lunes 18/10/21

Ban apela a la calma tras los graves disturbios en Kirguizistán

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió calma y diálogo en Kirguizistán tras la muerte de decenas de personas en los graves disturbios entre policías y opositores que sembraron el caos en la capital de ese país, Biskek. Ban "apela con urgencia al diálogo y a la calma para evitar un mayor derramamiento de sangre", dijo la portavoz de Naciones Unidas, Marie Okabe.

Asimismo, reiteró el llamamiento de Ban, que concluyó una vista a Asia Central, a la contención tras los violentos enfrentamientos en Bisek entre policía y opositores. "El secretario general está conmocionado por las informaciones que hablan de muertos y heridos en Kirguizistán", agregó la portavoz. Ban viajó a Viena desde Kazajistán tras concluir una visita de casi una semana a las cinco ex repúblicas soviéticas de Asia Central.

En esa gira, el sábado se entrevistó en Biskek con el presidente kirguís, Kurmanbek Bakíev, y resaltó en un discurso en el Parlamento del país la importancia de los derechos humanos en el desarrollo económico, informó Naciones Unidas. Tras los violentos choques entre policías y manifestantes antigubernamentales, el Gobierno kirguís presentó su dimisión y el presidente Bakíev abandonó la capital del país, anunció la oposición, que afirma que ha asumido el poder tras la huida del gobernante.

Fuentes de la presidencia de ese país informaron antes a la agencia oficial rusa RIA-Nóvosti de que el líder kirguís, en el poder desde 2005, no había cedido el poder ni había abandonado el país. La oposición calcula que un centenar de personas han muerto en los disturbios, en su mayoría en las inmediaciones de la sede del Gobierno, cuyos edificios los manifestantes intentaron asaltar.

Muertos y heridos

Mientras, el ministerio de Sanidad cifró en 40 muertos y en más de 400 los heridos en todo el país. Los manifestantes han ocupado y saqueado la sede del Parlamento de Kirguizistán y han incendiado el edificio de la Fiscalía General, e intentan acceder a otros edificios oficiales, según algunas fuentes. Además, centenares de personas habrían entrado sin oposición de la policía en la residencia de la familia del presidente, que habrían saqueado e incendiado.