lunes 6/12/21

Díaz Ayuso ha pedido que el cónclave en el que buscará liderar la formación sea cuanto antes, pero en Génova se niegan a adelantarlo y lo sitúan en el primer semestre de 2022. El debate es también legal.

El presidente del PP madrileño, Pío García-Escudero, reúne al comité ejecutivo y a la junta directiva regional en medio de la pugna de quienes interpretan que la gestora impuesta en 2018 debe terminar como máximo en marzo de 2022, o será ilegal, y el aparato del partido, que lo niega.

Dirigentes del PP que, según ha podido confirmar Efe, se plantean demandar a Génova, consideran que se estaría incumpliendo el artículo 31.1.A de los estatutos, que fija congresos cada cuatro años, con la posibilidad de un año extra por elecciones. El primer plazo se abría cumplido el pasado mes de marzo, el segundo, en marzo de 2022.

Esta posible demanda tiene como antecedente la que condena al PP por no convocar el congreso ordinario de febrero de 2015, tras la denuncia de un afiliado.

Por contra, la gestora cita el artículo 40.E de los estatutos, que fija que las "comisiones" transitorias tienen una duración máxima de seis meses, salvo "circunstancias excepcionales", que en este caso serían, según señalan fuentes populares a Efe, las elecciones del pasado 4 de mayo y la pandemia.

La presidenta madrileña ha dicho que no le consta la demanda, pero ha pedido que el PP dé voz a los afiliados "en tiempo y forma, como marcan los estatutos y la ley".

Esta hipotética acción judicial, que en Génova han optado por ignorar, supone un paso más en el desafío de la presidenta madrileña y de sus afines por lograr el control del PP en la Comunidad de Madrid.

Y llega antes de un encuentro que puede subir de voltaje si finalmente asiste el secretario general del PP, Teodoro García Egea, blanco de las críticas de Sol, y cuya presencia está en el aire debido a problemas personales.

En los últimos días se ha aireado además una supuesta conversación en la que el número dos del PP habría avisado al jefe de gabinete de Díaz Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, de que la presidenta podría no encabezar la candidatura del adelanto electoral del 4 de mayo.

En Génova niegan la veracidad de este aviso, pero en el entorno de la presidenta indican a Efe que ocurrió. Ha trascendido además que Díaz Ayuso tiene a García Egea bloqueado en WhatsApp. Estas revelaciones colocan en un lugar incómodo al secretario general del PP, responsable de la relación de la dirección y los territorios en todo el país.

Lo cierto es que durante la campaña en la que quedó al borde de la mayoría absoluta, Díaz Ayuso rechazó tutelas por parte de Casado y en septiembre dio un paso para presidir el PP madrileño, al que la dirección nacional contestó con el planteamiento de una tercera vía.

Es decir, una figura que no diese más poder a la presidenta sobre el alcalde de Madrid y portavoz nacional del partido, José Luis Martínez-Almeida, ni sobre la propia dirección. El presidente del PP, Pablo Casado, llegó a introducir al regidor en la pugna.

Sin achicarse, Díaz Ayuso se negó a dar pasos atrás e incluso llegó a opacar la convención nacional, hasta que en ese cónclave sacó la bandera blanca y dijo que sabía que su sitio era Madrid. El objetivo era acallar cualquier temor en Casado, al descartarse como alternativa.

Pero en Madrid no retrocederá y los suyos solo se abren a pactar, bajo su liderazgo, una lista de consenso. Díaz Ayuso ha confirmado que en ella cuenta con Alfonso Serrano y para calmar las aguas debería incluir también a afines a Martínez-Almeida.

Entre tanto, el alcalde de la capital ha pasado de no descartar una candidatura a ponerse de perfil ante una guerra interna que se adivina larga. Martínez-Almeida también acude mañana a la reunión del PP madrileño. EFE

Comentarios