "situaciones tan extremas" como la muerte. Flavia Company ve sus cuentos como "una parte del cuerpo o un sentimiento", porque, afirma, "nunca sabes de cuál serías capaz de prescindir".

La dificultad de los libros de relatos

Company considera que un libro de relatos requiere un cuidado especial porque en lugar de contar una historia abarca varias, pero quizás por eso los encuentra más satisfactorios que las novelas; "yo los concibo como libros, no como relatos que luego juntas, por eso los escribo seguidos y con mucho más tiempo que una novela, para no repetirme", explica.

No obstante, la autora no se identifica más con un género que con otro, escribe habitualmente en un periódico y de hecho ha publicado más novela que cuento. A la hora de compaginar periodismo y literatura, afirma que tiene "mucho cuidado" para que no se contaminen, puesto que considera que son campos diferentes, aunque "estén hechos con el mismo material, el lenguaje".

"La intención y el objetivo son diferentes, y eso es algo que siempre hay que tener en cuenta", matiza esta autora, admiradora de los colegas que innovan, que se separan de corrientes pasadas, y que reconoce ser una 'bloggera' (tiene el suyo propio, http://www.fcompany.blogspot.com/) partidaria de los 'e-books', porque los libros están a precios "desorbitados hoy día".

Flavia Company traslada al campo del relato las situaciones cotidianas del día a día