sábado 12/6/21

Casado se aparta del PP de Rajoy y se declara "harto" del caso Bárcenas

El presidente del PP, Pablo Casado, ha vuelto a renegar del PP heredado de su antecesor, Mariano Rajoy y, obligado en campaña a dar explicaciones sobre la caja B, ha dicho estar "harto" del caso Bárcenas y del "terrible" coste electoral que provoca en su partido

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El líder de los "populares" ha buscado este lunes cortar de raíz las acusaciones del extesorero, que le marca al PP la agenda en plena campaña, tras las afirmaciones de Bárcenas en "El Mundo" en las que dice que ha negociado con el PP actual y reclama un careo con Rajoy en el inicio del juicio sobre la caja B.

"Bárcenas está condenado en firme por un tribunal, y yo no me trato con delincuentes”, ha afirmado Casado en una entrevista con Onda Cero. El PP anunció ayer acciones legales en caso de calumnias a la actual dirección.

Casado no teme el juicio, que presumiblemente se extenderá hasta mayo, pero ve "desesperante" llevar diez años respondiendo sobre algo de lo que no tiene "ninguna información". Además, exige a Bárcenas, a quien no cree, que, "si tiene pruebas, las ponga encima de la mesa".

De nuevo, se ha desmarcado del pasado. "Ese PP del que hablan los medios de este caso, ya no existe". "No hay ninguna persona en puestos de responsabilidad orgánica que esté en el banquillo de los acusados". "No existe ninguna sombra de sospecha en un caso electo", ha argumentado.

Pero no ha hecho alusión a los dos "populares" en activo a los que Bárcenas acusa de cobrar sobresueldos, el senador Javier Arenas y el presidente del PP de Madrid, Pío García Escudero.

Sin nombrar a ninguno de sus antecesores, Casado ha defendido que en primarias le eligieron para "depurar" la cúpula y ha avisado de que no pasará "ni una". ¿Ni a Rajoy? "Aunque sea yo el día de mañana", ha respondido.

El presidente del PP argumenta que el suyo es un partido "honesto" y ha acusado al Gobierno de haber roto la regla por la que no se sustancian casos de corrupción en campaña, aunque son los jueces, a los que sin embargo dice no cuestionar, quienes deciden las vistas.

El abogado del partido, Jesús Santos, ha denunciado este lunes en el juicio un intento de "escarnio" y un "circo mediático" por parte de acusaciones populares "politizadas", que harán testificar a Rajoy y al expresidente Jose María Aznar.

Presidentes autonómicos del PP, como el andaluz Juanma Moreno o el de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, han seguido la línea marcada por Casado y también han situado estos casos en el pasado, al tiempo que han acusado al PSOE de utilizar el juicio para lograr rédito electoral en Cataluña.

Ambos apoyan que se asuman responsabilidades, pero señalan que el de Bárcenas es "uno de los asuntos más viejos de la política española y vuelve como si fuera nuevo", en palabras de Feijóo.

Y es que los adversarios del PP, todos ellos también en campaña, tampoco están dispuestos a pasar ni una y recuerdan a Casado que formó parte de la dirección de Rajoy a partir de 2015 como vicesecretario de Comunicación y que Dolores de Cospedal le apoyó en la segunda vuelta de las primarias.

PSOE y Unidas Podemos han reclamado este lunes a Casado que dé la cara, aunque los socialistas prefieren no citarle en la comisión de investigación sobre Kitchen, como sí reclaman ahora los morados.

El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, reclama explicaciones porque el partido que lidera Casado "no es otro PP, es el mismo", y augura a los "populares" "mucho más futuro judicial que futuro político".

Además, le ha reprochado que intente acusar a la Fiscalía en "una suerte de 'conspiranoia'" para no entrar en las acusaciones de Bárcenas.

Para Podemos es "vergonzante" y "ridículo" que Casado busque desvincularse de Rajoy.

"El PP no conoce otra forma de gobernar que no sea saqueando lo público y la corrupción", ha asegurado la portavoz del partido, Isa Serra, quien ha denunciado que los "corruptores" siguen "recibiendo favores" y aparecen "en las adjudicaciones de las obras del hospital Zendal o de Madrid Nuevo Norte".

La ministra de Defensa, Margarita Robles, se ha desmarcado en cambio de estas acusaciones y ante los periodistas ha apelado a la presunción de inocencia y ha asegurado que son los jueces los que determinan "quién es inocente y quién culpable".

Una sentencia que sin embargo se demorará meses, en los que el PP debe medirse con Vox y Ciudadanos en las urnas y resistir a la lupa de la comisión de investigación en el Congreso. 

 

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