domingo 22/5/22

Los datos de la furgoneta-bomba coincidían con los de un vecino

ETA ha vuelto a aparecer este miércoles de madrugada con una furgoneta-bomba contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Burgos, donde dormían 120 personas, y que ha causado más de 65 heridos con una explosión "muy potente", que se registró sin que previamente se hubiera recibido el aviso de que se iba a producir el estallido. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha definido la explosión como "un gran atentado fallido" y "especialmente canalla" porque no sólo pretendía atentar contra los guardias civiles, sino también contra sus familias. Los últimos datos de la investigación señalan que los agentes encargados de la custodia del cuartel comprobaron el martes por la noche los datos de la furgoneta y creyeron que pertenecía a un vecino de la zona, al coincidir matrícula, marca y modelo.

Los guardias civiles sospecharon de la furgoneta y de otro vehículo estacionado en la zona. Tras realizar las correspondientes comprobaciones llegaron a la conclusión de que era de un vecino, ya que los terroristas habían robado un coche similar, a la que le habían doblado las placas, que coincidían con la matrícula de esa persona.

Las citadas comprobaciones se realizaron alrededor de las diez de la noche, siete horas antes de que se produjera la explosión. Según las mismas fuentes, el coche cargado con explosivos -entre 200 y 300 kilos- fue aparcado por dos presuntos terroristas alrededor de las 14,15 horas del martes a mediodía. Un tercer etarra les esperaba en otro coche para huir del lugar.

La explosión se produjo sobre las 4.00 horas del miércoles, a la altura de la calle Jerez de la capital burgalesa, en la parte trasera de la casa cuartel, que consta de catorce plantas y cuya fachada ha quedado destrozada.

La explosión ha sobrecogido a los vecinos de la zona, los lesionados, de carácter leve, han recibido asistencia en lugar del siniestro y, posteriormente, la mayor parte han sido conducidos al complejo Asistencial de Burgos y el resto a un centro de salud.

A la vez, se han habilitado las instalaciones deportivas de la Policía Local como puesto médico avanzado, según fuentes del Servicio de Sanidad de Castilla y León (Sacyl).

Niños llorando debido al susto, expresiones y gestos de pánico han protagonizado las primeras horas del día en esta zona de Burgos. Los vecinos han lamentado los daños originados por la explosión y han señalado que la ausencia de muchas personas debido a las vacaciones ha podido evitar un mayor número de afectados.

"Especialmente canalla"

Las Fuerzas de Seguridad del Estado, la Policía Local y los Bomberos de Burgos han colaborado en el lugar del atentado, al que se han desplazado el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera.

Rubalcaba ha definido la explosión como "un gran atentado fallido" y ha considerado que el atentado buscaba sin "ninguna duda" víctimas mortales "en un lugar donde dormían casi 120 personas".

Lo ha calificado en rueda de prensa de "especialmente canalla" porque no sólo pretendía atentar contra los guardias civiles, sino también contra sus familias.

Pérez Rubalcaba ha matizado que no es extraño que la banda terrorista no haya avisado antes de producirse la explosión porque esto "ha ocurrido otras veces cuando pretenden atentar contra la Guardia Civil".

"Hoy sabemos que además están enloquecidos"

Hasta ahora se sabía que al hablar de ETA "nos enfrentamos a una banda de asesinos salvajes", mientras que "hoy sabemos que además están enloquecidos", ha resumido. Ha señalado que en el atentado se han producido cerca de 65 heridos, que ya han recibido el alta, mientras se está ya llevando a cabo el realojo de los guardias civiles y sus familias en un edificio de la Administración General del Estado.

Asimismo, la mayor parte de los vecinos desalojados de sus viviendas también han sido realojados, salvo catorce personas, cuya situación será resuelta por el Ayuntamiento de la ciudad.

Aunque fuentes de la investigación han indicado que la furgoneta-bomba estaba cargada al menos con doscientos kilos de explosivo, el ministro ha considerado prematuro hablar de la cantidad utilizada hasta que se conozca su composición, aunque ha considerado que lo importante es saber que se ha tratado de una explosión "muy potente".

Los datos de la furgoneta-bomba coincidían con los de un vecino