martes 15.10.2019
Pepe Viyuela

"El poder aborrece la inteligencia díscola"

El recordado Chema, de 'Aída', está rodando ahora a un personaje similar, Alfonso, en 'Matadero', serie de Antena 3 en la que da vida a un veterinario sumiso que terminará cruzando la línea roja cuando se ve envuelto en un conflicto

Pepe Viyuela, en uno de los escenarios naturales de 'Matadero'.
Pepe Viyuela, en uno de los escenarios naturales de 'Matadero'.

-Vuelve a TV, aunque en una cadena distinta, con 'Matadero'. ¿Cómo es su nuevo personaje?

-Alfonso es un ser muy normal, al que se le puede encontrar en cualquier sitio, que lo que quiere es vivir tranquilo. El problema que tiene es que todo el mundo se le sube a la chepa, desde su cuñado hasta su propio hijo adolescente, tiene un cierto complejo de inferioridad, pero cuando las cosas empiezan a multiplicarse sacará una vena oculta que tenía que ni él conocía. Todos tenemos un lado oscuro. 

-Por lo que dice parece que está hablando del Chema de 'Aída'...

-Sí, probablemente cuando pensaron en quién podría hacer este papel les vendría a la cabeza Chema, porque son hombres 'pobrecillos', con poco carácter... Dirían, vamos a ganar terreno con él, aunque hay diferencias entre Chema y Alfonso.

-¿Esta vez entonces no va a formar parte del 'lado cómico' de la serie?

-Sí, pero aquí los personajes ponen su lado cómico a su pesar. En la vida, normalmente, nos reímos de las desgracias ajenas desde un lugar seguro, porque no nos pasan a nosotros. El espectador, desde el sillón, va a asistir a cosas terribles pero que le harán gracia porque no le están pasando a él. 

-¿Le apetecía un papel más serio?

-Bueno, la verdad es que a mí me apetece todo, porque me gusta mucho mi profesión, cambiar y hacer personajes diferentes, pero sí debo decir que Alfonso es un personaje que nunca había interpretado. 

-Y encima en el que su hija en la ficción es su hija en la vida real...

-Está mal que hable un padre de su hija, pero con Camila estoy encantado desde que nació, estoy enamorado de mi hija. En esta serie nunca me había pasado algo tan bonito como esto desde un punto de vista profesional.

-¿Se sufre o se disfruta el hecho de que sus hijos hayan seguido sus pasos?

-Yo disfruto porque es lo que querían ellos. Camila y Samuel desde pequeños lo que querían era eso.

-¿Se comportan en la ficción como lo hacen en casa?

-Sí, porque María y Alfonso, en la serie, se llevan muy bien, se quieren mucho, lo que genera muchos problemas de conciencia en él. Ella sabe todo lo que él está haciendo pese a que éste se lo tiene que ocultar para sobrevivir. Incluso la utiliza para saber cosas porque ella es guardia civil. 

-Curiosamente los dos son actores y los dos han sido guardias civiles ya...

-Eso nos hizo mucha gracia cuando me lo dijo, porque de alguna manera heredaba el uniforme de Olmos. Yo nunca me había vestido de guardia civil y no pensaba que mi hija lo iba a hacer también pronto. Ha venido bien para hablar del personaje y del papel de la mujer en la guardia civil o el que me habían contado las guardias civiles con las que hablé. 

-¿Acabó pronto para usted 'Olmos y Robles'?

-Sí, para mí acabó pronto, esperaba otra temporada por lo menos y no se produjo, pero son decisiones que se nos escapan a nosotros, no tengo idea de por qué ocurrió pero me llevé un chasco porque esperaba que continuara y me dio mucha pena. 

-A 'Matadero' se le compara ya con 'Fargo'...

-Hay muchos reflejos y connotaciones, pero también hay mucho humor de la veta de Berlanga, toda esa España negra y oculta. Hay una intención clara de hacer una mezcla entre la corriente que está viniendo de series nuevas con algo muy nuestro, de interpretación muy española. 

-Recientemente le han dado un premio a sus 25 años de carrera. ¿Cómo recuerda sus comienzos?

-Quiero seguir pensando que aquella época no está tan lejos, que tengo la misma ilusión que entonces, las mismas ganas de pasármelo bien trabajando y de disfrutar. En esa medida tengo ese mismo grado de juventud que por otro lado se me está escapando. El entusiasmo e ilusión por lo que hago creo que sigue siendo el mismo, o puede que más ahora. Cuando vas viendo que te queda menos tiempo de vida piensas que tienes que aprovechar todo como sea, y no perderme cosas, sobre todo para disfrutar. 

-Lo que no hacen ahora los políticos...

-El poder, en general, aborrece la inteligencia, sobre todo si no está de su lado, claro. En ese caso la abraza, la subvenciona y la apadrina. Lo que no soporta el poder es la inteligencia díscola.

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