sábado 27/11/21

Arenas y Cascos admiten el descontrol en las donaciones al PP

Ambos mantienen ante el juez la misma versión y niegan el cobro de sobresueldos. La frase más repetida durante sus declaraciones fue "No recuerdo'. La memoria tiene esas cosas"

Arenas y Cascos admiten el descontrol en las donaciones al PP

Los exsecretarios generales del PP Francisco Álvarez-Cascos y Javier Arenas han negado este martes en la Audiencia Nacional haber cobrado sobresueldos procedentes de una contabilidad B del partido si bien han admitido, según fuentes presentes en la declaración, la inexistencia de protocolo alguno respecto de las donaciones recibidas por la formación, cuyo control han atribuido de forma absoluta al tesorero Álvaro Lapuerta.

Álvarez-Cascos ha permanecido dos horas declarando ante el juez Ruz, que instruye esta causa como una pieza separada del "caso Gürtel", y Arenas lo ha hecho posteriormente durante una hora y media. Según los abogados de la acusación presentes en sus comparecencias, la frase más repetida por ambos ha sido la de "no recuerdo" y sobre los sobresueldos han utilizando fórmulas indirectas como "no tengo constancia" o que siempre han tributado por todo lo obtenido.

Sobre el control de las donaciones, las mismas fuentes señalan que tanto Álvarez-Cascos como Arenas han reconocido que no existía mecanismo alguno para hacer cumplir lo señalado en la Ley de Financiación de partidos políticos de 1987 o la de Régimen Electoral General de 1985, señalando que el competente para ello era el tesorero, es decir Lapuerta, y que nunca preguntaron si dicho control existía de algún modo.

Las dos normas señaladas obligaban a que los partidos políticos controlaran el importe de las donaciones anuales, que no se efectuaran por contratistas de la administración y que se registrara la identidad de los donantes anónimos. Los dos exsecretarios generales citados habrían reconocido que ese control nunca se llevó a cabo.

Cascos fue tesorero hasta Lapuerta

Por su parte, Álvarez Cascos ha reconocido que compatibilizó su puesto de secretario general con el de tesorero entre 1990 y 1993, tras ser inhabilitado Rosendo Naseiro, hasta que fue designado para el puesto Álvaro Lapuerta, antecesor de Luis Bárcenas. El juez Ruz no le ha dejado contestar a las preguntas que se le han formulado sobre lo que habría cobrado en negro durante su etapa como ministro, ya que dicha respuesta podría incriminarle y ha acudido como testigo.

Por su parte, Arenas ha reconocido su presencia en la reunión de marzo de 2010 con Rajoy, Bárcenas y su esposa Rosalía Iglesias, aunque de ella sólo recuerda que se habló de que el extesorero mantuviera desde ese momento su despacho en la sede de Génova y el coche del partid. Según declaró Bárcenas el pasado 15 de julio ante el juez Ruz, en dicha reunión él pidió que se dijera a la actual secetaria general, María Dolores de Cospedal que dejara de intoxicar sobre él en la prensa.

Al no reconocer nada de lo apuntado en los denominados "papeles de Bárcenas", ni Álvarez-Cascos ni Arenas han admitido la existencia de entregas por parte de empresarios y tampoco ningún pago, como son los referidos a trajes para el actual presidente del partido y del Gobierno, Mariano Rajoy. A lo largo de su declaración, se ha permitido al líder de Foro Asturias que consultara unos documentos que había traído de fuera, entre los que se encontraban papeles sobre la contabilidad del PP remitida al Tribunal de Cuentas.

Donaciones sin registrar DNI

Los secretarios generales son los que más tiempo han permanecido ante el juez Ruz, pero antes han comparecido el cajero del partido Antonio Ortiz y el exgerente Critóbal Páez.

Según fuentes jurídicas, el primero ha reconocido que las donaciones se recogían sin registrar el DNI de los donantes, aspecto al que obligaba la ley pese a tratarse de dinero procedente de donantes anónimos.

Ortiz recibía el dinero de otro funcionario del PP, Luis Molero, quien en su declaración hace unos meses ante el juez Ruz aseguró que Bárcenas le llegó a entregar hasta ocho paquetes de efectivo en un solo día para que los ingresara, de forma consecutiva, en la cuenta de donativos anónimos de la formación.

Las acusaciones sospechan que con este procedimiento los responsables de las finanzas 'populares' troceaban personalmente las donaciones anónimas para que nunca superaran el límite legal establecido por la Ley de Financiación de Partidos Políticos --de 60.000 euros hasta 2007 y de 100.000 a partir de ese año-- y, de esta forma, burlar a Hacienda. Según el testimonio de Ortiz, ninguna de las donaciones que se ingresaban en el Banco de Vitoria superaba esta cantidad.

"Acuerdo" entre los dos

Según ha asegurado Gonzalo Boyé, uno de los abogados de la acusación particular presente en la toma de declaraciones en la Audiencia Nacional, parece que había un "acuerdo" entre los dos exdirigentes del PP, pese a encontrarse ahora en partidos distintos.

A su juicio, ambos han mantenido "una versión oficial que no ayuda a nada", coincidiendo en negar "en todo momento cualquier virtualidad probatoria de los papeles de Bárcenas". Y cuando se les preguntaba por algo concreto optaban por decir que no recordaban. "La frase más repetida por parte de Arenas y Cascos ha sido 'No recuerdo'. La memoria tiene esas cosas", ha comentado.

El abogado ha contrastado la actitud de Arenas y Cascos con la de Cristóbal Páez, el sucesor de Luis Bárcenas al frente de las finanzas del PP, que a su juicio ha sido "más claro" al admitir la posibilidad de que hubiera una contabilidad B en el PP y reconocer que recibió en dos ocasiones sobres con billetes de 500 euros no declarados a Hacienda.