martes 18/1/22

Aranda muestra en 'Luna Caliente' las circunstancias de la "reconversión de dos monstruos"

El cineasta Vicente Aranda aseguró este viernes que su última película Luna Caliente, que se proyectó en la Sección Oficial de la 54 Semana Internacional de Cine de Valladolid, muestra la "reconversión de dos monstruos" tras los acontecimiento surgidos en el escenario de la celebración del juicio sumarísimo de Burgos en 1970.

El director Vicente Aranda, quien estuvo el viernes en Valladolid junto a algunos actores protagonistas de la cinta que participa fuera de concurso en la 54 Semana Internacional de Cine de Valladolid, afirmó que su último film, Luna Caliente, se trata de una película de "intenciones ocultas" en la que se insertan diferentes citas de autores como Freud de quien destacó otro de los aspectos de los que habla la cinta, como es el hecho de "no poder controlar la mente", una sensación que intenta transmitir.

Este largometraje, basado en la novela del mismo nombre del autor argentino Mempo Giardinelli, está ambientado en el año 1970 y comienza con la llegada de Juan, un poeta burgalés miembro de la Unesco, a su ciudad natal, lugar donde se lleva a cabo el llamado Proceso de Burgos, si bien él declara en todo momento que llega a España para pasar sus vacaciones.

Tras su llegada, Juan decide ir a visitar al doctor Muriente ya retirado y comunista cuya hija de 17 años, Ramona, se convertirá en su principal alivio y su peor pesadilla durante el resto de la narración. Eduard Fernández, el actor que da vida a ese personaje, señaló que el hombre se caracteriza por ser gris, que "no se moja" políticamente y que un hecho determinado le transforma y le hace sacar una "bestia".

La relación con una adolescente

Las insinuaciones de Ramona durante la cena que mantiene con la familia del doctor hacen que Juan provoque una avería en su coche y el padre de la joven le invite a pasar la noche en su casa. El hombre se levantará en medio de la noche e irá a la habitación de la adolescente, quien se encuentra desnuda en la cama, punto donde comienza la pesadilla para el poeta.

Juan entenderá esas insinuaciones y responderá a ellas, lo que determinará un final trágico, la desaparición del propio doctor, quien insiste en acudir a un prostíbulo con el poeta. Consigue volver a casa y en su habitación reflexiona sobre el hecho de no haber podido controlar su pasión y distinguido lo racional de lo irracional, pero de repente quizás, fruto de una ensoñación aparece Ramona, quien confiesa a Juan que le ha gustado su encuentro sexual y le incita a tener otro con ella.

Tanto la madre como la hermana de Juan, comunista, le advertirán del peligro que corre al lado de esa adolescente, pero el poeta no puede resistirse a la tentación y volveré a las insinuaciones de la joven, que incluso llega a sacarlo de la cárcel. Los agentes comienzan a investigar el supuesto asesinato del doctor y chantajean a Juan para que su hermana les entregue un vídeo en el que varios etarras desprestigian a altos cargos militares.

Mientras quizás todavía fruto de sus ensoñaciones Juan mantiene otro encuentro con Ramona con el mismo final trágico aunque meses después ella vuelve a aparecerse muy lejos de Burgos. Thaïs Blume, que interpreta a la joven, destacó que para ella fue una experiencia "fantástica" haber trabajado en esta película y que se ha llevado sorpresas porque ha descubierto aspectos en sí misma que no pensaba que tenía.

Drácula, próximo proyecto

Aranda, quien avanzó que prevé realizar una película sobre Drácula basada en la novela homónima de Bram Stoker, señaló que el impulso para realizar esta cinta responde a "la crisis" ya que "es difícil hacer películas" en este momento tanto en España como en Estados Unidos, y ha habido que buscar intervenciones económicas para "sacarla adelante".

Por otro lado, el cineasta, quien recibió la Espiga de Oro Especial a su trayectoria en 1991, explicó que las citas mostradas a lo largo de la película "invitan a la reflexión" y el motivo para incorporarlas, según insistió, es "intelectualizar la película". Entre ellas se encuentra la frase 'el hombre no es verazmente uno, sino verazmente dos. Y digo dos, porque mis conocimientos no han ido más allá', de Dr. Jeckyll.

Vicente Aranda, quien resaltó que las películas "las termina el público", indicó que esta cinta "había que hacerla" y que no le preocupa tanto la reacción del público porque "es algo que hay que soportar", mientras que señaló que para él "las películas ni son buenas ni son malas", lo que pretende es que "enseñen al público a ser más inteligente".

Ante la actitud de Ramona, el director catalán indicó que se asemeja a algo que trataba Freud sobre cómo algunos se sienten atraídos por una violación tras sufrirla. La novela en la que se basa ya fue adaptada al cine, algo que no preocupa al director porque en ésta intenta dar a conocer la historia de España, si bien la trama real está ambientada en Argentina.

Por su parte, los actores valoraron el trabajo realizado en la película junto a Aranda, ya que, en el caso de Sánchez, ha transformado el papel que suele realizar, según indicó la actriz, quien añadió que la gente de su generación "conoce poco del franquismo".

Desde cine erótico a cine comercial

Vicente Aranda, uno de los promotores de la Escuela de Barcelona, debutó como director con Brillante porvenir (1964) y su segunda cinta, Fata Morgana (1966), es una de las obras más representativas de esa corriente.

El proceso de Burgos que sirve de telón de fondo en la película es un hecho que el cineasta conoce de primera mano ya que formó parte de los 300 intelectuales y artistas que se encerraron en la Abadía de Montserrat con el consentimiento del abad y sus frailes en protesta contra el franquismo.

Abordó géneros más comerciales, cine fantástico y cine erótico con las películas Las crueles (1969), La novia ensangrentada (1972) o Clara es el precio (1974), y después trató la transexualidad en Cambio de sexo (1977).

Este director también adaptó la novela de Juan Marsé La muchacha de las bragas de oro (1980) y la de Manuel Vázquez Montalbán Asesinato en el Comité Central (1982), además de proseguir con ese género en películas como Fanny Pelopaja (1983). Entre su filmografía existen otros títulos como Libertarias (1996), Juana la Loca (2001) o Tirante el Blanco (2006). Vicente Aranda consiguió el Goya a la Mejor Dirección por Amantes (1991). Ha participado en los festivales de Berlín (con La mirada del otro, 1998; y Amantes) y Cannes (El Lute II: mañana seré libre, 1988).

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